{"id":100523,"date":"2017-10-23T12:01:30","date_gmt":"2017-10-23T11:01:30","guid":{"rendered":"https:\/\/www.transcend.org\/tms\/?p=100523"},"modified":"2017-10-17T15:30:24","modified_gmt":"2017-10-17T14:30:24","slug":"castellano-espanya-vs-catalunya-cataluna-vs-espana","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.transcend.org\/tms\/2017\/10\/castellano-espanya-vs-catalunya-cataluna-vs-espana\/","title":{"rendered":"(Castellano) Espanya vs Catalunya, Catalu\u00f1a vs Espa\u00f1a"},"content":{"rendered":"<p><em>Segovia, 13 de octubre de 2017 &#8211; <\/em>Ayer se celebraba la Fiesta Nacional de Espa\u00f1a. Siempre he pensado que era una fecha desacertada por razones de \u00edndole hist\u00f3rica: la empresa americana, que sirve de excusa para la celebraci\u00f3n de la Hispanidad, fue una aventura fundamentalmente castellana y simboliza el inicio de un duro proceso de colonizaci\u00f3n, con algunas luces pero tambi\u00e9n con sus profundas sombras. Seguramente ser\u00eda m\u00e1s acertado, respetuoso y eficaz celebrar una fecha m\u00e1s integradora.<\/p>\n<p>Tal vez el momento en el que puede considerarse que aflora por primera vez el sentimiento de pertenencia a la naci\u00f3n espa\u00f1ola fue durante el levantamiento antifranc\u00e9s del Dos de Mayo; pero no ser\u00eda elegante con nuestros amigos y aliados franceses y tampoco es cuesti\u00f3n de celebrar una carnicer\u00eda. Pocos a\u00f1os m\u00e1s tarde de aquel 1808, \u00a0a las afueras de C\u00e1diz, representantes de todas las Espa\u00f1as se reunieron por primera vez en unas \u00fanicas Cortes Generales hasta darse una constituci\u00f3n el 19 de marzo de 1812. Hasta entonces, siempre se hab\u00edan reunido por separado las cortes de los diferentes territorios gobernados bajo la misma corona. Aquella constituci\u00f3n ha sido ejemplo para muchos procesos constituyentes en todo el mundo y referente continuo en nuestro largo camino hacia la democracia. Y celebrar lo que supuso, habr\u00eda sido, adem\u00e1s de un acto de justicia hist\u00f3rica, un buen s\u00edmbolo de concordia y unidad en estos tiempos.<\/p>\n<p>Como ciudadano espa\u00f1ol asisto hoy, entre el dolor, la impotencia y la rabia, a una situaci\u00f3n a la que nos han llevado los intereses espurios de los principales actores de este drama. Caminamos hacia un horizonte de dif\u00edcil convivencia en un pa\u00eds en el que parec\u00eda que hab\u00edamos conseguido encauzar la compleja integraci\u00f3n de fuertes identidades, distintas pero profundamente interrelacionadas. Nuestra historia com\u00fan arranca de hace 22 siglos, cu\u00e1ndo la franja costera catalana fue el primer territorio denominado como Hispania por los romanos.<\/p>\n<p>No voy a cometer el anacronismo de los nacionalistas espa\u00f1oles que retrotraen el origen de su naci\u00f3n hasta esos momentos o incluso antes: para algunos el hombre de Atapuerca ya era espa\u00f1ol. La naci\u00f3n es un concepto bastante moderno. Ni siquiera es cierto que Espa\u00f1a tenga m\u00e1s de 500 a\u00f1os de antig\u00fcedad como Estado, pues en todo caso fue una mera uni\u00f3n din\u00e1stica, al menos hasta 1714; como tampoco lo es que Catalu\u00f1a haya sido una entidad independiente m\u00e1s que en fugaces momentos de la historia; aunque s\u00ed tuvo milenarias instituciones propias y una identidad leg\u00edtima como pueblo innegable desde la Edad Media, que se ha plasmado en numerosos intentos de emancipaci\u00f3n.<\/p>\n<p>Con todos aquellos mitos y muchas verdades a medias, se han construido dos versiones de la historia que sirven como arma arrojadiza en esta lucha por conseguir dos situaciones de organizaci\u00f3n pol\u00edtico territorial de muy diferente signo. Por un lado, la existencia de un Estado Catal\u00e1n independiente completamente de Espa\u00f1a. Por otro, un Estado espa\u00f1ol absolutamente centralizado. En el siglo XXI ninguna de estas opciones tiene sentido: la primera porque la independencia pol\u00edtica, con los procesos de integraci\u00f3n en Europa, est\u00e1 muy devaluada, y la segunda porque es impensable en una situaci\u00f3n de descentralizaci\u00f3n de hecho, que hoy por hoy es irreversible.<\/p>\n<p>Pero las partes principales de este conflicto siguen mirando a estos extremos que conllevan la derrota completa del otro. Si Catalu\u00f1a alcanzara la independencia, Espa\u00f1a se destruir\u00eda como tal, y Catalu\u00f1a saldr\u00eda malherida, pues existen v\u00ednculos vitales entre ambas. Si Espa\u00f1a sometiera a Catalu\u00f1a y no reconociera su identidad y sus derechos hist\u00f3ricos, \u00e9sta dejar\u00eda de existir, pero Espa\u00f1a perder\u00eda uno de sus activos m\u00e1s valiosos que es la diversidad. Entre estas disyuntivas de competici\u00f3n con derrota del otro, hemos asistido en los dos \u00faltimos siglos a varias soluciones de compromiso, aunque no completamente estables por no ser suficientemente aceptadas por importantes sectores de ambas sociedades.<\/p>\n<p>El <em>Estatut<\/em> de autonom\u00eda de la Transici\u00f3n post franquista ha sido, hasta ahora, una m\u00e1s que exitosa soluci\u00f3n de compromiso. Pero las sociedades evolucionan y el clima pol\u00edtico de los \u00faltimos a\u00f1os en nuestro pa\u00eds ha llevado a romper la base social del consenso constitucional que propici\u00f3 la Transici\u00f3n a la democracia y la soluci\u00f3n auton\u00f3mica del 78. Los intentos de ajustar el traje pol\u00edtico a la situaci\u00f3n actual no han contado ahora con protagonistas del mismo talante pol\u00edtico ni sentido de la responsabilidad que en aquel tiempo.<\/p>\n<p>La situaci\u00f3n en la que nos encontramos en este instante es la de que todos vamos a perder (y ya hemos perdido mucho en t\u00e9rminos de confianza y de convivencia), menos los pescadores en r\u00edo revuelto que nos han tra\u00eddo hasta aqu\u00ed. Como dice el profesor Galtung, a veces hay que tocar fondo, que todos pierdan, para poder avanzar en el camino correcto de una soluci\u00f3n: una v\u00eda que sea cada vez m\u00e1s satisfactoria para las dos partes, en vez de para una sola, que es lo que sucede si nos movemos en la diagonal del enfrentamiento. Partiendo del &#8220;todos pierden&#8221; podemos avanzar hacia el &#8220;<em>win win&#8221;<\/em> buscando progresivamente la consecuci\u00f3n de los m\u00e1ximos objetivos <strong>leg\u00edtimos<\/strong> de cada parte.<\/p>\n<p>Pero analicemos cu\u00e1les son las verdaderas partes de este conflicto y cu\u00e1les sus objetivos.<\/p>\n<p>De un lado, el gobierno del <em>Partido Popular<\/em>, con fuertes reminiscencias franquistas de las que todav\u00eda no ha podido deshacerse; una de ellas el <em>mantra<\/em> de la unidad de Espa\u00f1a, entendida \u00e9sta de forma monol\u00edtica, construida sobre mitos falsos y sustentada en una larga tradici\u00f3n represiva. Un gobierno en minor\u00eda, con apoyos parlamentarios vol\u00e1tiles y acosado por grav\u00edsimas acusaciones de corrupci\u00f3n, encuentra en la cuesti\u00f3n catalana el combustible necesario para activar las emociones ultranacionalistas, que necesita para mantener un electorado que estaba dejando de apoyarle por la gesti\u00f3n social de la crisis, pero tambi\u00e9n en la evidencia sustanciada por los Tribunales de Justicia de una gesti\u00f3n corrupta en muchas de las administraciones que ha venido ocupando desde hace a\u00f1os. El l\u00edo catal\u00e1n forma parte por tanto de una estrategia doble: maniobra de distracci\u00f3n por un lado para que asuntos graves y comprometedores pasen desapercibidos, y por otro, elemento movilizador de sus bases m\u00e1s duras (a ellas fue dirigido el mensaje de fuerza que dio la vuelta al mundo el uno de octubre).<\/p>\n<p>El otro agente principal de esta tragicomedia en la que estamos inmersos es el <em>PDCAT<\/em>, antigua <em>Converg\u00e8ncia de Catalunya<\/em>, partido del Gobierno en esa comunidad durante decenios, que incluso ha tenido que cambiar de nombre para esconder tambi\u00e9n la corrupci\u00f3n institucional generalizada, fruto sin duda de tantos a\u00f1os de monopolio de poder. La hu\u00edda hacia adelante soberanista, apoy\u00e1ndose en sus antiguos rivales pol\u00edticos y de clase, tiene posiblemente id\u00e9nticas motivaciones que las del PP: tapar sus propios trapos sucios \u00a0y movilizar a los incondicionales de la Catalu\u00f1a profunda.<\/p>\n<p><em>Esquerra Republicana de Catalunya<\/em> ha conseguido imponer a su aliado en la coalici\u00f3n <em>Junts pel s\u00ed <\/em>su programa de m\u00e1ximos, y s\u00f3lo puede esperar ganar apoyo electoral con la agudizaci\u00f3n del conflicto. Los anticapitalistas de la <em>CUP<\/em> responden a una l\u00f3gica revolucionaria que va m\u00e1s all\u00e1 de la secesi\u00f3n y tampoco ganan nada desescalando el conflicto.<\/p>\n<p>Los partidos llamados constitucionalistas en Catalu\u00f1a y en Espa\u00f1a no muestran un panorama m\u00e1s alentador. Entre ellos, los mejor situados para intentar algo, <em>PSOE<\/em> y <em>PSC<\/em>, no est\u00e1n en completa sinton\u00eda, lo que debilita sus posibilidades de intervenci\u00f3n. Y <em>Ciudadanos<\/em>, que se dice m\u00e1s liberal que el partido del gobierno, mantiene una posici\u00f3n m\u00e1s duramente centralista e intransigente, pues pretende capitalizar en Catalu\u00f1a la oposici\u00f3n al soberanismo y restar apoyos electorales al <em>PP<\/em> en el resto de Espa\u00f1a.<\/p>\n<p>En el caso de <em>Podemos <\/em>e<em> Izquierda Unida<\/em>, que junto a <em>ERC<\/em> y las <em>CUP<\/em> cuestionan el propio sistema constitucional, ven aqu\u00ed una oportunidad \u00fanica de cambiar las reglas del juego vigentes hasta el momento, aunque sea de forma forzada.<\/p>\n<p>En ese escenario de confrontaci\u00f3n, que favorece a qui\u00e9n tiene la responsabilidad de gobernar en ambos espacios, hay poco margen de maniobra. Pero si analizamos los verdaderos objetivos, las leg\u00edtimas aspiraciones del pueblo catal\u00e1n y del pueblo espa\u00f1ol, es m\u00e1s que posible que consigamos encontrar alg\u00fan punto de acuerdo satisfactorio, que permitiendo un cierto grado de integraci\u00f3n que respete la <strong>diversidad<\/strong>, preserve la <strong>identidad<\/strong> de Espa\u00f1a, y respete a la vez, no solo la <strong>diversidad<\/strong> catalana y su propia <strong>identidad<\/strong> hist\u00f3rica sino tambi\u00e9n la de otras zonas de Espa\u00f1a.<\/p>\n<p>No podemos esperar demasiada responsabilidad de los pol\u00edticos que nos dirigen porque han demostrado tener intereses cortoplacistas; pero habiendo gobiernos con apoyos minoritarios en ambas partes (lo que hace no descartar que pueda haber elecciones anticipadas) se deber\u00eda entablar un di\u00e1logo abierto y sincero en ambos foros parlamentarios para iniciar un proceso de b\u00fasqueda de acuerdos que den respuesta a las leg\u00edtimas aspiraciones de <strong>todos<\/strong> los catalanes y de <strong>todos<\/strong> los espa\u00f1oles. Una primera tarea por tanto es descubrir todos los objetivos leg\u00edtimos que cada parte deber\u00eda poder expresar franca y honestamente.<\/p>\n<p>En las \u00faltimas horas se han abierto peque\u00f1as ventanas a posibles soluciones: la oferta del <em>president<\/em> Puigdemont de declaraci\u00f3n de independencia suspendida a la espera de di\u00e1logo, que le deja en posici\u00f3n dif\u00edcil con sus socios; la aceptaci\u00f3n por el presidente Rajoy de abrir el debate de una reforma de la Constituci\u00f3n, a lo que se negaban radicalmente hasta este momento, retrasando la toma de medidas dr\u00e1sticas contra el autogobierno catal\u00e1n que le reclaman sus bases m\u00e1s duras. Parece que algo se ha movido hacia la cordura y esperemos que sean algo m\u00e1s que posturas impostadas para hacer cargar al otro con la culpa del desastre al que nos vemos abocados si no.<\/p>\n<p>La gran repercusi\u00f3n medi\u00e1tica de todo lo que se mueve no facilita el di\u00e1logo sereno que ahora hace falta y somete a una enorme presi\u00f3n a los actores pol\u00edticos. Quedan obst\u00e1culos enormes que remover y bases que reestablecer: el respeto a las instituciones pol\u00edticas de Catalu\u00f1a, la mitad de cuyo <em>Parlament<\/em> est\u00e1 siendo ninguneado por la mayor\u00eda independentista; la aceptaci\u00f3n a discutir sin condiciones previas por ninguna de las partes, en el debate sobre la reforma de la Constituci\u00f3n; la neutralidad de instituciones que han sido recientemente desvirtuadas de su papel de arbitraje y han sido utilizadas por una parte; una mayor imparcialidad y rigor informativo que sit\u00fae en su sitio lo que acontece, sin torcer los hechos a favor de ning\u00fan bando m\u00e1s all\u00e1 de lo que los propios sucesos muestran.<\/p>\n<p>Para ese proceso delicado que se precisa emprender, habr\u00eda que empezar no solo por intentar no calentar m\u00e1s el ambiente sino por reconocer los errores cometidos por todos, aliviando los traumas que se han originado: hay demasiado demasiada emoci\u00f3n y demasiados sentimientos heridos por ambas partes y se han cometido torpezas, irregularidades e ilegalidades, tambi\u00e9n por los dos lados. Algo hemos o\u00eddo estos d\u00edas: la disculpa del delegado del Gobierno Central por los excesos policiales, el reconocimiento por el portavoz de <em>Esquerra Republicana de Catalunya<\/em> en las Cortes de Madrid de que en el <em>Parlament<\/em> de Barcelona se hab\u00edan quebrantado la legislaci\u00f3n y las formas parlamentarias&#8230;<\/p>\n<p>La sociedad catalana est\u00e1 demasiado interrelacionada con la espa\u00f1ola como para poder secesionarse sin que eso suponga un trauma colectivo y millares de traumas familiares y personales. La sociedad espa\u00f1ola tiene demasiados elementos fundacionales y referenciales como para prescindir alegremente del componente catal\u00e1n: ya hemos dicho que la primera tierra que recibi\u00f3 el antiguo nombre de Espa\u00f1a fue Catalu\u00f1a, la primera moneda nacional fue la peseta (la <em>pe\u00e7eta<\/em>, una voz catalana) la bandera bicolor procede inequ\u00edvocamente de las barras de la <em>senyera<\/em>, el primer presidente de las Cortes Espa\u00f1olas fue el catal\u00e1n L\u00e1zaro de Dou, y nadie podr\u00eda entender el arte y la cultura espa\u00f1ola sin la pujanza de la cultura y el arte catal\u00e1n.<\/p>\n<p>Pero truncar las leg\u00edtimas aspiraciones democr\u00e1ticas de un importante sector, casi mayoritario, del pueblo catal\u00e1n, que ha construido una ilusionante proyecto colectivo, sin ofrecer alternativas igualmente atractivas, o negar la evidencia de una fuerte identidad diferenciada desde hace siglos, es debilitar nuestra democracia alentando el enfrentamiento y frenando nuestro desarrollo social.<\/p>\n<p>Si la independencia es un fin en s\u00ed mismo, poco se puede hablar ya. Si, por el otro lado, no se reconocen los derechos hist\u00f3ricos de autogobierno al m\u00e1ximo nivel, tampoco el di\u00e1logo ser\u00e1 posible. Pero entre las dos posiciones extremas hay un amplio margen de posibilidades para lograr un acuerdo de convivencia, al menos para el siglo XXI. Merece la pena intentarlo, directamente o con mediadores experimentados que les conduzcan si no les es posible solos.<\/p>\n<p>________________________________________<\/p>\n<p style=\"padding-left: 30px;\"><a href=\"https:\/\/www.transcend.org\/tms\/wp-content\/uploads\/2017\/10\/alberto-andres.jpeg\" ><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignleft size-full wp-image-100524\" src=\"https:\/\/www.transcend.org\/tms\/wp-content\/uploads\/2017\/10\/alberto-andres.jpeg\" alt=\"\" width=\"64\" height=\"64\" \/><\/a><\/p>\n<p><em>Alberto Andr\u00e9s Aguirre <\/em><em>es miembro de <a href=\"https:\/\/www.transcend.org\/\" >TRANSCEND International<\/a><\/em><em>, <\/em><em>Dr. en Filosof\u00eda y Letras (Universidad de Alicante), Profesor de Secundaria en el IES Catalina de Lancaster de Santa Mar\u00eda la Real de Nieva (Segovia, Espa\u00f1a), y Coordinador del Centro Internacional de Soluci\u00f3n de Conflictos Alfadeltapi, en Alf\u00e0s del Pi (Alicante, Espa\u00f1a). <\/em><em><a href=\"mailto:albandres@gmail.com\">albandres@gmail.com<\/a><\/em><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Si la independencia es un fin en s\u00ed mismo, poco se puede hablar ya. 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