{"id":10179,"date":"2011-02-21T00:00:50","date_gmt":"2011-02-20T23:00:50","guid":{"rendered":"http:\/\/www.transcend.org\/tms\/?p=10179"},"modified":"2011-02-16T12:44:15","modified_gmt":"2011-02-16T11:44:15","slug":"spanish-democracia-y-exclusion-social-no-se-trata-de-administrar-la-desigualdad-sino-de-eliminarla","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.transcend.org\/tms\/2011\/02\/spanish-democracia-y-exclusion-social-no-se-trata-de-administrar-la-desigualdad-sino-de-eliminarla\/","title":{"rendered":"(Castellano) Democracia y Exclusi\u00f3n Social: No se Trata de Administrar la Desigualdad, Sino de Eliminarla"},"content":{"rendered":"<p>El tema de la democracia no suele ser abordado por economistas. Soci\u00f3logos, polit\u00f3logos e historiadores son los que frecuentan este tema, aunque es evidente que en el modelo econ\u00f3mico tiene el debate sobre la democracia un componente sustantivo. El acceso al empleo es la base principal para disponer de un ingreso y sostener proyectos de vida individual y familiar pues dif\u00edcilmente se podr\u00eda participar en la vida pol\u00edtica si no hay participaci\u00f3n en la vida econ\u00f3mica, si se carece de ese punto de partida condicionante de la participaci\u00f3n pol\u00edtica que es tener medios de vida asegurados por un trabajo estable. El debate sobre la \u201cconstrucci\u00f3n de ciudadan\u00eda\u201d\u00a0 raras veces toma en cuenta la construcci\u00f3n de empleos estables, remunerados y dotados de adecuadas prestaciones sociales, sin los cuales los ciudadanos que deben mover los hilos de la democracia, no son m\u00e1s que excluidos sociales.<\/p>\n<p>Curiosamente, las tendencias que sobre el empleo desarrolla el capitalismo global de nuestros d\u00edas son claramente excluyentes de aquel empleo estable. El trabajo tiende a devaluarse, fragmentarse y precarizarse siguiendo el dictado del lucro de mercado que subordina y deforma el uso de las nuevas tecnolog\u00edas de la informaci\u00f3n, convirti\u00e9ndolas en factores devaluadores de la fuerza de trabajo. Estas tendencias dominantes a escala global llevan impl\u00edcita la pregunta elemental acerca de si con tal devaluaci\u00f3n y exclusi\u00f3n del llamado factor trabajo, el debate sobre la democracia\u00a0 -muy sesgado hacia el an\u00e1lisis de la din\u00e1mica de partidos, de procedimientos y rituales-\u00a0 carezca cada vez m\u00e1s de base de sustentaci\u00f3n y derive hacia una metaf\u00edsica democr\u00e1tica.<\/p>\n<p>Es necesaria una ojeada a lo que est\u00e1 haciendo el capitalismo global con el trabajo y un recordatorio de la realidad econ\u00f3mico-social latinoamericana, para desde all\u00ed, plantearnos de nuevo las viejas interrogantes sobre la democracia.<\/p>\n<p>Entre 2002 y 2007 Am\u00e9rica Latina vivi\u00f3 una cierta \u00e9poca dorada en t\u00e9rminos de crecimiento econ\u00f3mico gracias a los altos precios de sus exportaciones de productos b\u00e1sicos, lo cual propici\u00f3 un afianzamiento de su perfil primario exportador (reprimarizaci\u00f3n), pero hizo posible un crecimiento de 26,5%. El ingreso per c\u00e1pita anual aument\u00f3 18,4% en ese per\u00edodo (Mussi, Afonso, 2008) y permiti\u00f3 que el ingreso anual promedio de un latinoamericano sea de unos 8,700 d\u00f3lares, algo as\u00ed como una clase media a nivel mundial.<\/p>\n<p>En 2007, despu\u00e9s de ese auspicioso per\u00edodo los pobres alcanzaban no obstante, la cifra de 194 millones, de los cuales 71 millones eran indigentes. En esta extrema categor\u00eda se inclu\u00edan 41 millones de ni\u00f1as y ni\u00f1os entre 0 y 12 a\u00f1os y 12 millones de adolescentes entre 13 y 19 a\u00f1os.<\/p>\n<p>En las zonas rurales la extrema pobreza se acent\u00faa y afecta al 37% de la poblaci\u00f3n. Entre ind\u00edgenas y afrodescendientes la extrema pobreza supera entre 1,6 veces (Colombia), hasta 7,8 veces (Paraguay) a la del resto de la poblaci\u00f3n (CEPAL).<\/p>\n<p>La crisis econ\u00f3mica global en 2008-2009 \u00a0impact\u00f3 a la regi\u00f3n y probablemente echar\u00e1 por tierra los avances sociales que aquellos a\u00f1os de altos precios de las commodities trajeron. Por el momento la FAO ha revelado que los avances logrados a paso de hormiga durante 15 a\u00f1os en la reducci\u00f3n del n\u00famero de hambrientos, fueron borrados ya y que 53 millones de latinoamericanos est\u00e1n desnutridos, incluyendo tres de cada cuatro ni\u00f1os ind\u00edgenas.<\/p>\n<p>Pero, lo m\u00e1s interesante es el secular problema de la desigualdad en la distribuci\u00f3n del ingreso. Am\u00e9rica Latina no es la regi\u00f3n m\u00e1s pobre. Ella es una especie de clase media en esos enga\u00f1osos promedios mundiales. Pero, lo que nadie discute es que contiene la mayor carga de desigualdad social, de polarizaci\u00f3n extrema entre riqueza y pobreza.<\/p>\n<p>Se se\u00f1ala que el coeficiente Gini en Am\u00e9rica Latina supera en dos tercios al de los pa\u00edses de la OCDE. En la regi\u00f3n el 20% mas pobre recibe menos del 10% del ingreso total, mientras que el 20% m\u00e1s rico se apropia entre 50-60% (CEPAL).<\/p>\n<p>Esta extrema desigualdad es una poco honrosa \u201cmarca de f\u00e1brica\u201d que acompa\u00f1a a Am\u00e9rica Latina, la define como la regi\u00f3n de mayor inequidad social en el planeta y tiene una relaci\u00f3n de fundamental importancia con el funcionamiento de la democracia, su calidad y aun su misma concepci\u00f3n.<\/p>\n<p>Aunque esa inequidad hunde sus ra\u00edces en el pasado colonial y en los procesos de articulaci\u00f3n de las econom\u00edas y sociedades latinoamericanas a los centros del capitalismo mundial en los siglos 19 y 20, las tendencias actuales del capitalismo global tienden a empeorar lo regresivo en la distribuci\u00f3n del ingreso, en \u00edntima conexi\u00f3n con la pol\u00edtica neoliberal que ha dominado y aun contin\u00faa siendo dominante, a pesar de los esfuerzos por encontrar otras f\u00f3rmulas.<\/p>\n<p><strong>Las tendencias hacia una mayor desigualdad provenientes del capitalismo global.<\/strong><\/p>\n<p>El per\u00edodo de relativa estabilidad, con pol\u00edtica keynesiana, sociedad de bienestar y no pocos avances en la legislaci\u00f3n y pr\u00e1ctica laboral, que vivi\u00f3 el capitalismo aproximadamente entre 1945 y 1975, entr\u00f3 en crisis por una combinaci\u00f3n de factores que incluyeron el descenso de la tasa de ganancia del capital productivo debido al aumento de la composici\u00f3n org\u00e1nica del capital y la consiguiente incapacidad de la demanda para absorber los resultados de las inversiones en tecnolog\u00edas. Comenz\u00f3 a registrarse un excedente de capital en relaci\u00f3n con sus posibilidades de inversi\u00f3n rentable en las condiciones productivas de aquella etapa: keynesiana en cuanto a pol\u00edtica econ\u00f3mica y fordista en cuanto a organizaci\u00f3n industrial.<\/p>\n<p>El capital excedente busc\u00f3 salidas alternativas para su colocaci\u00f3n rentable y las encontr\u00f3 en la inversi\u00f3n especulativa, en el traslado de d\u00f3lares hacia Europa (eurod\u00f3lares), en la canalizaci\u00f3n de cr\u00e9ditos hacia los pa\u00edses del Sur, en especial los latinoamericanos, en los cuales no tardar\u00eda en estallar la crisis de la deuda externa (1982), y en el gasto militar ocasionado por la guerra en Viet Nam.<\/p>\n<p>Aquella transferencia masiva hacia el sector financiero en detrimento de la econom\u00eda real se reflej\u00f3 en un crecimiento m\u00e1s lento y un aumento del desempleo. Esto a su vez someti\u00f3 a tensi\u00f3n al estado de bienestar, hizo aumentar el gasto p\u00fablico y comenzaron los desequilibrios en la balanza de pagos, en especial en la de Estados Unidos, hasta derivar en el insostenible desequilibrio que hace funcionar esa econom\u00eda como una aspiradora que apoya su consumismo en gigantescos d\u00e9ficits fiscales y comerciales que son financiados por el resto del mundo, en lo que algunos han llamado el equilibrio del terror financiero.<\/p>\n<p>Esos desequilibrios, apenas iniciales en el caso de Estados Unidos en los a\u00f1os 70, fueron enfrentados por lo general, mediante la emisi\u00f3n de moneda, provocando inflaci\u00f3n, y finalmente al reunirse el escaso crecimiento con la inflaci\u00f3n, el sistema keynesiano-fordista vivi\u00f3 su crisis final marcado por la estanflaci\u00f3n.<\/p>\n<p>Qued\u00f3 abierto el camino para la implantaci\u00f3n de la contrarrevoluci\u00f3n neoliberal. Ella combin\u00f3 la centralidad del mercado como \u00e1rbitro y organizador supremo, con el flujo de capitales cada vez m\u00e1s libres gracias a la desregulaci\u00f3n financiera, m\u00e1s abundantes gracias a las crecientes ganancias especulativas y la anulaci\u00f3n de la competencia del llamado socialismo real con la desaparici\u00f3n de la Uni\u00f3n Sovi\u00e9tica.<\/p>\n<p>Pero, como ha explicado Gilberto Dupas en su excelente art\u00edculo \u201cPobreza, desigualdad y trabajo en el capitalismo global\u201d publicado en la revista Nueva Sociedad 215 (2008), la incorporaci\u00f3n de las tecnolog\u00edas de la informaci\u00f3n al sistema productivo conform\u00f3 una econom\u00eda del conocimiento que impact\u00f3 el significado de conceptos como valor, capital y trabajo. Si bien el trabajo aument\u00f3 en muchos casos su componente de conocimiento, las reglas capitalistas continuaron imponiendo el principio de que a mayor costo del trabajo, menos importancia y respeto hacia \u00e9ste. Esas mismas tecnolog\u00edas facilitaron la \u201cflexibilizaci\u00f3n del trabajo\u201d, esto es, su precarizaci\u00f3n, informatizaci\u00f3n y escasa remuneraci\u00f3n. Se extiende el \u201cmicro-miniempresario\u201d que debe autoabastecer su propia comida, transporte, salud, superaci\u00f3n individual, en una peculiar variante de autoexplotaci\u00f3n.<\/p>\n<p>Con el conocimiento se han abierto paso dos caras del mismo fen\u00f3meno. Por un lado, \u00e9ste se ha depreciado al multiplicarse casi sin costo como software utilizado por m\u00e1quinas para aplicar patrones repetidos, masificados. Por otro, el conocimiento para conservar su valor, debe ser escaso y tratar de obtener monopolios\u00a0 -aunque sean fugaces-\u00a0 en la investigaci\u00f3n tecnol\u00f3gica privada para facilitar ganancias extraordinarias mientras dure.<\/p>\n<p>Es el caso de las computadoras, pantallas de plasma y tel\u00e9fonos celulares que son objeto de campa\u00f1as publicitarias intensas, de modo que se hacen obsoletos a poco tiempo de salir al mercado y en plena capacidad de sus valores de uso. Es un permanente proceso de inutilizaci\u00f3n de productos que supone\u00a0 un enorme desperdicio de materias primas y recursos no renovables, una degradaci\u00f3n acelerada del medio ambiente y un voraz consumo de energ\u00eda.<\/p>\n<p>El trabajo, o bien se precariza y fragmenta, o se deval\u00faa aun incorporando conocimiento, o en los casos privilegiados, sirve como base para una \u201cdestrucci\u00f3n creativa\u201d\u00a0 schumpenteriana, en la que al incorporar los l\u00edmites al crecimiento dados por la degradaci\u00f3n ambiental y el consumo de energ\u00eda, la destrucci\u00f3n supera con creces a la creaci\u00f3n, al incluirse dentro del proceso global de agresi\u00f3n a las condiciones para la vida humana en el planeta.<\/p>\n<p>Como se\u00f1ala Dupas algunas grandes corporaciones aparecen como prototipos de momentos en la historia del capitalismo. En los a\u00f1os 80 fue el auge de la maquila desplazando actividades industriales hacia la frontera con M\u00e9xico en busca de sus bajos salarios. El capital global luchaba en dos frentes contra la tendencia decreciente de la tasa de ganancia: inflando una superestructura especulativa desorbitada cuyo estallido conducir\u00eda a la crisis global actual, y rebajando salarios, protecci\u00f3n al trabajo, recortando servicios p\u00fablicos y contaminando el medio ambiente para descargar costos.<\/p>\n<p>Si en alg\u00fan momento el modelo empresarial fue Ford y General Motors \u00a0-hoy reducidas a nost\u00e1lgicos recuerdos y financieramente quebradas- en otro fue Microsoft y ahora el paradigma es Wall Mart, lo que equivale a decir una facturaci\u00f3n de 300 mil millones de d\u00f3lares anuales, m\u00e1s de 100 millones de clientes cada semana, junto a salarios p\u00e9simos, explotaci\u00f3n descarnada en medio de abusivas e inhumanas condiciones de trabajo.<\/p>\n<p>El modelo neoliberal ha sido de profundo impacto en hacer m\u00e1s desiguales e inequitativas las sociedades latinoamericanas y en degradar el trabajo como fuente de ingreso y actividad creativa y gratificante. Quiz\u00e1s el m\u00e1s grave de todos los problemas del capitalismo global es la poca cantidad y la mala calidad de los empleos que genera. El trabajo fijo, remunerado, \u201cdecente\u201d -seg\u00fan la expresi\u00f3n de la OIT-\u00a0 que es definitivo para la participaci\u00f3n social, est\u00e1 no s\u00f3lo en retroceso, sino en franca crisis. Los empleos de largo plazo asegurados, son cada vez m\u00e1s raros y el trabajo recae sobre tareas o etapas de duraci\u00f3n limitada.<\/p>\n<p>Anteriormente, los trabajadores manten\u00edan una s\u00f3lida relaci\u00f3n de largo plazo con sus empresas empleadoras y eso facilitaba un cierto \u00e1mbito social que amortiguaba la lucha de clases mediante beneficios en salud, educaci\u00f3n, jubilaci\u00f3n, que moldeaban una sensaci\u00f3n de progreso en medio de sociedades que no vacilaban en llamarse a s\u00ed mismas sociedades de bienestar. No mucho de esto lleg\u00f3 a Am\u00e9rica Latina, que todav\u00eda en 1980 segu\u00eda siendo en lo esencial abastecedora de materias primas mientras que en Estados Unidos y Europa funcionaba aquel bienestar, pero en cambio lleg\u00f3 con toda velocidad el nuevo paradigma en pol\u00edtica econ\u00f3mica y sus consecuencias sobre el trabajo.<\/p>\n<p>El neoliberalismo pon\u00eda su \u00e9nfasis en la ganancia a corto plazo, m\u00e1s a tono con su predilecci\u00f3n por la especulaci\u00f3n cortoplacista que por la ganancia industrial m\u00e1s lenta en el tiempo. Esta tendencia encontr\u00f3 en el avance de las tecnolog\u00edas de informaci\u00f3n un complemento perfecto para comenzar a precarizar el trabajo. Las vidas laborales comenzaron a vivir una angustia permanente porque como dice Dupas: \u201cEl nuevo capital es impaciente. Los inversores buscan la flexibilidad de las empresas en su secuencia de producci\u00f3n para poder alterar los esquemas a voluntad y tercerizar todo lo que sea posible. En este contexto, los empleos se limitan cada vez m\u00e1s a contratos de hasta seis meses, frecuentemente renovados\u201d.<a target=\"_blank\" href=\"http:\/\/www.cubadebate.cu\/opinion\/2011\/02\/15\/democracia-y-exclusion-social\/#_ftn1\" >[1]<\/a><\/p>\n<p>De este modo, el trabajo temporal es el de m\u00e1s r\u00e1pido crecimiento. La jornada laboral se hace m\u00e1s larga y la depresi\u00f3n provocada por trabajos \u201cflexibilizados\u201d alimenta la propensi\u00f3n al alcoholismo, el divorcio, los problemas de salud, y en especial hace m\u00e1s desigual la distribuci\u00f3n del ingreso y se relaciona con otros fen\u00f3menos como el incremento de la violencia y la criminalidad. En Am\u00e9rica Latina la \u00e9poca de oro neoliberal de los a\u00f1os 90 coincidi\u00f3 no por azar, con un aumento de 40% en los homicidios, lo cual convirti\u00f3 a la regi\u00f3n en la segunda con mayor criminalidad mundial, despu\u00e9s de \u00c1frica Subsahariana (Banco Mundial, 2008). Son latinoamericanos tres de los cuatro pa\u00edses m\u00e1s violentos del mundo: Colombia, El Salvador y Brasil.<\/p>\n<p><strong>Desigualdad y democracia en Am\u00e9rica Latina. El modelo econ\u00f3mico y su relaci\u00f3n con la democracia.<\/strong><\/p>\n<p>Parecer\u00eda una verdad de Perogrullo que el modelo econ\u00f3mico influye muy directamente en la democracia o en su suced\u00e1neo \u201cla gobernabilidad democr\u00e1tica\u201d, pero en la regi\u00f3n pueden apreciarse dos etapas de diferente apreciaci\u00f3n en cuanto a ella.<\/p>\n<p>Como se\u00f1ala Marcos Roitman en su excelente libro \u201cLas razones de la democracia en Am\u00e9rica Latina\u201d, si durante varias d\u00e9cadas la pregunta que centr\u00f3 la ocupaci\u00f3n intelectual fue \u00bfc\u00f3mo salir del subdesarrollo?, despu\u00e9s de la traum\u00e1tica etapa de las dictaduras militares y la salvaje represi\u00f3n, la pregunta pas\u00f3 a ser \u00bfc\u00f3mo salir de las dictaduras?<\/p>\n<p>La primera pregunta supon\u00eda un intento m\u00e1s abarcador de explicar en la historia, la econom\u00eda, la pol\u00edtica y en la cultura como s\u00edntesis de todo lo anterior, el modo en que se hab\u00eda conformado la estructura y relaciones de subdesarrollo y dependencia de esta regi\u00f3n. Esta pregunta implicaba el debate sobre la salida del subdesarrollo. Se trataba de explicar el subdesarrollo para dejarlo atr\u00e1s, de identificar los obst\u00e1culos al cambio social para superarlos. En ella, la democracia era parte componente inseparable de las reflexiones sobre las formas de dominaci\u00f3n econ\u00f3mica, pol\u00edtica, cultural de las clases dominantes y de proyectos diversos para transformar aquella realidad.<\/p>\n<p>En esta perspectiva de pensamiento que abarca tanto a los te\u00f3ricos de la dependencia como a los que desde la interpretaci\u00f3n de procesos hist\u00f3ricos intentaron explicar la realidad regional, o incluso en figuras independientes como Ra\u00fal Prebish, la democracia no era un fin en s\u00ed mismo, sino un componente org\u00e1nico de una interpretaci\u00f3n del subdesarrollo y de un proyecto expl\u00edcito o impl\u00edcito para salir de aquel estadio.<\/p>\n<p>Despu\u00e9s de la dolorosa experiencia de las dictaduras militares, en los a\u00f1os 80 se inicia una etapa en la que la obsesi\u00f3n por salir de las dictaduras se traduce\u00a0 -no sin cierta l\u00f3gica a partir de las brutales experiencias vividas-\u00a0 en obsesi\u00f3n por reflexionar sobre la democracia como un fin en s\u00ed mismo, despejado de contenido socioecon\u00f3mico, de dominaci\u00f3n clasista y vista en t\u00e9rminos de la v\u00eda para dejar atr\u00e1s las dictaduras. Seg\u00fan Agust\u00edn Cuevas: \u201cse pas\u00f3 del modo de producci\u00f3n capitalista al modo de producci\u00f3n democr\u00e1tico\u201d.<a target=\"_blank\" href=\"http:\/\/www.cubadebate.cu\/opinion\/2011\/02\/15\/democracia-y-exclusion-social\/#_ftn2\" >[2]<\/a><\/p>\n<p>Este cambio en el modo de reflexionar sobre la democracia implic\u00f3 exaltar a \u00e9sta como un valor abstracto, intemporal, universal, m\u00e1s all\u00e1 de sociedades concretas, diferentes todas, y capaz de actuar como un valor normativo en s\u00ed mismo para todo tiempo y lugar. La democracia dej\u00f3 de ser parte de una interpretaci\u00f3n hist\u00f3rica de sociedades vivas, divididas en clases, sujetas a relaciones de dependencia y escenario de inequidades y dominaci\u00f3n social, necesitadas de transformaci\u00f3n, siendo la democracia un componente de esa transformaci\u00f3n, y respondiendo ella a una pregunta esencial que le otorga su sentido trascendente, esto es, \u00bfpara qu\u00e9 la democracia?, para pasar a ser estudiada y entendida como un valor universal y destacada casi exclusivamente como opci\u00f3n favorable en comparaci\u00f3n con las dictaduras precedentes y en algunos casos como justificaci\u00f3n de transiciones democr\u00e1ticas que conservaron importantes espacios de protecci\u00f3n a los dictadores y dictaduras anteriores.<\/p>\n<p>Una figura tan l\u00facida como el desaparecido Ren\u00e9 Zavaleta dice al respecto: \u201cLa sociedad civil en esta fase gnoseol\u00f3gica es el solo el objeto de la democracia; pero el sujeto democr\u00e1tico (es un decir) es la clase dominante, o sea su personificaci\u00f3n en el Estado racional. La democracia funciona entonces como una astucia de la dictadura. Es el momento no democr\u00e1tico de la democracia (\u2026.). \u00a0Sostenemos, por tanto, que la separaci\u00f3n entre el estado pol\u00edtico y la sociedad civiles es el hecho equivalente, en la pol\u00edtica, al fetichismo de la mercanc\u00eda: dentro de la mercanc\u00eda o igualdad est\u00e1 la plusval\u00eda o desigualdad y dentro de la autonom\u00eda del estado-democracia est\u00e1 la dictadura burguesa\u201d.<a target=\"_blank\" href=\"http:\/\/www.cubadebate.cu\/opinion\/2011\/02\/15\/democracia-y-exclusion-social\/#_ftn3\" >[3]<\/a><\/p>\n<p>En otras palabras, se separa la democracia del problema fundamental de la dominaci\u00f3n pol\u00edtica de las clases dominantes y se convierte \u00e9sta en un conjunto de reglas procedimentales, de reglas de juego \u201cneutrales\u201d e iguales para todos, aunque en la abstracci\u00f3n \u201ctodos\u201d, se esconda una dosis de desigualdad, exclusi\u00f3n e injusticia social, que desde abajo, desde las bases mismas de la sociedad, reclamen de la democracia no ser simple procedimiento o reglas para cosas tales como alternancia pol\u00edtica,\u00a0 respeto a las mayor\u00edas, libertad de expresi\u00f3n, sino instrumento de transformaci\u00f3n, camino abierto al cambio social.<\/p>\n<p>Concebida como valor universal, abstracto, como conjunto de reglas procedimentales o como ritual democr\u00e1tico, la democracia se desvincula por definici\u00f3n de cualquier proyecto de transformaci\u00f3n sociopol\u00edtica, pues en su pretendida universalidad e intemporalidad, la transformaci\u00f3n s\u00f3lo podr\u00eda existir dentro del espacio de valores establecidos por el ritual democr\u00e1tico universal.<\/p>\n<p>De aqu\u00ed se desprende otro paso: ser\u00eda dif\u00edcil plantear cr\u00edticas sobre el contenido real en t\u00e9rminos de justicia social y acceso verdadero al poder pol\u00edtico en las democracias existentes si estos cumplen con los procedimientos democr\u00e1ticos. Es el paso de la democracia a algo sutilmente diferente que es la gobernabilidad democr\u00e1tica, m\u00e1s interesada en reproducirse como gobernabilidad que en plantearse el contenido real de la democracia en t\u00e9rminos de justicia social y verdadera igualdad.<\/p>\n<p>No parece casual que abunden m\u00e1s las investigaciones sobre la pobreza que sobre la desigualdad, a pesar de ser \u00e9sta el tal\u00f3n de Aquiles de las democracias electorales latinoamericanas, pero en la matriz de pensamiento liberal que es la base de las democracias representativas, la desigualdad es aceptable si se cumple la regla de la igualdad de oportunidades \u201cciudadanas\u201d, pero en la terca realidad la igualdad de oportunidades entre el 20% \u201cm\u00e1s rico\u201d y no menos del 50% \u201cm\u00e1s pobre\u201d de los latinoamericanos es una burla o una estafa.<\/p>\n<p>La gobernabilidad democr\u00e1tica entendida s\u00f3lo como definici\u00f3n jur\u00eddica procedimental tiende a ignorar el sentido de las relaciones sociales bajo el capitalismo globalizado, neoliberal y transnacionalizado que es el real en Am\u00e9rica Latina. \u00c9ste produce explotaci\u00f3n, desigualdad, exclusi\u00f3n y virtual negaci\u00f3n de la participaci\u00f3n, pero las desigualdades quedan legitimadas como consecuencias inevitables de unas reglas del juego basadas en libertades individuales e igualdad formal bajo la categor\u00eda neutra de ciudadanos.<\/p>\n<p>El cientista social Hans-Jurgen Burchardt ha hecho un interesante balance de la relaci\u00f3n desigualdad-democracia.<a target=\"_blank\" href=\"http:\/\/www.cubadebate.cu\/opinion\/2011\/02\/15\/democracia-y-exclusion-social\/#_ftn4\" >[4]<\/a> Y ha concluido que \u201ca casi tres d\u00e9cadas de la recuperaci\u00f3n de la democracia, la mayor participaci\u00f3n pol\u00edtica no se ha traducido en participaci\u00f3n social. Esto plantea nuevas interrogantes a la teor\u00eda de la democracia\u201d.<\/p>\n<p>En el mencionado art\u00edculo se constata que los d\u00e9ficits democr\u00e1ticos de las democracias son extensos, a tal extremo que se habr\u00edan llegado a plantear la existencia de no menos de 550 subtipos de democracias para unos 120 reg\u00edmenes formalmente democr\u00e1ticos a fines del siglo 20. Pero m\u00e1s all\u00e1 de la extensa lista de d\u00e9ficits, una de las conclusiones es que \u201caunque se produzca con cierta regularidad la alternancia entre las \u00e9lites pol\u00edticas, la participaci\u00f3n es baja y, por lo tanto, no alcanza para controlarlas. Las \u00e9lites con frecuencia se aislan de la sociedad y se enquistan en el poder. Esto significa que, contra lo que sostiene la teor\u00eda de transici\u00f3n, la celebraci\u00f3n de elecciones libres y la existencia de una estructura institucional adecuada no conducen en forma lineal a la democratizaci\u00f3n pol\u00edtica. Los fen\u00f3menos detallados anteriormente no ser\u00edan \u201cdolores de parto\u201d para avanzar en la construcci\u00f3n de la democracia liberal, sino que deben ser entendidos como caracter\u00edsticas de un desarrollo propio\u201d.<a target=\"_blank\" href=\"http:\/\/www.cubadebate.cu\/opinion\/2011\/02\/15\/democracia-y-exclusion-social\/#_ftn5\" >[5]<\/a><\/p>\n<p>Se ha planteado la expresi\u00f3n \u201cciudadan\u00eda de baja intensidad\u201d para caracterizar las democracias latinoamericanas, pero qu\u00e9 es esto sino el reflejo de la extrema desigualdad y las m\u00faltiples formas de discriminaci\u00f3n que de all\u00ed se derivan y se alimentan de un modelo econ\u00f3mico excluyente per se y que considera ciudadanos con iguales derechos al opulento\u00a0 -que entre otros factores reproduce su opulencia en el acceso al conocimiento- \u00a0y el hambriento que reproduce su hambre en el no acceso al mismo, y esa brecha en Am\u00e9rica Latina no se est\u00e1 achicando, sino est\u00e1 creciendo (CEPAL, 2007).<\/p>\n<p>Durante tres d\u00e9cadas de democracias electorales no se ha cumplido en la regi\u00f3n el supuesto de que a m\u00e1s democracia m\u00e1s justicia\u00a0 -y no s\u00f3lo justicia en cuanto a derecho, sino justicia social-\u00a0 y a m\u00e1s justicia m\u00e1s democracia. Por el contrario la desigualdad y por ende, la injusticia social creci\u00f3 en esos a\u00f1os.<\/p>\n<p>Vuelve a plantearse la interrogante acerca de la compatibilidad entre una relaci\u00f3n social b\u00e1sica capital-trabajo que en esencia produce y reproduce desigualdad y la democracia en tanto no s\u00f3lo ritual de reglas de procedimiento en instituciones correspondientes, sino entendida \u00e9sta como participaci\u00f3n, control sobre los gobernantes, transparencia en la gesti\u00f3n p\u00fablica, verdadera igualdad.<\/p>\n<p>Burchardt llega a la conclusi\u00f3n, desde una posici\u00f3n que no es anticapitalista, que \u201cdemocracia y mercado no necesariamente tienen efectos sin\u00e9rgicos: pueden, de hecho, volverse contradictorios\u201d.<\/p>\n<p>Por su parte, James Petras, desde una posici\u00f3n anticapitalista radical, plantea que la democracia es dependiente de la hegemon\u00eda y la solidez de la propiedad capitalista y que este sistema tiene una visi\u00f3n instrumental de la democracia, lo cual se ilustra con numerosos ejemplos hist\u00f3ricos en los que el capitalismo global, su centro hegem\u00f3nico (Estados Unidos) ha apoyado dictaduras\u00a0 -como en Am\u00e9rica Latina-\u00a0 o democracias electorales seg\u00fan coyunturas evaluadas como favorables o desfavorables para los intereses hegem\u00f3nicos.<a target=\"_blank\" href=\"http:\/\/www.cubadebate.cu\/opinion\/2011\/02\/15\/democracia-y-exclusion-social\/#_ftn6\" >[6]<\/a><\/p>\n<p>El d\u00e9ficit democr\u00e1tico de las democracias liberales latinoamericanas y no s\u00f3lo latinoamericanas ha inducido a poner \u00e9nfasis en la relaci\u00f3n entre democracia e igualdad social y a incluir algunas dimensiones socioecon\u00f3micas que hacen m\u00e1s complejas la ecuaci\u00f3n de la teor\u00eda liberal, como la capacidad de decisi\u00f3n econ\u00f3mica, las oportunidades y las competencias (Sen, 2003).<\/p>\n<p>Pero, no obstante, la teor\u00eda liberal ignora que las capacidades de decisi\u00f3n econ\u00f3mica, las oportunidades, los talentos no se establecen a partir de libertades individuales formales, sino que est\u00e1n condicionadas por el medio social concreto y que \u201cpor tanto, la reducci\u00f3n efectiva de la desigualdad deber\u00eda producirse no a trav\u00e9s de posibilidades individuales o de la democratizaci\u00f3n en el acceso, sino mediante la promoci\u00f3n econ\u00f3mica y el empoderamiento de las comunidades m\u00e1s pobres y los sectores subalternos\u201d.<a target=\"_blank\" href=\"http:\/\/www.cubadebate.cu\/opinion\/2011\/02\/15\/democracia-y-exclusion-social\/#_ftn7\" >[7]<\/a><\/p>\n<p>El ciudadano abstracto e irreal de la teor\u00eda liberal es un ser humano que puede tener derechos te\u00f3ricos, pero necesita hacerlos efectivos, y para eso tiene que poseer recursos que lo hagan capaz de reclamarlos y hacerse escuchar. Los que no tienen recursos, tienen s\u00f3lo un derecho inalcanzable que no llega a conectar con su vida real. La ciudadan\u00eda se hace realidad participativa y derecho operativo s\u00f3lo a partir de poseer los recursos para poder demandarlos y ejercerlos. La concepci\u00f3n de ciudadan\u00eda\u00a0 -hija predilecta del liberalismo doctrinario-\u00a0 no es m\u00e1s que una abstracci\u00f3n vac\u00eda o peor aun, el encubrimiento de la desigualdad real bajo el manto de la igualdad formal, sino va acompa\u00f1ada de un reconocimiento de la desigualdad social y de acciones para combatirla.<\/p>\n<p>El debate sobre la calidad de la democracia parece a veces ignorar la verdad elemental de que para garantizar democracia, participaci\u00f3n, control de los gobernantes, buen funcionamiento de las instituciones, en suma, verdadera democracia, no basta con que exista igualdad formal de derechos jur\u00eddico-pol\u00edticos y cumplimiento de los procedimientos y rituales democr\u00e1ticos, sino que los actores sociales posean recursos similares, o al menos, que no existan entre ellos las abismales diferencias que hoy caracterizan a la regi\u00f3n.<\/p>\n<p>No basta con reconocer la igualdad en el derecho al voto, a la expresi\u00f3n, a la asociaci\u00f3n, etc., si las elecciones son competencias medi\u00e1ticas costosas, si la expresi\u00f3n es monopolizada por las grandes empresas que fabrican opiniones, si la asociaci\u00f3n requiere mucho dinero para establecerse y aun m\u00e1s para hacerse escuchar, si la carencia de instrucci\u00f3n elemental bloquea el di\u00e1logo pol\u00edtico m\u00e1s all\u00e1 de banalidades propagand\u00edsticas, y si el desempleo y la pobreza favorecen el clientelismo y la compra-venta de votos.<\/p>\n<p>Es imprescindible ir m\u00e1s all\u00e1 de las igualdades y derechos formales, para actuar en la transformaci\u00f3n de la exclusi\u00f3n social mediante la promoci\u00f3n del empleo, la efectiva redistribuci\u00f3n de la riqueza, el acceso a la educaci\u00f3n, a la salud, a la cultura, y esto con mayor intensidad y premura mientras m\u00e1s desfavorecidos, pobres y excluidos sean los grupos sociales de que se trate.<\/p>\n<p>Las famosas \u201casimetr\u00edas de poder\u201d no son m\u00e1s que una expresi\u00f3n acad\u00e9mica suavizante para aludir a la enorme injusticia y exclusi\u00f3n social que lastra a las sociedades de la regi\u00f3n y mutilan en ellos la democracia, aunque existan multitud de partidos, funcione el parlamento, los tribunales de justicia, etc.<\/p>\n<p><strong>Democracia y gobiernos que proclaman el socialismo del Siglo 21.<\/strong><\/p>\n<p>En a\u00f1os m\u00e1s recientes, la crisis de pobreza, informalidad y desigualdad desatada por el Consenso de Washington en la regi\u00f3n, unida a la vaciedad y carencia de inclusi\u00f3n social en las democracias electorales, produjo el hecho pol\u00edtico relevante de la victoria electoral y el acceso al gobierno de fuerzas pol\u00edticas con proyecci\u00f3n antineoliberal, un fuerte sentido de nacionalismo democr\u00e1tico-social, pol\u00edticas de independencia frente a Estados Unidos y fuerte cr\u00edtica al accionar de sus gobiernos.<\/p>\n<p>En Venezuela,\u00a0 en Bolivia y Ecuador, se proclama el avance hacia el socialismo del siglo 21 a partir de gobiernos elegidos en procesos electorales de la democracia liberal y que se desenvuelven desde entonces dentro de ellas, dentro de sus reglas y l\u00edmites.<\/p>\n<p>Surgen varias preguntas en relaci\u00f3n con este resultado impensable hace apenas una d\u00e9cada, cuando el pensamiento \u00fanico parec\u00eda todopoderoso e incapaz de perder elecciones en las estructuras democr\u00e1ticas adaptadas a su conveniencia y en las cuales sus candidatos ganaban invariablemente, llevando al gobierno variantes menores en la aceptaci\u00f3n esencial de la liberalizaci\u00f3n contenida en el Consenso de Washington.<\/p>\n<p>Tan profunda fue la crisis generada por aquella pol\u00edtica de modernizaci\u00f3n subordinada, de \u201cinserci\u00f3n en el mercado mundial\u201d y de ascenso al Primer Mundo, que los votantes desbordaron la apat\u00eda por las elecciones y al votar por Ch\u00e1vez, por Evo Morales, por Rafael Correa, reflejaron el rechazo a la demagogia anterior, utilizando el veh\u00edculo electoral que hab\u00eda vuelto a funcionar dentro de la matriz neoliberal.<\/p>\n<p>En efecto, \u00bfpodr\u00e1n estos gobiernos avanzar hacia el socialismo del siglo 21, lo cual supone dejar atr\u00e1s al capitalismo, actuando dentro de la estructura institucional y jur\u00eddica de la democracia liberal? \u00bfPodr\u00e1n ellos ir transformando desde adentro esas estructuras dotando sus principios democr\u00e1tico-igualitarios abstractos con contenidos de justicia social que los trasciendan y conviertan en verdaderas democracias participativas?<\/p>\n<p>Estas preguntas trascienden las posibilidades de un breve art\u00edculo y requieren respuestas complejas que no ser\u00e1n dadas s\u00f3lo por la teor\u00eda, sino por la uni\u00f3n entre ella y una pr\u00e1ctica pol\u00edtica que no tiene manuales preestablecidos y debe ser \u201ccreaci\u00f3n heroica\u201d, nunca \u201ccalco y copia\u201d.<\/p>\n<p>Entre otros muchos factores a tener en cuenta en este complejo desaf\u00edo pol\u00edtico y te\u00f3rico, se encuentra la necesidad de consolidar una base econ\u00f3mica compartida (ALBA) que ofrezca el sustento indispensable del proyecto pol\u00edtico y permita que estos gobiernos no sean desalojados mediante elecciones en las que las necesidades materiales insatisfechas estimulen una derrota. La crisis econ\u00f3mica global actual plantea a estos gobiernos un desaf\u00edo porque los desgasta en tanto gobiernos debido a los estragos financieros que provoca, pero al mismo tiempo da la posibilidad de enfrentar la crisis protegiendo con prioridad a los m\u00e1s vulnerables y demostrando as\u00ed la naturaleza diferente de ellos respecto al modo olig\u00e1rquico tradicional de descargar los efectos de las crisis econ\u00f3micas. S\u00f3lo la pr\u00e1ctica pol\u00edtica de los pr\u00f3ximos a\u00f1os podr\u00e1 responder a esas preguntas, aunque la experiencia de a\u00f1os recientes muestra que estos gobiernos y aun m\u00e1s, el movimiento social de base popular que ellos encarnan, ser\u00eda capaz de conjugar democracia y justicia social, colocados fuera del capitalismo y trascendiendo la democracia liberal, llen\u00e1ndola de un nuevo contenido participativo y multicultural.<\/p>\n<p>Mientras tanto, llama la atenci\u00f3n la cr\u00edtica a que se les somete, acerca de la p\u00e9rdida de calidad democr\u00e1tica en ellos, de tendencias autoritarias que estar\u00edan manifest\u00e1ndose, aunque se trata de gobiernos elegidos mediante elecciones consideradas democr\u00e1ticas, con la presencia de observadores internacionales, medios de comunicaci\u00f3n olig\u00e1rquicos abiertos y en pleno funcionamiento e incluso un gobierno como el de Ch\u00e1vez que ha batido records en cuanto a elecciones efectuadas y no s\u00f3lo elecciones, sino plebiscitos con capacidad de revocar al Presidente, los cuales no existen ni han existido en los pa\u00edses que no reciben cr\u00edticas y que por tanto, estar\u00edan cumpliendo a pie juntillas los par\u00e1metros democr\u00e1ticos consagrados.<\/p>\n<p>Las cr\u00edticas se basan en la teor\u00eda liberal que prioriza el ritual y los procedimientos y se mantiene dentro de los l\u00edmites de la ciudadan\u00eda abstracta, la igualdad de derechos entre desiguales y la libertad de expresi\u00f3n de los grandes due\u00f1os de empresas medi\u00e1ticas.<\/p>\n<p>Es singular que los gobiernos de izquierda mencionados reciban cr\u00edticas por diferenciarse de los que siguen el modelo liberal olig\u00e1rquico y las cr\u00edticas sean m\u00e1s acres, mientras mayores dosis de inclusi\u00f3n social producen o intentan introducir.\u00a0 Pero, la carencia de inclusi\u00f3n social ha sido precisamente la que ha vaciado la democracia liberal y la ha sumido en reconocidos d\u00e9ficits\u00a0 que tienen en la indiferencia de los votantes -el partido de mayor votaci\u00f3n es la abstenci\u00f3n\u2013 \u00a0su s\u00edntoma m\u00e1s evidente.<\/p>\n<p>Parecer\u00eda que la \u00fanica forma de satisfacer a los cr\u00edticos de los gobiernos de izquierda es volver estrictamente a la democracia ritual que al fracasar hizo posible la llegada al gobierno de los que ahora critican.<\/p>\n<p>A la comunicaci\u00f3n entre gobernantes y gobernados que se establece en las experiencias comunitarias ensayadas por Ch\u00e1vez o en el peculiar modo de comunicaci\u00f3n y respeto entre Evo Morales y la poblaci\u00f3n ind\u00edgena, se las descalifica calific\u00e1ndolos como populismo.<\/p>\n<p>La expresi\u00f3n populismo se identifica como demagogia o en la mejor variante, como reducci\u00f3n de la calidad democr\u00e1tica, tendiente al autoritarismo.<\/p>\n<p>Pero, como se\u00f1ala Burchardt, el populismo puede ayudar a superar crisis sociales mediante la construcci\u00f3n de un imaginario colectivo en torno a nuevos valores, establecer la comunicaci\u00f3n entre gobernantes y gobernados que la democracia representativa nunca logr\u00f3, y actuar como veh\u00edculo de una amplia movilizaci\u00f3n pol\u00edtica que ya va haciendo parte de una ampliaci\u00f3n de los derechos democr\u00e1ticos.<\/p>\n<p>El populismo, en tanto apelaci\u00f3n al \u201cpueblo\u201d no define una orientaci\u00f3n pol\u00edtica per se, sino solamente el prop\u00f3sito de accionar por definir el bien colectivo, sin que esto implique la opci\u00f3n por un sistema pol\u00edtico espec\u00edfico.<\/p>\n<p>Gobiernos militares de la etapa dictatorial fueron tildados de populistas y lo fueron tambi\u00e9n los gobiernos emergidos de elecciones que aplicaron los ajustes estructurales neoliberales en los 80 y 90, por lo que llamar populistas a los gobiernos de izquierda actuales expresa no s\u00f3lo un intento de rebajarlos a priori, sino un desconocimiento de la verdadera carga conceptual del llamado populismo.<\/p>\n<p>M\u00e1s que descalificar a los gobiernos que proclamaron su prop\u00f3sito de construir el socialismo del siglo 21, ser\u00eda\u00a0 necesario replantearse el viejo problema de la relaci\u00f3n entre libertad de mercado y democracia.<\/p>\n<p>Si la concepci\u00f3n de democracia no incorpora a ella la noci\u00f3n de equidad social, reducci\u00f3n de las desigualdades sociales que hacen de la democracia letra muerta, el bello concepto seguir\u00e1 siendo un formalismo en tanto igualdad pol\u00edtico-jur\u00eddica, carente de significado real para los muchos excluidos en la distribuci\u00f3n del ingreso.<\/p>\n<p>La democracia no puede limitarse al discurso liberal sobre la igualdad de todos ante la ley y los derechos individuales inalienables, en tanto la libertad de mercado\u00a0 -o los monopolios del mercado-\u00a0 generan exclusi\u00f3n social en la base misma de la pretendida democracia. No basta con la igual pol\u00edtico-jur\u00eddica, si no va acompa\u00f1ada de la inclusi\u00f3n social, y \u00e9sta es incompatible con la abismal desigualdad latinoamericana.<\/p>\n<p>La validez formal del derecho b\u00e1sico de libertad no puede quedar en la declaraci\u00f3n solemne, pero intrascendente, sino que debe promover la inclusi\u00f3n de los excluidos, mediante su ascenso intelectual y econ\u00f3mico, lo que supone renunciar a entender falsamente la igualdad como una realidad y asumirla como un objetivo prioritario del estado, sin el cual no tendr\u00e1 \u00e9ste verdadera legitimaci\u00f3n democr\u00e1tica. Lo anterior implica reconocer que el sistema social engendrador de las desigualdades debe ser transformado, pues no se trata de administrar la desigualdad, sino de eliminarla.<\/p>\n<p>\u00c9ste es el n\u00facleo duro, a mi juicio definidor de los proyectos para construir el socialismo del siglo 21. M\u00e1s que llamar populismo en sentido despectivo a estos proyectos, ser\u00eda justo entenderlos como proyectos encaminados a encontrar el vital eslab\u00f3n perdido de la democracia liberal: la justicia social en tanto inclusi\u00f3n de los excluidos y el establecimiento no s\u00f3lo de una democracia pol\u00edtica formal, sino de una democracia participativa, social, con significado real para todos sus actores.<\/p>\n<p><strong>Bibliograf\u00eda<\/strong><\/p>\n<ul>\n<li>Banco Mundial: Poverty      Reduction and Growth. From Vicious to Virtuous Circles, Banco Mundial,      Washington, D.C., 2006.<\/li>\n<\/ul>\n<ul>\n<li>Bor\u00f3n, Atilio A.: Tras el b\u00faho de Minerva.      Mercado contra democracia en el capitalismo de fin de siglo, Fondo de Cultura      Econ\u00f3mica, Buenos Aires, 2000.<\/li>\n<\/ul>\n<ul>\n<li>Bor\u00f3n, Atilio A.: Estado, capitalismo y      democracia en Am\u00e9rica Latina, CLACSO, Buenos Aires, 2003\u00aa.<\/li>\n<\/ul>\n<ul>\n<li>Chomsky, Noam: \u201cLos dilemas de la dominaci\u00f3n\u201d en      Bor\u00f3n, Atilio A. (comp.) <em>Nueva hegemon\u00eda mundial. <\/em><em>Alternativas      de cambio y movimientos sociales, <\/em>CLACSO\/Editorial de      Ciencias Sociales, Buenos Aires\/La Habana, 2004.<\/li>\n<\/ul>\n<ul>\n<li>Houtart, Francois: \u201cUn socialismo para el siglo      XXI. Cuadro sint\u00e9tico de reflexi\u00f3n\u201d. Ponencia presentada en las Jornadas      \u201cEl Socialismo del siglo XXI\u201d, Caracas, junio, 2007.<\/li>\n<\/ul>\n<ul>\n<li>Mart\u00ednez Heredia, Fernando: El corrimiento hacia      el rojo, Letras Cubanas, La Habana, 2001.<\/li>\n<\/ul>\n<ul>\n<li>Meiksins Woods, Allan:      Democracy against capitalism, Cambridge University Press, Cambridge, 1995.<\/li>\n<li>Pinto, An\u00edbal: Chile. Un caso de desarrollo      frustrado, Editorial Universitaria, Santiago, 1957.<\/li>\n<\/ul>\n<ul>\n<li>Programa de las Naciones Unidas para el      Desarrollo (PNUD): La democracia en Am\u00e9rica Latina. Hacia una democracia      de ciudadanas y ciudadanos, Aguilar\/Altea\/Alfaguara\/Taurus, Buenos Aires,      2004\u00aa.<\/li>\n<\/ul>\n<ul>\n<li>Regalado \u00c1lvarez, Roberto: \u201cLa izquierda      latinoamericana hoy\u201d en <em>Cuadernos <\/em>del Cea, La Habana, 2005.<\/li>\n<\/ul>\n<ul>\n<li>Sen, Amartya Kumar: Sobre \u00e9tica y econom\u00eda,      Alianza, Madrid, 2003.<\/li>\n<\/ul>\n<p><strong>Notes:<\/strong><\/p>\n<p><a target=\"_blank\" href=\"http:\/\/www.cubadebate.cu\/opinion\/2011\/02\/15\/democracia-y-exclusion-social\/#_ftnref1\" >[1]<\/a> Gilberto Dupas: Pobreza, desigualdad y trabajo en el capitalismo global. Revista Nueva Sociedad No. 215. Mayo-junio 2008.<\/p>\n<p><a target=\"_blank\" href=\"http:\/\/www.cubadebate.cu\/opinion\/2011\/02\/15\/democracia-y-exclusion-social\/#_ftnref2\" >[2]<\/a> Agust\u00edn Cuevas. \u201cLas democracias restringidas de Am\u00e9rica Latina\u201d. Planeta. Ecuador. 1988.<\/p>\n<p><a target=\"_blank\" href=\"http:\/\/www.cubadebate.cu\/opinion\/2011\/02\/15\/democracia-y-exclusion-social\/#_ftnref3\" >[3]<\/a> Ren\u00e9 Zavaleta: \u201cCuatro conceptos de la democracia\u201d en Julio Labastida: Los nuevos procesos sociales y la teor\u00eda pol\u00edtica contempor\u00e1nea\u201d. Siglo XXI. M\u00e9xico. 1986. P\u00e1g. 302. Citado por Marcos Roitman.<\/p>\n<p><a target=\"_blank\" href=\"http:\/\/www.cubadebate.cu\/opinion\/2011\/02\/15\/democracia-y-exclusion-social\/#_ftnref4\" >[4]<\/a> Hans-Jurgen Burchardt: Desigualdad y democracia. Revista Nueva Sociedad 215. Mayo-junio 2008. Pags. 79-94.<\/p>\n<p><a target=\"_blank\" href=\"http:\/\/www.cubadebate.cu\/opinion\/2011\/02\/15\/democracia-y-exclusion-social\/#_ftnref5\" >[5]<\/a> Hans Jurgen Burchardt. Art\u00edculo citado. P\u00e1g. 81<\/p>\n<p><a target=\"_blank\" href=\"http:\/\/www.cubadebate.cu\/opinion\/2011\/02\/15\/democracia-y-exclusion-social\/#_ftnref6\" >[6]<\/a> James Petras: Democracia y capitalismo. Transici\u00f3n democr\u00e1tica o neoautoritarismo.<\/p>\n<p><a target=\"_blank\" href=\"http:\/\/www.cubadebate.cu\/opinion\/2011\/02\/15\/democracia-y-exclusion-social\/#_ftnref7\" >[7]<\/a>Hans-Jurgen Burchardt. Art\u00edculo citado. P\u00e1g. 89.<\/p>\n<p>_________________<\/p>\n<p><em>El autor de este ensayo, Osvaldo Mart\u00ednez, es el director del Centro de Investigaciones de la Econom\u00eda Mundial.<\/em><em><\/em><\/p>\n<p><a target=\"_blank\" href=\"http:\/\/www.cubadebate.cu\/opinion\/2011\/02\/15\/democracia-y-exclusion-social\/\" >Go to Original \u2013 cubadepate.cu<\/a><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>El tema de la democracia no suele ser abordado por economistas. Soci\u00f3logos, polit\u00f3logos e historiadores son los que frecuentan este tema, aunque es evidente que en el modelo econ\u00f3mico tiene el debate sobre la democracia un componente sustantivo.<\/p>\n","protected":false},"author":4,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[46],"tags":[],"class_list":["post-10179","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-original-languages"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.transcend.org\/tms\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/10179","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.transcend.org\/tms\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.transcend.org\/tms\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.transcend.org\/tms\/wp-json\/wp\/v2\/users\/4"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.transcend.org\/tms\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=10179"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.transcend.org\/tms\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/10179\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.transcend.org\/tms\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=10179"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.transcend.org\/tms\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=10179"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.transcend.org\/tms\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=10179"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}