{"id":1340,"date":"2008-10-12T00:00:00","date_gmt":"2008-10-12T00:00:00","guid":{"rendered":"http:\/\/localhost\/wordpress\/2008\/10\/spanish-situacion-mundial-como-la-crisis-del-29-o-mas-un-nuevo-contexto-mundial\/"},"modified":"2008-10-12T00:00:00","modified_gmt":"2008-10-12T00:00:00","slug":"spanish-situacion-mundial-como-la-crisis-del-29-o-mas-un-nuevo-contexto-mundial","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.transcend.org\/tms\/2008\/10\/spanish-situacion-mundial-como-la-crisis-del-29-o-mas-un-nuevo-contexto-mundial\/","title":{"rendered":"(SPANISH)  SITUACION MUNDIAL: COMO LA CRISIS DEL 29, O MAS? UN NUEVO CONTEXTO MUNDIAL"},"content":{"rendered":"<p><em>&quot;La crisis va a desenvolverse de tal modo que las primeras y realmente brutales manifestaciones de la crisis clim&aacute;tica mundial que hemos visto van a combinarse con la crisis del capital en cuanto tal&quot;.<\/em><\/p>\n<p>La tesis que voy a presentar sostiene que el a&ntilde;o pasado se produjo una verdadera ruptura que deja atr&aacute;s una larga fase de expansi&oacute;n de la econom&iacute;a capitalista mundial; y que esa ruptura marc&oacute; el inici&oacute; de un proceso de crisis con caracter&iacute;sticas que son comparables con la crisis de 1929, aunque se desarrollar&aacute; en un contexto muy distinto. <\/p>\n<p>Lo primero que hay que recordar es que la crisis de 1929 se desarroll&oacute; como un proceso: un proceso que tuvo comienzo en 1929, pero cuyo punto culminante se dio bastante despu&eacute;s, en 1933, y que luego abri&oacute; paso a una larga fase de recesi&oacute;n. Digo esto para subrayar que, en mi opini&oacute;n, estamos viviendo las primeras etapas, pero realmente las primeras, primer&iacute;simas etapas, de un proceso de esa amplitud y esa temporalidad. Y que lo que por estos d&iacute;as est&aacute; ocurriendo y tiene como escenario los mercados financieros de Nueva York, de Londres y de otros grandes centros burs&aacute;tiles, es solamente un aspecto -y tal vez no sea el aspecto mas importante- de un proceso que se debe interpretar como un proceso hist&oacute;rico. <\/p>\n<p>Estamos frente a uno de esos momentos en los que la crisis viene a expresar los l&iacute;mites hist&oacute;ricos del sistema capitalista. No se trata de alguna versi&oacute;n de la teor&iacute;a de &quot;la crisis final&quot; del capitalismo o algo por el estilo. De lo que s&iacute; se trata, en mi opini&oacute;n, es de entender que estamos enfrentados a una situaci&oacute;n en la que se expresan estos l&iacute;mites hist&oacute;ricos de la producci&oacute;n capitalista. Y aunque no quisiera aparecer como un Pastor con su Biblia marxista, quiero leerles un pasaje de El capital:<\/p>\n<p>El verdadero l&iacute;mite de la producci&oacute;n capitalista es el mismo capital;es el hecho de que, en ella, son el capital y su propia valorizaci&oacute;n lo que constituye el punto de partida y la meta, el motivo y el fin de la producci&oacute;n; el hecho de que aqu&iacute; la producci&oacute;n s&oacute;lo es producci&oacute;n para el capital y no, a la inversa, los medios de producci&oacute;n simples medios para ampliar cada vez m&aacute;s la estructura del proceso de vida de la sociedad de los productores. De aqu&iacute; que los l&iacute;mites dentro de los cuales tiene que moverse la conservaci&oacute;n y valorizaci&oacute;n del valor-capital, la cual descansa en la expropiaci&oacute;n y depauperaci&oacute;n de las grandes masas de los productores, choquen constantemente con los m&eacute;todos de producci&oacute;n que el capital se ve obligado a emplear para conseguir sus fines y que tienden al aumento ilimitado de la producci&oacute;n, a la producci&oacute;n por la producci&oacute;n misma, al desarrollo incondicional de las fuerzas sociales productivas del trabajo. El medio empleado -desarrollo incondicional de las fuerzas sociales productivas- choca constantemente con el fin perseguido, que es un fin limitado: la valorizaci&oacute;n del capital existente. Por consiguiente, si el r&eacute;gimen capitalista de producci&oacute;n constituye un medio hist&oacute;rico para desarrollar la capacidad productiva material y crear el mercado mundial correspondiente, envuelve al propio tiempo una contradicci&oacute;n constante entre esta misi&oacute;n hist&oacute;rica y las condiciones sociales de producci&oacute;n propias de este r&eacute;gimen. [1]<\/p>\n<p>Bueno, seguramente hay algunas palabras que hoy ya no utilizar&iacute;amos, como esas de &quot;misi&oacute;n hist&oacute;rica&quot;&#8230; Pero creo que lo que iremos viendo en los a&ntilde;os que vendr&aacute;n, se dar&aacute; precisamente sobre la base de que ya se ha creado en toda su plenitud ese mercado mundial intuido por Marx. Es decir, tenemos un mercado y una situaci&oacute;n mundial diferentes a las de 1929, porque en ese entonces pa&iacute;ses como China y como India eran todav&iacute;a semicoloniales, en tanto que ahora ya no tienen ese car&aacute;cter; son grandes pa&iacute;ses que, m&aacute;s all&aacute; de que tengan un car&aacute;cter combinado que requiere un cuidadoso an&aacute;lisis, son ahora part&iacute;cipes de pleno derecho dentro de una econom&iacute;a mundial &uacute;nica, una econom&iacute;a mundial unificada en un grado desconocido hasta esta etapa de la historia. La cita puede ayudarnos a entender el momento actual y la crisis que se ha iniciado precisamente en este marco de un s&oacute;lo mundo. <\/p>\n<p>Un nuevo tipo de crisis<\/p>\n<p>En mi opini&oacute;n, en esta nueva etapa, la crisis va a desenvolverse de tal modo que las primeras y realmente brutales manifestaciones de la crisis clim&aacute;tica mundial que hemos visto van a combinarse con la crisis del capital en cuanto tal. Entramos en una fase que plantea realmente una crisis de la humanidad, dentro de complejas relaciones en las que est&aacute;n tambi&eacute;n los acontecimientos b&eacute;licos, pero lo m&aacute;s importantes es que, incluso excluyendo el estallido de una guerra de gran amplitud que en el presente solo podr&iacute;a ser una guerra at&oacute;mica, estamos enfrentados a un nuevo tipo de crisis, a una combinaci&oacute;n de esta crisis econ&oacute;mica que se ha iniciado con una situaci&oacute;n en la cual la naturaleza, tratada sin la menor contemplaci&oacute;n y golpeada por el hombre en el marco del capitalismo, reacciona ahora de forma brutal. Esto es algo casi excluido de nuestras discusiones, pero que va a imponerse como un hecho central. <\/p>\n<p>Por ejemplo, muy recientemente, leyendo el trabajo de un soci&oacute;logo franc&eacute;s, me enter&eacute; de que los glaciares andinos de los que fluye el agua con que se abastecen La Paz y El Alto, est&aacute;n agotados en m&aacute;s de un 80% y se estima que dentro de quince a&ntilde;os La Paz y El Alto ya no tendr&aacute;n agua&#8230; y sin embargo, esto es algo que nunca se trat&oacute;, nunca se discuti&oacute; un hecho de tal magnitud que puede hacer que la lucha de clases en Bolivia, tal como la conocimos, se modifique sustancialmente, por ejemplo haciendo que el tan controvertido traslado de la capital a Sucre se imponga como algo &quot;natural&quot;, porque se acabe el agua en La Paz. <\/p>\n<p>Estamos entrando a un per&iacute;odo de ese tipo y el problema es que casi no se habla de eso, mientras que en los ambientes revolucionarios se sigue discutiendo de cosas que en este momento resultan minucias, cuestiones completamente mezquinas en comparaci&oacute;n con los desaf&iacute;os a los que estamos enfrentados. <\/p>\n<p>L&iacute;mites inmanentes del capitalismo <\/p>\n<p>Para seguir con la cuesti&oacute;n de los l&iacute;mites del capitalismo, quiero llamar la atenci&oacute;n sobre una cita de Marx, inmediatamente anterior a la ya citada: &quot;La producci&oacute;n capitalista aspira constantemente a superar estos l&iacute;mites inmanentes a ella, pero solo puede superarlos recurriendo a medios que vuelven a levantar ante ella estos mismos l&iacute;mites todav&iacute;a con mayor fuerza&quot;.[2] Esta indicaci&oacute;n nos introduce al an&aacute;lisis y a la discusi&oacute;n de los medios a los que se recurri&oacute;, durante los &uacute;ltimos treinta a&ntilde;os, para superar los l&iacute;mites inmanentes del capital. <\/p>\n<p>Esos medios han sido, en primer lugar, todo el proceso de liberalizaci&oacute;n de las finanzas, del comercio y de la inversi&oacute;n, todo el proceso de destrucci&oacute;n de las relaciones pol&iacute;ticas surgidas a ra&iacute;z de la crisis del 29 y de los a&ntilde;os treinta, despu&eacute;s de la Segunda Guerra Mundial y de las guerras de de liberaci&oacute;n nacional&#8230; Todas esas relaciones, que expresaban la dominaci&oacute;n del capital pero representaban al mismo tiempo formas de control parcial del mismo capital, fueron destrozadas y, por alg&uacute;n tiempo, al capital le pareci&oacute; que con esto se superaban los l&iacute;mites puestos a su actuaci&oacute;n. <\/p>\n<p>La segunda forma que se eligi&oacute; para superar esos l&iacute;mites inmanentes del capital ha sido recurrir, en una escala sin precedentes, a la creaci&oacute;n de capital ficticio y de medios de cr&eacute;dito para ampliar una demanda insuficiente en el centro del sistema. <\/p>\n<p>Y la tercera forma, la m&aacute;s importante hist&oacute;ricamente para el capital, ha sido la reincorporaci&oacute;n, en cuanto elementos plenos del sistema capitalista mundial, de la Uni&oacute;n Sovi&eacute;tica y sus &quot;sat&eacute;lites&quot;, y de China. <\/p>\n<p>S&oacute;lo en el marco de las resultantes de estos tres procesos es posible captar la amplitud y la novedad de la crisis que se inicia. <br \/>Liberalizaci&oacute;n, mercado mundial, competencia&hellip;<\/p>\n<p>Comencemos por interrogarnos sobre qu&eacute; ha significado la liberalizaci&oacute;n y la desregulaci&oacute;n llevadas a cabo a escala mundial, con la incorporaci&oacute;n del antiguo &quot;campo&quot; sovi&eacute;tico y la incorporaci&oacute;n y modificaci&oacute;n de las relaciones de producci&oacute;n en China&#8230; El proceso de liberalizaci&oacute;n y desreglamentaci&oacute;n ha significado el desmantelamiento de los pocos elementos regulatorios que se hab&iacute;an construido en el marco internacional al salir de la Segunda Guerra Mundial, para entrar en un capitalismo totalmente desreglamentado. Y no s&oacute;lo desreglamentado, sino tambi&eacute;n un capitalismo que ha creado realmente el mercado mundial en el pleno sentido del t&eacute;rmino, convirtiendo en realidad lo que era en Marx una intuici&oacute;n o anticipaci&oacute;n. Puede ser &uacute;til precisar el concepto de mercado mundial e ir tal vez m&aacute;s all&aacute; de la palabra mercado. Se trata de la creaci&oacute;n de un espacio libre de restricciones para las operaciones del capital, para producir y realizar plusval&iacute;a tomando este espacio como base y proceso de centralizaci&oacute;n de ganancias a escala verdaderamente internacional. Ese espacio abierto, no homog&eacute;neo pero con una reducci&oacute;n dr&aacute;stica de todos los obst&aacute;culos a la movilidad del capital, esa posibilidad para el capital de organizar a escala universal el ciclo de valorizaci&oacute;n, est&aacute; acompa&ntilde;ada por una situaci&oacute;n que permite poner en competencia entre s&iacute; a los trabajadores de todos los pa&iacute;ses. Es decir, se sustenta en el hecho que el ej&eacute;rcito industrial de reserva es realmente mundial y que es el capital como un todo el que rige los flujos de integraci&oacute;n o de repulsi&oacute;n, en las formas estudiadas por Marx. <\/p>\n<p>Este es entonces el marco general de un proceso de &quot;producci&oacute;n para la producci&oacute;n&quot; en condiciones en que la posibilidad para la humanidad y las masas del mundo de acceder a esa producci&oacute;n es totalmente limitada&#8230; y por lo tanto, el cierre exitoso del ciclo de valorizaci&oacute;n del capital, para el capital en su conjunto, y para cada capital en particular, se hace cada vez m&aacute;s dif&iacute;cil. Y por eso se incrementan y se hacen m&aacute;s determinantes en el mercado mundial &quot;las leyes ciegas de la competencia&quot;. Los bancos centrales y los gobiernos pueden proclamar que acordar&aacute;n entre s&iacute; y colaborar&aacute;n para impedir la crisis, pero no creo que se pueda introducir la cooperaci&oacute;n en el espacio mundial convertido en escenario de una tremenda competencia entre capitales. Y ahora, la competencia entre capitales va mucho m&aacute;s all&aacute; de las relaciones entre los capitales de las partes m&aacute;s antiguas y m&aacute;s desarrolladas del sistema mundial con los sectores menos desarrollados desde el punto de vista capitalista. Porque bajo formas particulares e incluso muy parasitarias, en el marco mundial se han dado procesos de centralizaci&oacute;n del capital por fuera del marco tradicional de los centros imperialistas: en relaci&oacute;n con ellos, pero en condiciones que tambi&eacute;n introducen algo totalmente nuevo en el marco mundial. <\/p>\n<p>Durante los &uacute;ltimos quince a&ntilde;os, y en particular durante la &uacute;ltima etapa, se han desarrollado, en determinados puntos del sistema, grupos industriales capaces de integrarse como socios de pleno derecho en los oligopolios mundiales. Tanto en la India como en China se han conformado verdaderos y fuertes grupos econ&oacute;micos capitalistas. Y en el plano financiero, como expresi&oacute;n del rentismo y del parasitismo puro, los llamados Fondos Soberanos se han convertido en importantes puntos de centralizaci&oacute;n del capital bajo la forma dinero, que no son meros sat&eacute;lites de los Estados Unidos, tienen estrategias y din&aacute;micas propias y modifican de muchas maneras las relaciones geopol&iacute;ticas de los puntos clave en que la vida del capital se hace y se har&aacute;. <\/p>\n<p>Por eso, otro elemento a tener en cuenta es que esta crisis tiene como otra de sus dimensiones la de marcar el fin de la etapa en que los Estados Unidos pudieron actuar como potencia mundial sin parang&oacute;n&#8230; En mi opini&oacute;n, hemos salido del momento que analizara M&eacute;z&aacute;ros en su libro de 2001, y los Estados Unidos ser&aacute;n sometidos a prueba: en un plazo temporal muy corto, todas sus relaciones mundiales se han modificado y deber&aacute;, en el mejor de los casos, renegociar y reordenar todas sus relaciones en base al hecho de que deber&aacute;n compartir el poder. Y esto, por supuesto, es algo que nunca se produjo de forma pac&iacute;fica en la historia del capital&#8230; Entonces, primer elemento: uno de los m&eacute;todos elegidos por el capital para superar sus l&iacute;mites se ha transformado en fuente de nuevas tensiones, conflictos y contradicciones, indicando que una nueva etapa hist&oacute;rica se abrir&aacute; paso a trav&eacute;s de esta crisis.<\/p>\n<p>Creaci&oacute;n incontrolada de capital ficticio<\/p>\n<p>El segundo medio utilizado para superar los limites para el capital de las econom&iacute;as centrales fue que todas ellas recurrieron a la creaci&oacute;n de formas totalmente artificiales de ampliaci&oacute;n de la demanda efectiva, las que, sum&aacute;ndose a otras formas de creaci&oacute;n de capital ficticio, generaron las condiciones para la crisis financiera que se est&aacute; desarrollando hoy. En el art&iacute;culo que los compa&ntilde;eros de Herramienta tuvieron la gentileza de traducir al castellano y publicar,[3] abord&eacute; con cierto detenimiento esta cuesti&oacute;n del capital ficticio y los nuevos procesos que se han dado dentro del proceso mismo de acumulaci&oacute;n de capital ficticio. Para Marx, el capital ficticio es la acumulaci&oacute;n de t&iacute;tulos que son &quot;sombra de inversiones&quot; ya hechas pero que, como t&iacute;tulos de bonos y de acciones aparecen con el aspecto de capital a sus poseedores. No lo son para el sistema como un todo, para el proceso de acumulaci&oacute;n, pero s&iacute; lo son para sus poseedores y, en condiciones normales de cierre de los procesos de valorizaci&oacute;n del capital, rinden a sus poseedores dividendos e intereses. Pero su car&aacute;cter ficticio se revela en situaciones de crisis. Cuando sobrevienen crisis de sobreproducci&oacute;n, quiebra de empresas, etc&eacute;tera, se advierte que ese capital no exist&iacute;a&#8230; por eso tambi&eacute;n puede leerse a veces en los peri&oacute;dicos que tal o cual cantidad de capital &quot;desapareci&oacute;&quot; en alg&uacute;n sacud&oacute;n burs&aacute;til: esas sumas nunca hab&iacute;an existido como capital propiamente dicho, a pesar de que, para los poseedores de esas acciones, representaban t&iacute;tulos que daban derecho a dividendos e intereses, a percibir ganancias&hellip; <\/p>\n<p>Por supuesto, uno de los grandes problemas de hoy es que en much&iacute;simos pa&iacute;ses los sistemas de jubilaci&oacute;n est&aacute;n basados en capital ficticio, con pretensiones de participaci&oacute;n en los resultados de una producci&oacute;n capitalista que puede desaparecer en momentos de crisis. Toda la etapa de la liberalizaci&oacute;n y globalizaci&oacute;n financiera de los a&ntilde;os 80 y 90 estuvo basada en acumulaci&oacute;n de capital ficticio, sobre todo en manos de Fondos de inversi&oacute;n, Fondos de pensiones, Fondos financieros&#8230; Y la gran novedad desde finales o mediados de los a&ntilde;os 90 y a todo lo largo de los a&ntilde;os 2000 fue, en los Estados Unidos y en Gran Breta&ntilde;a en particular, el empuje extraordinario que se dio a la creaci&oacute;n de capital ficticio en la forma de cr&eacute;dito. De cr&eacute;dito a empresas, pero tambi&eacute;n y sobre todo de cr&eacute;ditos a los hogares, cr&eacute;ditos al consumo y m&aacute;s que nada cr&eacute;ditos hipotecarios. Y eso hizo dar un salto en la masa de capital ficticio creado, originando formas a&uacute;n m&aacute;s agudas de vulnerabilidad y fragilidad, incluso frente a choques menores, incluso frente a episodios absolutamente predecibles. Por ejemplo, en base a todo lo estudiado anteriormente, se sab&iacute;a que un boom inmobiliario se termina, que inexorablemente hay un momento en el que, por procesos internos muy bien estudiados, se acaba; y si puede ser relativamente comprensible que en el mercado accionario existiera la ilusi&oacute;n de que no hab&iacute;a l&iacute;mites para la suba en el precio de las acciones, en base a toda la historia previa se sab&iacute;a que eso no pod&iacute;a ocurrir en el sector inmobiliario: cuando se trata de edificios y casas es inevitable que llegue el momento en que el boom acaba. Pero se colocaron en tal situaci&oacute;n de dependencia que ese acontecimiento completamente normal y previsible se transform&oacute; en una crisis tremenda. Porque a todo lo que ya dije, se a&ntilde;adi&oacute; el hecho de que durante los dos &uacute;ltimos a&ntilde;os los pr&eacute;stamos se hac&iacute;an a hogares que no ten&iacute;an la menor posibilidad de pagar. Y adem&aacute;s, todo eso se combino con las nuevas &quot;t&eacute;cnicas&quot; financieras que trat&eacute; de explicar con un grado aceptable de vulgarizaci&oacute;n en mi art&iacute;culo de Herramienta, permiti&eacute;ndose as&iacute; que los bancos vendieran bonos en condiciones tales que nadie pod&iacute;a saber exactamente qu&eacute; estaba comprando&hellip; hasta el fuerte estallido de los &quot;subprime&quot;, en 2007. <\/p>\n<p>Ahora est&aacute;n en el proceso de desmontaje de ese proceso. Pero dentro de ese desmontaje hay procesos de concentraci&oacute;n del capital financiero. Cuando el Bank of America compra Merrill Lynch, estamos ante un proceso de concentraci&oacute;n cl&aacute;sico. Y vemos adem&aacute;s estos procesos de estatizaci&oacute;n de las deudas, que implican la creaci&oacute;n inmediata de m&aacute;s capital ficticio. La Reserva Federal de los Estados Unidos crea m&aacute;s capital ficticio para mantener la ilusi&oacute;n de un valor del capital que est&aacute; a punto de derrumbarse, con la perspectiva de tener en alg&uacute;n momento dado la posibilidad de aumentar fuertemente la presi&oacute;n fiscal, pero en realidad no puede hacerlo porque eso significar&iacute;a el congelamiento del mercado interno y la aceleraci&oacute;n de la crisis en tanto crisis real. Asistimos, pues, a una fuga hacia adelante que no resuelve nada. Dentro de ese proceso existe tambi&eacute;n el avance de los Fondos Soberanos que buscan modificar la repartici&oacute;n intercapitalista de los flujos financieros a favor de los sectores rentistas que han acumulado estos fondos. <br \/>Y esto es un factor de perturbaci&oacute;n aun mayor en el proceso.<\/p>\n<p>Quiero recordar, para terminar con este punto, que ese d&eacute;ficit comercial de 5 puntos del PBI es lo que ha conferido a los Estados Unidos la particularidad de ese lugar clave para la concreci&oacute;n del ciclo del capital en el momento de realizaci&oacute;n de la plusval&iacute;a, para el proceso capitalista en su conjunto. Enfrentados ahora a una casi inevitable retracci&oacute;n econ&oacute;mica, se plantea como el gran interrogante si, en un corto lapso, la demanda interna China podr&aacute; pasar a ser el lugar que garantice ese momento de realizaci&oacute;n de la plusval&iacute;a que se daba en los Estados Unidos. La amplitud de la intervenci&oacute;n del Tesoro es muy fuerte y logr&oacute; que la contracci&oacute;n de la actividad en los Estados Unidos y la ca&iacute;da en las importaciones haya sido hasta ahora muy limitada. El problema es saber cu&aacute;nto tiempo se podr&aacute; tener como &uacute;nico m&eacute;todo de pol&iacute;tica econ&oacute;mica crear m&aacute;s y m&aacute;s liquidez&#8230; &iquest;Ser&aacute; posible que no haya l&iacute;mites a la creaci&oacute;n de capital ficticio bajo la forma de liquidez para mantener el valor del capital ficticio ya existente? Me parece una hip&oacute;tesis demasiado optimista, y entre los mismos economistas norteamericanos, muchos lo dudan. <\/p>\n<p>&iquest;Sobreacumulaci&oacute;n en China?<\/p>\n<p>Para terminar, llegamos a la tercer manera en la cual el capital super&oacute; sus limites inmanentes, que es en definitiva la m&aacute;s importante de todas y plantea los interrogantes m&aacute;s interesantes. Me refiero a la extensi&oacute;n, en particular a China, de todo el sistema de relaciones sociales de producci&oacute;n del capitalismo. Algo que Marx mencion&oacute; en alg&uacute;n momento como una posibilidad, pero que s&oacute;lo se hizo realidad durante los &uacute;ltimos a&ntilde;os. Y se realiz&oacute; en condiciones que multiplican los factores de crisis. <\/p>\n<p>La acumulaci&oacute;n del capital en China se hizo en base a procesos internos, pero tambi&eacute;n en base a algo que est&aacute; perfectamente documentado, pero poco comentado: el traslado de una parte important&iacute;sima del Sector II de la econom&iacute;a, el sector de la producci&oacute;n de medios de consumo, desde los Estados Unidos hacia China. Y esto tiene mucho que ver con el grueso de los d&eacute;ficits norteamericanos (el d&eacute;ficit comercial y el fiscal), que s&oacute;lo podr&iacute;an revertirse por medio de una &quot;reindustrializaci&oacute;n&quot; de los Estados Unidos. <\/p>\n<p>Esto significa que se establecieron nuevas relaciones entre los Estados Unidos y China. No se trata ya de las relaciones de una potencia imperialista con un espacio semicolonial. Los Estados Unidos crearon relaciones de un tipo nuevo, que ahora tiene dificultades en reconocer y en asumir. En base al super&aacute;vit comercial, China acumula millones y millones de d&oacute;lares, que luego presta a los Estados Unidos. Una ilustraci&oacute;n de las consecuencias que esto trae, lo tenemos con la nacionalizaci&oacute;n de esas dos entidades llamadas Fannie Mae y Freddy Mac: parece ser que la banca de China ten&iacute;a el 15% de los fondos de estas entidades y le comunic&oacute; al gobierno americano que no aceptar&iacute;a su desvalorizaci&oacute;n. Son relaciones internacionales de un tipo totalmente nuevo. <\/p>\n<p>Pero &iquest;qu&eacute; ocurre en el seno mismo de China? En mi art&iacute;culo en Herramienta ya citado, hab&iacute;a una sola p&aacute;gina sobre esto, y al final, pero de alguna manera es la cuesti&oacute;n m&aacute;s decisiva para la pr&oacute;xima etapa de la crisis. En China se ha dado internamente un proceso de competencia entre capitales, que se combin&oacute; con procesos de competencia entre sectores del aparato pol&iacute;tico chino, y de competencia para atraer a empresas extranjeras, todo lo cual ha resultado en un proceso de creaci&oacute;n de inmensas capacidades de producci&oacute;n, adem&aacute;s de violentar a la naturaleza en una escala grand&iacute;sima: en China se concentra una sobreacumulaci&oacute;n de capital que en un momento dado se tornar&aacute; insostenible. En Europa es evidente la tendencia a una aceleraci&oacute;n de la destrucci&oacute;n de capacidades productivas y de puestos de trabajo, para trasladarse al &uacute;nico para&iacute;so del mundo capitalista que hoy es China. Considero que este traslado de capitales a China ha significado una reversi&oacute;n de procesos anteriores hacia un alza de la composici&oacute;n org&aacute;nica del capital. La acumulaci&oacute;n es intensiva en medios de producci&oacute;n y es intensiva y muy dilapidadora de la otra parte del capital constante, es decir las materias primas. La masiva creaci&oacute;n de capacidades de producci&oacute;n en el Sector I estuvo acompa&ntilde;ada por todos los mecanismos y el empuje econ&oacute;mico que caracteriza el crecimiento de China, pero el mercado final para sostener toda esa producci&oacute;n es el mercado mundial, y una retracci&oacute;n de &eacute;ste pondr&aacute; en evidencia esa sobreacumulaci&oacute;n de capital. Alguien como Aglietta, que ha estudiado espec&iacute;ficamente esto, afirma que realmente hay sobreacumulaci&oacute;n, hay un acelerado proceso de creaci&oacute;n de capacidad productiva en China, un proceso que, en el momento en que se termine -y tiene que terminar- la realizaci&oacute;n de toda esa producci&oacute;n va a plantear problemas. Adem&aacute;s, China es realmente un lugar decisivo, porque incluso peque&ntilde;as variaciones en su econom&iacute;a determinan la coyuntura de otros muchos pa&iacute;ses en el mundo. Fue suficiente que la demanda china de bienes de inversi&oacute;n cayera un poco para que Alemania perdiera exportaciones y entrara en recesi&oacute;n. Las &quot;peque&ntilde;as oscilaciones&quot; en China tienen repercusiones fuert&iacute;simas en otros lugares, como deber&iacute;a ser evidente para el caso de la Argentina.<\/p>\n<p>Para seguir pensando y discutiendo<\/p>\n<p>Y vuelvo a lo que dec&iacute;a en el comienzo. Aunque sean comparables, las fases de esta crisis van a ser distintas a las del 29, porque en aquel entonces la crisis de sobreproducci&oacute;n de los Estados Unidos se verific&oacute; desde los primeros momentos. Despu&eacute;s se profundiz&oacute;, pero se supo enseguida que se estaba ante una crisis de sobreproducci&oacute;n. Ahora, en cambio, con diversas pol&iacute;ticas est&aacute;n aplazando ese momento, pero no podr&aacute;n hacerlo mucho m&aacute;s. <br \/>Simult&aacute;neamente, y como ocurriera tambi&eacute;n con la crisis de 1929 y los a&ntilde;os 30, aunque en condiciones y bajo formas distintas, la crisis se combinar&aacute; con la necesidad, para el capitalismo, de una reorganizaci&oacute;n total de la expresi&oacute;n de sus relaciones de fuerzas econ&oacute;micas en el marco mundial, marcando el momento en el que los Estados Unidos ver&aacute;n que su superioridad militar es solamente un elemento, y un elemento bastante subordinado, para renegociar sus relaciones con China y otras partes del mundo. O llegar&aacute; el momento en el cual dar&aacute; el salto a una aventura militar de imprevisibles consecuencias. <\/p>\n<p>Por todo ello, concluyo que esto es mucho m&aacute;s que una crisis financiera, incluso si estamos por ahora en esa fase, incluso si el art&iacute;culo publicado por Herramienta debi&oacute; concentrarse en tratar de iluminar los enredos del capital ficticio y permitir entender por qu&eacute; es tan dif&iacute;cil el desmontaje de ese capital, pero estamos ante un una crisis much&iacute;simo m&aacute;s amplia. Ahora bien, tengo la impresi&oacute;n, por el tenor de las distintas preguntas u observaciones que se me hicieron, que muchos opinan que estoy pintando un escenario de tipo catastrofista, de derrumbe del capitalismo&#8230; En realidad, creo que estamos ante el riesgo de una cat&aacute;strofe, pero no ya del capitalismo, sino de una cat&aacute;strofe de la humanidad. En cierta forma, si tomamos en cuenta la crisis clim&aacute;tica, posiblemente ya existe algo de eso&#8230; Yo opino (junto con M&eacute;sz&aacute;ros, por ejemplo, pero somos muy pocos los que damos importancia a esto) que estamos ante un peligro inminente. Lo dram&aacute;tico es que, por el momento, esto afecta directamente a poblaciones que no son tomadas en cuenta: lo que pueda estar pasando en Hait&iacute; pareciera que no tiene la menor importancia hist&oacute;rica; lo que ocurre en Bangladesh no tiene peso m&aacute;s all&aacute; de la regi&oacute;n afectada; tampoco lo ocurrido en Birmania, porque el control de la Junta militar impide que trascienda. Y lo mismo en China: se discuten los &iacute;ndices de crecimiento pero no sobre las cat&aacute;strofes ambientales, porque el aparato represivo controla las informaciones sobre las mismas. <\/p>\n<p>Y lo peor es que esa &quot;opini&oacute;n&quot;, que est&aacute; siendo constantemente construida por los medios, est&aacute; interiorizada muy profundamente, incluso en muchos intelectuales de izquierda. Yo hab&iacute;a comenzado a trabajar y a escribir sobre todo eso, pero con el comienzo de la crisis de alguna manera deb&iacute; volver a ocuparme de las finanzas, aunque no lo hago con mucho gusto, porque lo esencial me parece que se juega en un plano distinto. <\/p>\n<p>Para terminar: el hecho de que todo esto ocurra despu&eacute;s de esa tan larga fase, sin paralelo en la historia del capitalismo, de 50 a&ntilde;os de acumulaci&oacute;n ininterrumpida (salvo una peque&ntilde;&iacute;sima ruptura en 1974\/1975), as&iacute; como tambi&eacute;n todo lo que los c&iacute;rculos capitalistas dirigentes, y en particular los bancos centrales, aprendieron de la crisis del 29, todo ello hace que la crisis avance de manera bastante lenta. Desde septiembre del a&ntilde;o pasado, el discurso de los c&iacute;rculos dominantes viene sosteniendo, una y otra vez, que &quot;lo peor ya pas&oacute;&quot;, cuando lo cierto es que, una y otra vez, &quot;lo peor&quot; estaba por venir. Por eso insisto en el riego de minimizar la gravedad de la situaci&oacute;n, y sugiero que en nuestros an&aacute;lisis y forma de enfocar las cosas deber&iacute;amos incorporar la posibilidad, como m&iacute;nimo la posibilidad, de que inadvertidamente estemos tambi&eacute;n interiorizando ese discurso de que, en definitiva &quot;no pasa nada&quot;&#8230; <br \/>&nbsp;<br \/>* Exposici&oacute;n realizada en el encuentro organizado por Herramienta el 18 de septiembre de 2008. La desgrabaci&oacute;n y preparaci&oacute;n para su publicaci&oacute;n es de Aldo Casas.<\/p>\n<p>** Destacado marxista, es parte del Consejo cient&iacute;fico de ATTAC-Francia, director de Carr&eacute; rouge, y miembro del Consejo asesor de Herramienta, con la que colabora asiduamente. La finance capitaliste, &uacute;ltimo libro publicado bajo su direcci&oacute;n, est&aacute; siendo traducido para ser publicado por Ediciones Herramienta.<\/p>\n<p>[1] Carlos Marx, El capital M&eacute;xico, FCE, 1973, Vol. III, p&aacute;g. 248.<\/p>\n<p>[2] Idem.<\/p>\n<p>[3] &quot;El fin de un ciclo. Alcance y rumbo de la crisis financiera&quot;, en Herramienta N&ordm; 37, marzo 2008.<\/p>\n<p><a target=\"_blank\" href=\"http:\/\/www.herramienta.com.ar\/modules.php?op=modload&amp;name=News&amp;file=article&amp;sid=618\" >GO TO ORIGINAL<\/a><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>&quot;La crisis va a desenvolverse de tal modo que las primeras y realmente brutales manifestaciones de la crisis clim&aacute;tica mundial que hemos visto van a combinarse con la crisis del capital en cuanto tal&quot;. 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