{"id":244193,"date":"2023-09-18T12:00:51","date_gmt":"2023-09-18T11:00:51","guid":{"rendered":"https:\/\/www.transcend.org\/tms\/?p=244193"},"modified":"2023-09-13T05:03:51","modified_gmt":"2023-09-13T04:03:51","slug":"castellano-c-g-jung-la-espiritualidad-como-dimension-esencial-del-alma","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.transcend.org\/tms\/2023\/09\/castellano-c-g-jung-la-espiritualidad-como-dimension-esencial-del-alma\/","title":{"rendered":"(Castellano) C. G. Jung: La espiritualidad como dimensi\u00f3n esencial del alma"},"content":{"rendered":"<p><em>9 septiembre 2023<\/em> &#8211; Hoy existe una preocupaci\u00f3n fundamental: rescatar la raz\u00f3n sensible o cordial (del \u00a0coraz\u00f3n) para equilibrar el exceso desastroso de la raz\u00f3n instrumental-anal\u00edtica. Tenemos que armonizar el <em>logos <\/em>con el <em>pathos, <\/em>el <em>anima <\/em>con el <em>animus <\/em>si queremos resolver los problemas sociales y enfrentar la alarma ecol\u00f3gica. La mente est\u00e1 incorporada siempre, por lo tanto, siempre impregnada de sensibilidad y no solo cerebrizada. Jung viv\u00eda esta conexi\u00f3n profunda.<\/p>\n<p>En sus <em>Memorias<\/em> dice: \u201chay tantas cosas que me llenan: las plantas, los animales, \u00a0las nubes, el d\u00eda, la noche y el eterno presente en los hombres. Cuanto m\u00e1s\u00a0 inseguro me siento sobre m\u00ed mismo, m\u00e1s crece en m\u00ed el sentimiento de mi parentesco con todo\u201d (p. 361).<\/p>\n<p>En este contexto afirma: \u201ces importante proyectarnos en las cosas que nos rodean. Mi yo no est\u00e1 confinado a mi cuerpo. Se extiende a todas las cosas que hice y a todas las cosas a mi alrededor. Sin esas cosas, yo no ser\u00eda el \u00a0mismo, no ser\u00eda un ser humano, ser\u00eda tan solo un simio humano, un primate. Todo lo que me rodea es parte de m\u00ed\u2026 Estoy profundamente comprometido con la idea de que la existencia humana debe estar enraizada en la Tierra\u201d (pp.189;190).<\/p>\n<p>Para Jung, todas las cosas son m\u00e1s que cosas. Nos penetran en forma de s\u00edmbolos y arquetipos, cargados de emociones y van componiendo\u00a0 la constelaci\u00f3n de nuestro yo\u00a0 profundo. Viene al caso recordar esta confesi\u00f3n de C. G. Jung: \u201c<em>mi vida es la historia de la autorrealizaci\u00f3n del inconsciente\u201d<\/em>. No dice de \u201cmi inconsciente\u201d, sino del inconsciente colectivo que posee dimensiones humanas, c\u00f3smicas, animales y vegetales. \u00a0La culminaci\u00f3n del proceso de individuaci\u00f3n reside en la integraci\u00f3n del todo del cual nos sentimos parte y parcela.<\/p>\n<p>Pocos estudiosos del alma humana han dado m\u00e1s importancia a la espiritualidad que Jung. Ve\u00eda en la espiritualidad una exigencia arquet\u00edpica fundamental de la naturaleza humana en la escalada rumbo a su completa individuaci\u00f3n. La <em>imago Dei<\/em> o el arquetipo \u201cDios\u201d ocupa el centro del Self: aquella energ\u00eda poderosa, en lo m\u00e1s profundo de nuestra psique, que atrae todos los arquetipos y los ordena a su alrededor como el sol hace con los planetas (cf. el libro cl\u00e1sico de R. Hostie,\u00a0<em>C. G. Jung und die Religion<\/em>, Karl Alber, Freiburg\/M\u00fcnchen 1957).<\/p>\n<p>Sin la integraci\u00f3n de este arquetipo axial, el ser humano queda manco y con una incompletitud abismal. Por eso escribe:<\/p>\n<p>\u201cEntre todos mis clientes en la segunda mitad de la vida, es decir, con m\u00e1s de 35 a\u00f1os, no hubo uno solo cuyo problema m\u00e1s profundo no fuera la cuesti\u00f3n de su actitud religiosa. Todos en \u00faltima instancia estaban enfermos por haber perdido aquello que una religi\u00f3n viva ha dado siempre, en todos los tiempos, a sus seguidores. Y ninguno se cur\u00f3 realmente sin recobrar la actitud religiosa que le era propia. Esto, est\u00e1 claro, no depende en modo alguno de la adhesi\u00f3n a un credo particular, ni de hacerse miembro de una iglesia, sino de la <em>necesidad de integrar su dimensi\u00f3n espiritual\u201d.<\/em><\/p>\n<p>La funci\u00f3n principal de la religi\u00f3n o de la espiritualidad es religarnos a todas las cosas y a la Fuente de donde promana todo ser, Dios. Ese es el prop\u00f3sito b\u00e1sico del <em>Mysterium Conjunctionis<\/em> que Jung consideraba su <em>opus magnum<\/em>. Pues en \u00e9l se trata de realizar la <em>conjuntio, <\/em>\u00a0es decir, la conjunci\u00f3n del hombre integral con el <em>mundus unus<\/em>, el mundo unificado, el mundo del primer d\u00eda de la creaci\u00f3n cuando todo era uno y no hab\u00eda a\u00fan ninguna divisi\u00f3n ni diferenciaci\u00f3n. Era la situaci\u00f3n plenamente urob\u00f3rica del ser. Esa fusi\u00f3n es el anhelo m\u00e1s secreto y radical del ser humano y el permanente llamado del Self.<\/p>\n<p>El drama del hombre actual es haber perdido la espiritualidad y su capacidad de vivir un sentimiento de pertenencia.<\/p>\n<p>Lo que se opone a la religi\u00f3n o a la espiritualidad no es el ate\u00edsmo o la negaci\u00f3n de la divinidad. Lo que se opone es la incapacidad de ligarse y religarse con todas las cosas. Hoy las personas est\u00e1n desenraizadas, desconectadas de la Tierra, del <em>anima<\/em>, y por eso sin espiritualidad.<\/p>\n<p><em>Para Jung el gran problema hoy es de naturaleza psicol\u00f3gica<\/em>. No de la psicolog\u00eda entendida como disciplina o solo una dimensi\u00f3n de la psique, sino de la psicolog\u00eda en el sentido abarcador que le daba, como la totalidad de la vida y del universo en cuanto percibidos y articulados con el ser humano, sea por el consciente sea por el inconsciente personal y colectivo.\u00a0 Y en este sentido escribe: \u201cEs mi convicci\u00f3n m\u00e1s profunda que, a partir de ahora hasta un futuro indeterminado, <em>el verdadero problema es de orden psicol\u00f3gico<\/em>. El alma es padre y \u00a0madre\u00a0 de todas las dificultades no resueltas que lanzamos en direcci\u00f3n al \u00a0cielo\u201d (<em>Cartas<\/em> III, p.243). Siempre tuvo preocupaci\u00f3n por el futuro de la humanidad. Previ\u00f3, en sus visiones, a partir del inconsciente colectivo, la primera y la segunda guerra mundial. Ocurrieron como lo previ\u00f3.<\/p>\n<p>Me gustar\u00eda saber qu\u00e9 visiones tendr\u00eda Jung sobre la alarma \u00a0ecol\u00f3gica actual.\u00a0 Nos dej\u00f3 una\u00a0 pista: una semana antes de su muerte, el 6 de junio de 1961, tuvo una terrible visi\u00f3n que revel\u00f3 a \u00a0Marie-Louise von Franz, que lo acompa\u00f1\u00f3 hasta el final: <strong>\u201cgran parte del mundo ser\u00eda destru\u00eddo<\/strong>\u201d. Pero a\u00f1adi\u00f3: \u201c<strong>Gracias a Dios, no todo<\/strong>\u201d (<em>Jung vida e obra: uma mem\u00f3ria biogr\u00e1fica <\/em>por Barbara Hannah, Vozes 2022, p.478). Es lo que grandes analistas prev\u00e9n en el caso\u00a0 de que no cambiemos el rumbo de nuestra cultura anti-vida, consumista y materialista.<\/p>\n<p>El hecho es que la \u00a0Tierra est\u00e1 enferma porque nosotros estamos enfermos. La Covid-19 lo mostr\u00f3 bien. En la medida en que nos transformamos, transformamos tambi\u00e9n la Tierra. Jung busc\u00f3 esta transformaci\u00f3n hasta su muerte. Es el \u00fanico camino que nos puede librar de su visi\u00f3n terrible de destrucci\u00f3n de gran parte de nuestro mundo.<\/p>\n<p>C. G. Jung demuestra ser un maestro y un gu\u00eda que nos dibuja un mapa apto para orientarnos en estos momentos dram\u00e1ticos en que vive la humanidad. \u00c9l cre\u00eda profundamente en lo Transcendente y en el mundo espiritual. No ser\u00e1 seguramente el capital material sino el capital espiritual, colocado ahora en el centro de nuestras b\u00fasquedas, el que nos permitir\u00e1 evitar un armaged\u00f3n ecol\u00f3gico. Entonces, as\u00ed lo creo y espero, podremos vivir una fase nueva de la Tierra y de la Humanidad, la fase planetaria y ecoespiritual.<\/p>\n<p><em>_____________________________________________<\/em><\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px;\"><em><a href=\"https:\/\/www.transcend.org\/tms\/wp-content\/uploads\/2023\/08\/leonardo-boff.webp\" ><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignleft wp-image-242233 size-full\" src=\"https:\/\/www.transcend.org\/tms\/wp-content\/uploads\/2023\/08\/leonardo-boff-e1694576988510.webp\" alt=\"\" width=\"100\" height=\"100\" \/><\/a>Leonardo Boff es te\u00f3logo brasile\u00f1o, escritor y profesor universitario, exponente de la Teolog\u00eda de la Liberaci\u00f3n en Brasil. Fue miembro de la Orden de los Frailes Menores, m\u00e1s com\u00fanmente conocido como Franciscanos. Es respetado por su historial de defensa de causas sociales y debatir cuestiones ambientales.<\/em> <em>Columnista del<\/em> Jornal do Brasil, <em>escribi\u00f3<\/em> Francisco de As\u00eds: la ternura y vigor, <em>Vozes 2000. Boff es coeditor de la traducci\u00f3n de la obra completa de C. G. Jung (19 vol), publicada por la <\/em>Editora Vozes<em>.<br \/>\n<\/em><\/p>\n<p><em>Traducci\u00f3n de Mar\u00eda Jos\u00e9 Gavito Milano<\/em><\/p>\n<p><a target=\"_blank\" href=\"https:\/\/leonardoboff.org\/2023\/09\/09\/c-g-jung-la-espiritualidad-como-dimension-esencial-del-alma\/\" >Go to Original \u2013 leonardoboff.org<\/a><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>9 septiembre 2023 &#8211; Hoy existe una preocupaci\u00f3n fundamental: rescatar la raz\u00f3n sensible o cordial (del \u00a0coraz\u00f3n) para equilibrar el exceso desastroso de la raz\u00f3n instrumental-anal\u00edtica. Tenemos que armonizar el logos con el pathos, el anima con el animus si queremos resolver los problemas sociales y enfrentar la alarma ecol\u00f3gica.<\/p>\n","protected":false},"author":4,"featured_media":242233,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[46],"tags":[3155,801,519,401,730,281,1334,2540,805],"class_list":["post-244193","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-original-languages","tag-c-g-jung","tag-consciousness","tag-ecology","tag-environment","tag-ethics","tag-psychology","tag-social-conflict","tag-spirit-soul","tag-spirituality"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.transcend.org\/tms\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/244193","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.transcend.org\/tms\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.transcend.org\/tms\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.transcend.org\/tms\/wp-json\/wp\/v2\/users\/4"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.transcend.org\/tms\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=244193"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/www.transcend.org\/tms\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/244193\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":244195,"href":"https:\/\/www.transcend.org\/tms\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/244193\/revisions\/244195"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.transcend.org\/tms\/wp-json\/wp\/v2\/media\/242233"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.transcend.org\/tms\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=244193"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.transcend.org\/tms\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=244193"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.transcend.org\/tms\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=244193"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}