{"id":2632,"date":"2009-07-17T00:00:00","date_gmt":"2009-07-17T00:00:00","guid":{"rendered":"http:\/\/localhost\/wordpress\/2009\/07\/spanish-al-asalto-de-burkina-faso\/"},"modified":"2009-07-17T00:00:00","modified_gmt":"2009-07-17T00:00:00","slug":"spanish-al-asalto-de-burkina-faso","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.transcend.org\/tms\/2009\/07\/spanish-al-asalto-de-burkina-faso\/","title":{"rendered":"(SPANISH)  AL ASALTO DE BURKINA FASO"},"content":{"rendered":"<p>La crisis alimentaria de 2008 relanz&oacute; el debate sobre las biotecnolog&iacute;as que supuestamente deber&iacute;an incrementar la productividad de la agricultura africana. Los campesinos del continente negro desconf&iacute;an de las consecuencias sanitarias y sociales de los organismos gen&eacute;ticamente modificados. Por esa raz&oacute;n, Monsanto decidi&oacute; emplear grandes medios para imponerse, con la ayuda del presidente burkin&eacute;s Blaise Compaor&eacute;.<\/p>\n<p>Burkina Faso, un peque&ntilde;o Estado que se cuenta entre los m&aacute;s pobres del mundo, se ha lanzado discretamente al cultivo de organismos gen&eacute;ticamente modificados (OGM), en este caso el algod&oacute;n Bt [1]. La asociaci&oacute;n de este pa&iacute;s con el productor de semillas estadounidense Monsanto, revelada al gran p&uacute;blico en 2003, suscit&oacute; gran controversia entre los campesinos y las asociaciones locales porque representa un test para el desarrollo de los OGM en toda &Aacute;frica Occidental. <\/p>\n<p>&iquest;C&oacute;mo lleg&oacute; Burkina Faso a trabajar con una empresa c&eacute;lebre por su herbicida Roundup y su &ldquo;agente naranja&rdquo; [2]? La sacrosanta &ldquo;lucha contra la pobreza&rdquo;, a la cual los OGM aportar&iacute;an su contribuci&oacute;n, dinamizando la agricultura burkinesa, parece haber sostenido la explicaci&oacute;n; pero las motivaciones reales de los socios s&oacute;lo comienzan a hacerse conocer bajo la presi&oacute;n de las asociaciones&hellip;<\/p>\n<p>Los primeros ensayos del algod&oacute;n Bt comenzaron dentro del mayor secreto en Burkina Faso en 2001, violando la Convenci&oacute;n sobre Diversidad Biol&oacute;gica y el Protocolo de Cartagena sobre Bioseguridad de 2000. Esos tratados internacionales estipulan que los pa&iacute;ses involucrados deben tener un marco legislativo y tomar las mayores precauciones antes de comenzar el cultivo de OGM. Adem&aacute;s, los signatarios se comprometen a informar a la poblaci&oacute;n de los peligros que dichos cultivos suponen y a no tomar ninguna decisi&oacute;n sin una amplia concertaci&oacute;n p&uacute;blica.<\/p>\n<p>Sin embargo, reci&eacute;n en 2003, durante un taller sobre bioseguridad en Uagadug&uacute;, capital de Burkina Faso, la Liga de Consumidores se enter&oacute; de la existencia de esos ensayos y divulg&oacute; lo que el Instituto de Medio Ambiente y de Investigaci&oacute;n Agr&iacute;cola (Inera) hab&iacute;a disimulado. Monsanto asegur&oacute; que los ensayos se hab&iacute;an efectuado en &ldquo;espacios confinados&rdquo;. <\/p>\n<p>En realidad, se trataba de parcelas rodeadas de cercos de red despedazados.<br \/>Fue entonces, &ldquo;una vez consumados los hechos&rdquo;, cuando Burkina Faso se puso en regla, haciendo ratificar por el Parlamento, en abril de 2006, el R&eacute;gimen de Seguridad en Biotecnolog&iacute;a. <\/p>\n<p>Los setenta y cinco art&iacute;culos de esta Ley habr&iacute;an podido tranquilizar a los opositores de los OGM, si no fuera porque est&aacute; estipulado que su objetivo es &ldquo;garantizar la seguridad humana, animal y vegetal, y la protecci&oacute;n de la diversidad biol&oacute;gica y del medio ambiente&rdquo; (art. 22), y porque la Agencia Nacional para la Bioseguridad (ANB) est&aacute; encargada de la evaluaci&oacute;n de los riesgos. Ahora bien, precisamente porque los riesgos son incontrolables es que sus opositores cuestionan los cultivos de OGM [3]&hellip;<\/p>\n<p>Un lugar estrat&eacute;gico<\/p>\n<p>Monsanto eligi&oacute; Burkina Faso porque es el mayor productor de algod&oacute;n de &Aacute;frica Occidental, antes de Mali, Ben&iacute;n y Costa de Marfil. Adem&aacute;s, su situaci&oacute;n geogr&aacute;fica lo convierte en un caballo de Troya de las biotecnolog&iacute;as en la regi&oacute;n. Las fronteras son porosas: se sabe que las f&aacute;bricas desmotadoras favorecen los intercambios involuntarios. <\/p>\n<p>La contaminaci&oacute;n &ldquo;accidental&rdquo; de las plantas por los OGM beneficia a las firmas conquistadoras, porque una planta contaminada ya no puede volver a su estado anterior y nada distingue ante el ojo desnudo una planta gen&eacute;ticamente modificada de otra.<\/p>\n<p>Adem&aacute;s, los controles t&eacute;cnicos, muy costosos, no est&aacute;n al alcance de las comunidades rurales. Cautelosamente, los OGM se van imponiendo a espaldas de los ciudadanos. Aunque Ben&iacute;n renov&oacute; por cinco a&ntilde;os una moratoria sobre los OGM, Mali acaba de ceder a la presi&oacute;n y autoriz&oacute; los ensayos de algod&oacute;n Bt.<\/p>\n<p>Burkina Faso era el eslab&oacute;n d&eacute;bil de la regi&oacute;n porque su presidente, Blaise Compaor&eacute;, intentaba restablecer relaciones con la &ldquo;comunidad internacional&rdquo; despu&eacute;s de haber apoyado activamente al ex presidente de Liberia Charles Taylor [4] &ndash;sospechoso de haber alimentado el tr&aacute;fico de armas y de diamantes en la subregi&oacute;n&ndash; durante la mort&iacute;fera guerra civil de Liberia en los a&ntilde;os 90. <\/p>\n<p>En pocos a&ntilde;os, Burkina Faso se convirti&oacute; en un alumno modelo de las instituciones financieras internacionales y de la Organizaci&oacute;n Mundial del Comercio (OMC). As&iacute;, la asociaci&oacute;n con Monsanto constituy&oacute; un gesto pol&iacute;tico hacia Estados Unidos, muy descontento por la actitud de Compaor&eacute; en Liberia.<\/p>\n<p>A partir de 2003, el ministro de Agricultura Salif Diallo hizo del algod&oacute;n OGM su caballito de batalla. La Uni&oacute;n Nacional de Productores de Algod&oacute;n (UNPCB), dirigida por Fran&ccedil;ois Traor&eacute;, despu&eacute;s de haber manifestado sus inquietudes, modific&oacute; sus posiciones a cambio de un 30% de participaci&oacute;n en la Sociedad de Fibras Textiles (Sofitex), principal empresa algodonera burkinesa, privatizada a pedido del Banco Mundial. <\/p>\n<p>Campesinos disidentes crearon en 2003 el Sindicato Nacional de Trabajadores del Agro Pastoril (Syntap), en una salvaje oposici&oacute;n a los OGM. Un l&iacute;der campesino, Ousmane Tiendr&eacute;b&eacute;ogo, se rebel&oacute;: &ldquo;Nosotros no contamos m&aacute;s que con la agricultura, por eso no hay derecho a jugar a la ruleta rusa con nuestro futuro&rdquo;. Frente a la UNPCB se encontraban tres empresas algodoneras: la Sofitex en la regi&oacute;n oeste, la Sociedad Algodonera de Gourma (Socoma, ex Dagris), en la regi&oacute;n este, y Faso Coton, en la regi&oacute;n centro. <\/p>\n<p>Estas empresas constituyen un monopolio que, con la UNPCB, fija el precio anual: para 2008, 165 francos CFA &ndash;moneda de los 14 pa&iacute;ses de la Comunidad Financiera Africana&ndash; (0,25 euros) el kilo de algod&oacute;n &ldquo;de primera selecci&oacute;n&rdquo;. Esas empresas proveen &ndash;a cr&eacute;dito&ndash; los insumos, los insecticidas y los herbicidas necesarios y luego, cuando la cosecha se ha realizado, vienen a recoger la fibra al campo para llevarla a la desmotadora.<\/p>\n<p>Esta &ldquo;responsabilidad&rdquo;, heredada de la &eacute;poca colonial, tiene doble filo, porque no le deja ninguna autonom&iacute;a al productor. Como propietario de su parcela, te&oacute;ricamente puede abandonar el algod&oacute;n, si piensa que el beneficio que da es insignificante, y adoptar otro cultivo rentable, como el s&eacute;samo [5]. <\/p>\n<p>Pero en realidad, su endeudamiento y su escaso nivel de instrucci&oacute;n, as&iacute; como los productos suministrados por las empresas algodoneras, lo hacen muy dependiente del sistema. Yezuma Do, productor, relata: &ldquo;Vinieron con las autoridades y los gendarmes para decirnos que el a&ntilde;o pr&oacute;ximo todos haremos algod&oacute;n Bt, porque es mejor para nosotros. Pero no nos dicen el precio de las semillas. Y si nos negamos, la UNPCB nos advierte que no podremos desmotar nuestro algod&oacute;n convencional en la regi&oacute;n&rdquo;. Cansado de guerra, Do est&aacute; pensando, junto con muchos de sus vecinos, en renunciar al cultivo del algod&oacute;n.<\/p>\n<p>La UNPCB y las sociedades algodoneras se han constituido como Asociaci&oacute;n Interprofesional del Algod&oacute;n en Burkina (AICB). En concertaci&oacute;n con los investigadores del Inera y con Monsanto, la AICB supervisa la formaci&oacute;n de los t&eacute;cnicos y de los productores. Ella es quien fijar&aacute; el precio de la semilla Bt para 2009&hellip; Y el c&iacute;rculo se cierra. En 2008, se cultivaron 12.000 hect&aacute;reas de algod&oacute;n Bt, tipo Bollgard II, con el fin de procurar las semillas para 300.000 a 400.000 hect&aacute;reas, ya que la ANB hab&iacute;a autorizado la producci&oacute;n comercial del algod&oacute;n Bt para 2009.<\/p>\n<p>&iquest;Qu&eacute; ocurrir&aacute; realmente? Aunque la semilla de algod&oacute;n convencional recogida en la cosecha s&oacute;lo cuesta 900 francos CFA (1,37 euros) por hect&aacute;rea, los derechos de propiedad intelectual (DPI) que se le deben a Monsanto pueden llegar a superar los 30.000 francos CFA (45 euros) por hect&aacute;rea [6]. Se limitan a tranquilizar a los campesinos prometi&eacute;ndoles que el precio no exceder&aacute; sus recursos.<\/p>\n<p>Un frente opositor<\/p>\n<p>Se ha constituido un frente anti OGM que re&uacute;ne a las asociaciones, y se denomina Asociaci&oacute;n para la Conservaci&oacute;n del Patrimonio Gen&eacute;tico Africano (Copagen). Grupos de pa&iacute;ses vecinos tambi&eacute;n lo integran: Ben&iacute;n, Mali, Costa de Marfil, N&iacute;ger, Togo y Senegal. Aunque su capacidad financiera sea restringida, la Copagen organiz&oacute; en febrero de 2007 una caravana a trav&eacute;s de la subregi&oacute;n, con el fin de sensibilizar e informar a las poblaciones acerca del peligro que los amenaza. Esta manifestaci&oacute;n culmin&oacute; con una marcha de protesta en las calles de Uagadug&uacute;. <\/p>\n<p>En las pancartas pod&iacute;a leerse: &ldquo;No al dictado de las multinacionales&rdquo;, &ldquo;Cultivar bio es verdaderamente proteger nuestro medio ambiente&rdquo;, &ldquo;Los acuerdos de asociaci&oacute;n econ&oacute;mica [7] y los OGM no son soluciones para &Aacute;frica, incluso est&aacute;n en contra de nosotros: stop-reflexiona-resiste&rdquo;.<\/p>\n<p>Un participante resum&iacute;a de este modo el problema: &ldquo;Si es as&iacute;, &iexcl;no queremos los OGM! &iquest;Nuestros dirigentes trabajan verdaderamente para nuestro bien? Hay que introducir desde ahora en todas partes la informaci&oacute;n y la sensibilizaci&oacute;n sobre los OGM; nunca entrar&aacute;n en &Aacute;frica&hellip;&rdquo;. Y es preciso estar alerta ante los efectos de la &ldquo;propaganda&rdquo; de los defensores del algod&oacute;n transg&eacute;nico.<\/p>\n<p>Es verdad que el frente pro OGM no escatima en gastos, ya que goza del apoyo del Gobierno: conferencias de prensa, viajes de estudios &iacute;ntegramente pagados, salidas al campo, pel&iacute;culas &ldquo;informativas&rdquo;&hellip; Los folletos en papel glas&eacute; de Monsanto describen un mundo id&iacute;lico, con ayuda de las estad&iacute;sticas del Inera. <\/p>\n<p>Afirman que las semillas OGM Bollgard II aportar&aacute;n un aumento promedio de rendimiento del 45%, una reducci&oacute;n de los pesticidas de seis a dos pasadas, una reducci&oacute;n del 62% en los costos, todo lo cual supondr&aacute; una econom&iacute;a de 12.525 francos CFA por hect&aacute;rea (unos 20 euros) y, en consecuencia, una ventaja para la salud de los cultivadores y para el medio ambiente.<\/p>\n<p>Pero nada parece m&aacute;s aleatorio que el &ldquo;rendimiento promedio&rdquo; en un pa&iacute;s sometido a una pluviometr&iacute;a caprichosa. Si no llueve, puede suceder que los campesinos se vean obligados a realizar hasta dos o tres siembras sucesivas. Cuando el precio de las semillas es muy poco importante, &ldquo;s&oacute;lo&rdquo; se trata de una sobrecarga de trabajo. Pero si hay que pagar los DPI, &iquest;cu&aacute;nto saldr&aacute; una hect&aacute;rea de algod&oacute;n? Adem&aacute;s, est&aacute; probado que el gen milagroso sigue siendo sensible a la sequ&iacute;a y que degenera a medida que la planta crece. <\/p>\n<p>Un &uacute;ltimo inconveniente: durante un taller moderado por la Uni&oacute;n Europea, en el que participaba Fran&ccedil;ois Traor&eacute;, se instruy&oacute; a los productores de algod&oacute;n para guardar un stock de pesticidas de seguridad, &ldquo;por si acaso&rdquo;. Lo cual significa que, con toda seguridad, el recurso a los productos qu&iacute;micos no disminuir&aacute;.<\/p>\n<p>En efecto, dos fen&oacute;menos pueden producirse: la aparici&oacute;n de orugas resistentes al gen (en cuatro o cinco a&ntilde;os) y de agentes devastadores secundarios no controlados por el gen. Estados Unidos e India se han visto enfrentados a este problema. Curiosamente, aunque el Comit&eacute; Consultivo Internacional del Algod&oacute;n (CCIC) [8], reunido en Uagadug&uacute; del 17 al 21 de noviembre de 2008, alab&oacute; el &eacute;xito espectacular del algod&oacute;n Bt indio (seis a&ntilde;os consecutivos de rendimientos crecientes), no se hizo ninguna menci&oacute;n a la ola de suicidios entre los peque&ntilde;os productores arruinados por una producci&oacute;n muy inferior a lo que se les hab&iacute;a hecho esperar.<\/p>\n<p>En cuanto a la reducci&oacute;n de los costos, resulta muy azaroso adelantar una cifra cuando Monsanto guarda celosamente el secreto del precio de los DPI, que se agregar&aacute;n a los insumos y herbicidas. Suponiendo que los rendimientos sean mejores [9], la diferencia no permitir&aacute; nada m&aacute;s que enjugar el sobrecosto de los DPI.<\/p>\n<p>El argumento al que los cultivadores son m&aacute;s sensibles sigue siendo la disminuci&oacute;n de los pesticidas, con la que Monsanto juega. En efecto, durante los d&iacute;as en que se esparcen los pesticidas, es frecuente que los agricultores duerman en sus campos con toda su familia, exponi&eacute;ndose as&iacute; a la toxicidad agresiva de esos productos qu&iacute;micos. <\/p>\n<p>Sin embargo, es posible utilizar un insecticida natural extra&iacute;do del neem, un &aacute;rbol muy com&uacute;n en &Aacute;frica Occidental. Cierto encuadre t&eacute;cnico es suficiente, como lo muestran las experiencias llevadas a cabo en Mali por la Compa&ntilde;&iacute;a Maliense para el Desarrollo de los Textiles (CMDT) en el 10% de la superficie algodonera. En 2001, la Organizaci&oacute;n de las Naciones Unidas para la Alimentaci&oacute;n y la Agricultura (FAO) lanz&oacute; un Proyecto de Gesti&oacute;n Integrada de la Producci&oacute;n y de los Predadores (GIPD) dirigido a reducir, e incluso a suprimir, la utilizaci&oacute;n de los pesticidas. <\/p>\n<p>Sin embargo, nada se hizo para que ese programa GIPD superara el estadio de prueba piloto. Adem&aacute;s, &ldquo;la UNPCB se comporta como una milicia dentro del mundo campesino, reforzando la pol&iacute;tica de la Sofitex, que nos impone insumos e insecticidas, sin darnos la posibilidad de rechazarlos&rdquo;, protesta Yezuma Do.<\/p>\n<p>Entre las soluciones de recambio a los OGM existe el algod&oacute;n bio y equitativo que la asociaci&oacute;n Helvetas lanz&oacute; en Mali en 2002, y en Burkina Faso en 2004: ning&uacute;n producto qu&iacute;mico, esti&eacute;rcol org&aacute;nico (gratuito), cosecha de primera calidad&hellip; El suelo se regenera, no se degrada. El kilo de algod&oacute;n se paga 328 francos CFA (0,50 euros) al productor, contra los 165 francos CFA (0,25 euros) del algod&oacute;n convencional. La red agrupa ya a unos 5.000 peque&ntilde;os productores en unas 7.000 hect&aacute;reas, distribuidos en tres regiones, en el oeste, centro y este de Burkina Faso. <\/p>\n<p>Pero varios factores parecen frenar su expansi&oacute;n: adem&aacute;s de las presiones contantes y sonantes de Monsanto, aliada a las instituciones financieras internacionales, el transporte del esti&eacute;rcol org&aacute;nico requiere un asno y un carro. Y son escasos los campesinos que disponen de esos medios.<\/p>\n<p>Seg&uacute;n Abdoulaye Ou&eacute;graogo, responsable de la secci&oacute;n algod&oacute;n de Helvetas Burkina, &ldquo;aqu&iacute; no hay futuro para los OGM. En primer lugar, por razones clim&aacute;ticas. Luego, porque los peque&ntilde;os productores no aplicar&aacute;n jam&aacute;s las consignas. Ellos se preocupan en primer lugar por llenar los graneros para alimentar a la familia, y el algod&oacute;n viene s&oacute;lo despu&eacute;s. No es como en Estados Unidos, donde se practica el monocultivo hasta el infinito&hellip;&rdquo;.<\/p>\n<p>El encarnizamiento pro OGM se explica entonces no s&oacute;lo por la voluntad de las transnacionales, sino tambi&eacute;n por el enriquecimiento que logra una clase privilegiada en detrimento del inter&eacute;s del pa&iacute;s.<\/p>\n<p>NOTAS:<\/p>\n<p>[1] El algod&oacute;n Bt es una variedad local a la cual se le ha agregado un gen obtenido de una bacteria del suelo, el Bacillus thuringiensis, mortal para algunos agentes devastadores del algod&oacute;n.<\/p>\n<p>[2] Sobrenombre dado al herbicida &ndash;extremadamente t&oacute;xico para el ser humano&ndash; m&aacute;s empleado por el ej&eacute;rcito de Estados Unidos en Vietnam, con el fin de destruir las cosechas y defoliar los bosques, impidiendo as&iacute; que los vietnamitas se escondieran. V&eacute;ase Francis Gendrau, &ldquo;El agente naranja a&uacute;n mata en Vietnam&rdquo;, Informe-Dipl&oacute; (www.eldiplo.org), 16-11-06.<\/p>\n<p>[3] V&eacute;ase Aur&eacute;lien Bernier, &ldquo;La poudre aux yeux de l&rsquo;&eacute;valuation des OGM ravageurs&rdquo;, Le Monde diplomatique, Par&iacute;s, noviembre de 2006.<\/p>\n<p>[4] Actualmente Taylor est&aacute; siendo juzgado por el Tribunal Especial para Sierra Leona por haber apadrinado en ese pa&iacute;s al Frente Revolucionario Unido (RUF), movimiento rebelde responsable de cr&iacute;menes contra la humanidad.<\/p>\n<p>[5] Una asociaci&oacute;n italiana hab&iacute;a lanzado un programa para la exportaci&oacute;n de s&eacute;samo, muy ventajosa para los productores. Pero temiendo la competencia con el algod&oacute;n, las autoridades lo hicieron fracasar.<\/p>\n<p>[6] V&eacute;ase el sitio de la asociaci&oacute;n Grain que dispone de una documentaci&oacute;n muy completa: www.grain.org<\/p>\n<p>[7] Los Acuerdos de Asociaci&oacute;n Econ&oacute;mica (APE) son acuerdos comerciales mediante los cuales la Uni&oacute;n Europea trata de desarrollar el librecambio con los pa&iacute;ses del Sur. Teniendo en cuenta la oposici&oacute;n manifestada por la poblaci&oacute;n y por numerosas asociaciones, las negociaciones, iniciadas en 2000, no pudieron concluirse con todos los pa&iacute;ses. V&eacute;ase la p&aacute;gina &ldquo;Stop APE&rdquo; en el sitio de la Asociaci&oacute;n por una Tasa a las Transacciones Financieras y de Ayuda a los Ciudadanos (ATTAC):www.france.attac.org\/spip. php?rubrique1039<\/p>\n<p>[8] El Comit&eacute; Consultivo Internacional del Algod&oacute;n (CCIC) re&uacute;ne todos los a&ntilde;os a los m&aacute;s grandes productores de algod&oacute;n del mundo y a sus asociados. Sus previsiones para 2009 son pesimistas.<\/p>\n<p>[9] Salif Diallo, ministro de Agricultura, promet&iacute;a rendimientos de 3 a 3,5 toneladas por hect&aacute;rea&hellip; Pero los mejores ensayos de OGM han dado un promedio de 1,3 toneladas por hect&aacute;rea.<br \/><a target=\"_blank\" href=\"http:\/\/www.cetri.be\/spip.php?article1253&amp;lang=es\" ><br \/>GO TO ORIGINAL &ndash; CENTRE TRICONTINENTAL<\/a><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>La crisis alimentaria de 2008 relanz&oacute; el debate sobre las biotecnolog&iacute;as que supuestamente deber&iacute;an incrementar la productividad de la agricultura africana. Los campesinos del continente negro desconf&iacute;an de las consecuencias sanitarias y sociales de los organismos gen&eacute;ticamente modificados. 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