{"id":26440,"date":"2013-03-18T12:00:16","date_gmt":"2013-03-18T12:00:16","guid":{"rendered":"http:\/\/www.transcend.org\/tms\/?p=26440"},"modified":"2013-03-07T17:39:39","modified_gmt":"2013-03-07T17:39:39","slug":"espanol-pedagogia-de-la-catastrofe-catastrofismo","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.transcend.org\/tms\/2013\/03\/espanol-pedagogia-de-la-catastrofe-catastrofismo\/","title":{"rendered":"(Castellano) Pedagog\u00eda de la Cat\u00e1strofe &#8211; Catastrofismo"},"content":{"rendered":"<p><i>\u201cEsperemos que no se trate de llegar a la extinci\u00f3n bien informados&#8230; <\/i><br \/>\n<i>pero recogemos la invitaci\u00f3n a imaginar otros mundos posibles\u201d.<\/i><br \/>\n&#8212; Luca Mercalli<\/p>\n<p><i>Catastrofismo<\/i><i><\/i><\/p>\n<p><i>This is the end, beautiful friend<\/i><i><\/i><br \/>\n<i>This is the end, my only friend, the end<\/i><i><\/i><br \/>\n<i>Of our elaborate plans, the end<\/i><i><\/i><br \/>\n<i>Of everything that stands, the end <\/i><i><\/i><br \/>\n(The Doors, The End)<\/p>\n<p>A menudo escuchamos el t\u00e9rmino \u201ccatastrofista\u201d utilizado como un insulto. De hecho, la mayor\u00eda de los estudiosos no se definir\u00e1n a s\u00ed mismos como catastrofistas. Por lo general, este calificativo es dado a ellos por otros estudiosos, que reconocen la crisis ambiental, econ\u00f3mica o pol\u00edtica, pero no creen que hemos alcanzado o alcanzaremos la cat\u00e1strofe, o por los estudiosos, periodistas, pol\u00edticos \u201cnegacionistas\u201d, que no aceptan la evidencia, niegan el riesgo espec\u00edfico y consideran \u201cprofetas de la mala suerte\u201d los que avisan del peligro.<\/p>\n<p>Pero, entre las l\u00edneas de un discurso tranquilizador, emergen ideas alarmistas o francamente catastrofistas. No s\u00f3lo porque a todos les gusta utilizar algunas im\u00e1genes catastr\u00f3ficas con fines puramente literarios, para llamar la atenci\u00f3n. Cada vez es m\u00e1s com\u00fan observar que en los t\u00edtulos de las primeras p\u00e1ginas, en la televisi\u00f3n, en los comentarios de los editores se muestran los diferentes tipos de alusiones apocal\u00edpticas, algunas claramente l\u00fadicas, humor\u00edsticas, otras serias, algunas suspendidas entre lo serio y la broma.<\/p>\n<p>La palabra cat\u00e1strofe es ahora presente con frecuencia en los titulares de los peri\u00f3dicos y las editoriales. Casi siempre, la cuesti\u00f3n es c\u00f3mo evitar la cat\u00e1strofe, pero la impresi\u00f3n que se tiene es de unos anti-catastrofistas al borde de una crisis de catastrofismo, hablamos de\u00a0 gente que por educaci\u00f3n ideol\u00f3gica y cultural se inclina a rechazar la posibilidad de una evoluci\u00f3n catastr\u00f3fica de la situaci\u00f3n actual (el clima, el estado de la econom\u00eda y las relaciones sociales) y la consiguiente necesidad de cambiar de direcci\u00f3n. Sin embargo, advierten las se\u00f1ales de que algo anda mal. Ellos tienen informaci\u00f3n que, si no llega a preocuparlos, por lo menos amenaza sus certezas. Aunque todav\u00eda existe una negaci\u00f3n acerca de la necesidad de alarmarse, en sus discursos avanza la broma sobre el fin del mundo, la afirmaci\u00f3n de la oportunidad de prepararse para lo peor, las dudas sobre el posible fin de la especie.<\/p>\n<p>La acusaci\u00f3n de catastrofismo ha perdido el esmalte y la fuerza. A menudo se pasa a \u201catenci\u00f3n a los problemas catastrofistas\u201d que de por s\u00ed ya constituye un compromiso; implica que el problema existe pero no debe exagerarse.<\/p>\n<p>La palabra cat\u00e1strofe tiene su propia dignidad y una larga historia. Originalmente deriva del griego <i>kat\u00e0-str\u00e8pho<\/i>,(mezclo, trastorno, revuelvo) y nace en el teatro tr\u00e1gico para definir el paso crucial en el que se disuelve la trama y el dilema llega a una soluci\u00f3n, como algo tr\u00e1gico.<\/p>\n<p>Las visiones catastrofistas tienen ilustres y ejemplares ejemplos en las tradiciones religiosas y filos\u00f3ficas anteriores, antiguas y medievales, en Occidente: en particular, la cat\u00e1strofe providencial, entendida como una intervenci\u00f3n divina que produce la cat\u00e1strofe para los prop\u00f3sitos de la catarsis, la resoluci\u00f3n, profunda y radical transformaci\u00f3n de un entorno caracterizado por los problemas cr\u00f3nicos, por los errores estructurales y los males no solucionables. Este es el caso del Diluvio Universal, la Torre de Babel, la destrucci\u00f3n de Sodoma y Gomorra, y el Apocalipsis al final del Nuevo Testamento. Este \u00faltimo, del griego apo- calypto (revelar, hacer visible), puede representar el arquetipo del poder y de las limitaciones de cualquier posici\u00f3n catastrofista: su gran poder de sugesti\u00f3n y evocaci\u00f3n, y tambi\u00e9n las limitaciones de una alarma para siempre presente, un evento que siempre va a suceder, pero que no pasa nunca.<\/p>\n<p>Sin embargo, hay algunos tipos de desastres, como el que es apenas visible como resultado del calentamiento global, que por su naturaleza no son adecuados para la producci\u00f3n de grandes conmociones, cataclismos grandes y repentinos. El cambio clim\u00e1tico se est\u00e1 moviendo sobre todo a trav\u00e9s de procesos graduales pero irregulares que se prestan a ser malentendidos y no percibidos. Su peligro radica m\u00e1s en la irreversibilidad (a no ser que consideremos escalas de tiempo muy largos) que no en los desastres repentinos.<\/p>\n<p>En respuesta a estos dilemas se mueve el trabajo de Hans Jonas, que ve a la humanidad al borde del abismo despu\u00e9s de haber invocado en vano el principio de responsabilidad, y el trabajo de Jean-Pierre Dupuy, quien propuso el catastrofismo ilustrado como el horizonte de\u00a0 una nueva conciencia epistemol\u00f3gica resultante de la asunci\u00f3n del evento final, como si ya hubiera ocurrido.<\/p>\n<p>&#8220;\u00bfQu\u00e9 es lo que distingue a un portador de mala suerte de un &#8221; catastrofista iluminado &#8220;? Todo. El portador de la auto-condenaci\u00f3n profetiza la desgracia y al hacerlo, la atrae. El iluminado catastrofista hace una evaluaci\u00f3n realista y\u00a0 radicalmente actual del peligro (por mucho que se pueda hacer real y actual el futuro) de la destrucci\u00f3n a su alrededor y, puedo a\u00f1adir, con respecto a \u00e9l y a su comportamiento cotidiano (fumar, por ejemplo) , que tenga en cuenta &#8220;los aspectos sist\u00e9micos del mal&#8221;, y trate de salvarse &#8220;.<\/p>\n<p><strong>Para profundizar:<\/strong><\/p>\n<p>Bateson G.. (1976) Le radici della crisi ecologica, in Verso un&#8217;ecologia della mente, Adelphi, Milano<\/p>\n<p>Bosi A,\u00a0 Deriu M., Pellegrino V. \u2013 a cura di (2009), Il dolce avvenire, Esercizi di immaginazione radicale del presente, Diabasis, Reggio Emilia<\/p>\n<p>Diamond J. (2005) Collasso, Come le societ\u00e0 scelgono di morire o vivere, Einaudi, Torino<\/p>\n<p>Dupuy J-P.(2011), Per un catastrofismo illuminato, La Medusa, Marsala<\/p>\n<p>Euli E. (2007) Casca il mondo! Giocare con la catastrofe. Ed. la meridiana, Molfetta<\/p>\n<p>Jonas H.(1993) Il principio responsabilit\u00e0. Un&#8217;etica per la societ\u00e0 tecnologica, Einaudi, Torino<\/p>\n<p>Joseph L.E.(2008), Apocalisse 2012, Corbaccio, Milano<\/p>\n<p>_______________________<\/p>\n<p><i>Cat\u00e1strofe, colapso, quiebra, rescate: palabras que cada d\u00eda nos repiten los medios informativos. \u00bfLo hacen s\u00f3lo para llamar la atenci\u00f3n, puesto que nada vende mejor que el miedo? \u00bfO tal vez es que algo falla en el relato de nuestro \u201cimparable progreso\u201d?<\/i><\/p>\n<p><i>Este libro es un kit de supervivencia \u2014tan brillante en la escritura como sombr\u00edo en los contenidos\u2014 para no perder la orientaci\u00f3n en medio de la profunda crisis que vivimos y para podernos explicar el presente. Conscientes que las se\u00f1ales del clima que camb\u00eda y las crisis financieras recurrentes son los primeros indicios de una cat\u00e1strofe que ya ha empezado, aunque tal vez no asumida, rechazada a causa del miedo o de las inercias, pero no por eso menos real.<\/i><\/p>\n<p><i>Una \u201cpedagog\u00eda de las cat\u00e1strofes\u201d que nos ayude para asumir una actitud de mayor resiliencia y eficacia pr\u00e1ctica. Un glosario para rastrear las palabras clave del presente, desde Apocalipsis hasta Ziga-zaga, y para mirar hacia el futuro, intentando imaginar lo que vendr\u00e1 despu\u00e9s, lo nuevo. Con un ep\u00edlogo de Luca Mercalli.<\/i><\/p>\n<p><strong><i>Stefano Caserini<\/i><\/strong><i> es un estudioso de clima y contaminaci\u00f3n, y es docente de Mitigaci\u00f3n de los Cambios Clim\u00e1ticos al Polit\u00e9cnico de Mil\u00e1n. Es fundador del blog <a target=\"_blank\" href=\"http:\/\/www.climalteranti.it\/\" >www.climalteranti.it<\/a><\/i><i>.\u00a0 Autor de art\u00edculos y libros, entre otros \u201cA qualcuno piace caldo\u201d (Ed. Ambiente).<\/i><\/p>\n<p><strong><i>Enrico Euli<\/i><\/strong><i> es investigador y profesor de Metodolog\u00edas del Juego a la Universidad de Cagliari (Cerde\u00f1a). Sigue (y es perseguido por) las cat\u00e1strofes, por lo menos desde la publicaci\u00f3n de uno de los libros del que es autor: \u201cCasca il mondo\u201d<\/i> <em>(Ed. <\/em><em>La Meridiana).<\/em><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>La palabra cat\u00e1strofe es ahora presente con frecuencia en los titulares de los peri\u00f3dicos y las editoriales. Casi siempre, la cuesti\u00f3n es c\u00f3mo evitar la cat\u00e1strofe, pero la impresi\u00f3n que se tiene es de unos anti-catastrofistas al borde de una crisis de catastrofismo, hablamos de  gente que por educaci\u00f3n ideol\u00f3gica y cultural se inclina a rechazar la posibilidad de una evoluci\u00f3n catastr\u00f3fica de la situaci\u00f3n actual (el clima, el estado de la econom\u00eda y las relaciones sociales) y la consiguiente necesidad de cambiar de direcci\u00f3n.<\/p>\n","protected":false},"author":4,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[46],"tags":[],"class_list":["post-26440","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-original-languages"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.transcend.org\/tms\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/26440","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.transcend.org\/tms\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.transcend.org\/tms\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.transcend.org\/tms\/wp-json\/wp\/v2\/users\/4"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.transcend.org\/tms\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=26440"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.transcend.org\/tms\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/26440\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.transcend.org\/tms\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=26440"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.transcend.org\/tms\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=26440"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.transcend.org\/tms\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=26440"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}