{"id":285689,"date":"2025-01-27T12:00:50","date_gmt":"2025-01-27T12:00:50","guid":{"rendered":"https:\/\/www.transcend.org\/tms\/?p=285689"},"modified":"2025-01-21T07:13:34","modified_gmt":"2025-01-21T07:13:34","slug":"castellano-educacion-patrimonio-y-cultura-de-paz","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.transcend.org\/tms\/2025\/01\/castellano-educacion-patrimonio-y-cultura-de-paz\/","title":{"rendered":"(Castellano) Educaci\u00f3n, Patrimonio y Cultura de Paz"},"content":{"rendered":"<h1 style=\"text-align: center;\"><span id=\"t8_1\" class=\"t s1_1\">I <\/span><\/h1>\n<p>Hablar de patrimonio es hablar de todo aquello con lo que se cuenta, y en este sentido, el tema obliga tambi\u00e9n a considerar todo lo que se perdi\u00f3, ya por descuido, por saqueo o por destrucci\u00f3n, y en esa l\u00ednea de pensamiento no hay carencia de ejemplos en la historia y la geograf\u00eda.<\/p>\n<p>Si nos centramos apenas en la historia del mundo moderno, a los viajes de exploraci\u00f3n de finales del siglo XV siguieron la ferocidad de los procesos de expansi\u00f3n imperial con sus correlatos colonialistas, mercantilistas y esclavistas. Y ah\u00ed podr\u00edamos detallar las din\u00e1micas emprendidas por las coronas espa\u00f1ola y portuguesa en Am\u00e9rica Latina entre los siglos XVI y XIX, o la experiencia decimon\u00f3nica del Imperio Brit\u00e1nico bajo el liderazgo de la Reina Victoria por igual en Asia, \u00c1frica y Ocean\u00eda y todav\u00eda en el siglo XX, las acciones de la corona belga en el Congo, de Alemania en Namibia contra los pueblos herero y nama o la fundaci\u00f3n del estado de Israel en la tierra de Palestina tras la Segunda Guerra Mundial. Cierto es que se trata de diferentes actores, en diferentes momentos que todos actuaron por diferentes razones. En algunos casos la l\u00f3gica fue pol\u00edtica -dentro de las din\u00e1micas de dominio territorial y expansi\u00f3n en el marco de competencias imperiales-, en otros las razones fueron econ\u00f3micas -como la explotaci\u00f3n de recursos para alimentar centros desde las periferias- y algunos m\u00e1s las motivaciones fueron religiosas o ideol\u00f3gicas, pero en todos los casos, los saldos humanos fueron los mismos: el desarraigo y la alienaci\u00f3n de las personas, el agotamiento de las tierras, la destrucci\u00f3n de las sociedades y el genocidio.<\/p>\n<p>El entendimiento operativo que aliment\u00f3 todos estos procesos fue una lectura del mundo en t\u00e9rminos de propiedad: el mundo y todo lo que contiene est\u00e1 ah\u00ed para ser reclamado, pose\u00eddo y utilizado en la l\u00f3gica del derecho de los fuertes y de los vencedores.<\/p>\n<p>Por s\u00ed misma, esta lectura de la realidad ya era lo suficientemente destructiva, y cuando se pensaba que no pod\u00eda ser peor, parad\u00f3jicamente la luz del conocimiento trajo consigo sombras todav\u00eda m\u00e1s obscuras, pues los pro<a href=\"#_edn1\" name=\"_ednref1\">[i]<\/a>motores y beneficiarios de estas maquinarias de violencia, despojo e imposici\u00f3n comprendieron pronto que las fortunas que arrebataban val\u00edan m\u00e1s que su peso en oro: val\u00eda el oro por el oro, s\u00ed, pero tambi\u00e9n val\u00eda el barro por lo que representaba, por lo que conten\u00eda en su calidad de artefacto cultural depositario de una cosmovisi\u00f3n, memoria y s\u00edmbolo de las culturas sometidas. Este entendimiento cambi\u00f3 la l\u00f3gica del proceso intensific\u00e1ndolo, pues ahora sab\u00edan que lo que ten\u00edan bajo su control no era s\u00f3lo <em>propiedad<\/em>, sino algo de mayor profundidad, alcance y valor: era <em>patrimonio<\/em>.<\/p>\n<p>En el siglo XVIII los ej\u00e9rcitos napole\u00f3nicos contaban con unidad especializadas en la identificaci\u00f3n, clasificaci\u00f3n y saqueo de los bienes culturales de los pa\u00edses invadidos. En el siglo XIX el Museo Brit\u00e1nico se llen\u00f3 con millones de piezas amputadas de sus culturas de origen y en el siglo XX la Alemania Nazi llev\u00f3 estos procesos de robo del patrimonio de todas las tierras que pisaron a nuevas alturas.<\/p>\n<p>Es esta una breve historia del modo en que se ha perdido o destruido el patrimonio, una historia que contin\u00faa con cada conflicto armado activo, sea la ocupaci\u00f3n de Palestina o el genocidio del que nadie habla en Yemen por Arabia Saudita con el benepl\u00e1cito de sus patrocinadores.<\/p>\n<h1 style=\"text-align: center;\">II<\/h1>\n<p>\u201cCultura es lo que queda cuando todo lo dem\u00e1s ha desaparecido\u201d es una expresi\u00f3n de atribuci\u00f3n incierta, pero elocuente para nuestros fines. Y si tomamos esta expresi\u00f3n y la combinamos con la tesis de que lo que distingue la <em>propiedad <\/em>del <em>patrimonio <\/em>es el componente cultural, lo que resulta es que la cultura encuentra en el patrimonio, sea material o inmaterial, sus recept\u00e1culos en el presente y sus transportadores en el tiempo y el espacio.<\/p>\n<p>La custodia del patrimonio, independientemente de si se trata de una custodia leg\u00edtima o ileg\u00edtima, impone al custodio responsabilidades y obligaciones para con la cultura de la que forma parte el patrimonio, para garantizar su permanencia y prevenir que termine como una m\u00e1s de las v\u00edctimas de la destrucci\u00f3n o el olvido en el marco de los procesos a los que hemos hecho referencia.<\/p>\n<p>Fuera de los actos aberrantes de iconoclasia deliberada -como lo fuera la destrucci\u00f3n de lo que llamaron \u201carte degenerado\u201d en la Alemania Nazi en 1939 poco antes del inicio de la Segunda Guerra Mundial, o la desaparici\u00f3n de los Budas de Bamiy\u00e1n por los talib\u00e1n en Afganist\u00e1n en 2001 poco antes del inicio de la Guerra contra el Terror- el cumplimiento de las responsabilidades que impone la custodia del patrimonio es naturalmente desigual, y en este sentido podr\u00edamos definir tres grandes grupos.<\/p>\n<p>En la primera categor\u00eda estar\u00eda ese patrimonio del que no queda nada, independientemente de si su desaparici\u00f3n fue resultado de la violencia, del descuido o del olvido; aqu\u00ed estamos hablando de esas culturas de las que lo \u00fanico que queda son rumores en el tiempo y leyendas. Aztl\u00e1n en Am\u00e9rica del Norte, El Dorado en Am\u00e9rica del Sur y la Atl\u00e1ntida, apenas referida en alguno de los Di\u00e1logos de Plat\u00f3n y localizada en alg\u00fan lugar indeterminado ser\u00edan ejemplos ilustrativos. Este es el dominio de los mitos.<\/p>\n<p>En la segunda categor\u00eda se inscribir\u00eda el patrimonio constituido de vestigios que nos hablan, as\u00ed sea parcialmente, de culturas que fueron y de las que tal vez no queda nada m\u00e1s que testimonio material en la forma de arte y artefactos, o lenguas y alg\u00fan conocimiento de sus ritos como testimonio inmaterial. Es este el circuito en el que arque\u00f3logos e historiadores sirven como gu\u00edas.<\/p>\n<p>Y tenemos la tercera categor\u00eda en la que antrop\u00f3logos, soci\u00f3logos y ling\u00fcistas en particular<\/p>\n<p>-pero extensivo a todas las ciencias sociales y las humanidades en general- tienen mucho que aportar. Es la categor\u00eda en la que el patrimonio est\u00e1 vivo y activo; estamos hablando de las culturas y sus integrantes que lo producen y lo reproducen -los pueblos originarios- que florecen en armon\u00eda y colaboraci\u00f3n con el mundo, o que se encuentran en conflicto y defienden su existencia, incluso a veces a trav\u00e9s de la violencia.<\/p>\n<h1 style=\"text-align: center;\">III<\/h1>\n<p><strong>\u00a0<\/strong>Y no es para menos, despu\u00e9s de todo la defensa de la vida pasa tambi\u00e9n por la defensa de la cultura, que en el campo espiritual, es la casa com\u00fan de todos los que comparten los mismos<\/p>\n<p>c\u00f3digos simb\u00f3licos. Esta met\u00e1fora de la cultura como un hogar es \u00fatil para tocar aspectos importantes en la relaci\u00f3n entre educaci\u00f3n, patrimonio inmaterial y cultura de paz.<\/p>\n<p>Las culturas conviven unas junto a otras, cada una tiene una identidad espec\u00edfica y en la constituci\u00f3n de esa identidad con frecuencia comparte rasgos con otras dentro unidades m\u00e1s amplias, despu\u00e9s de todo las casas pueden tener dise\u00f1os distintos dentro de un mismo estilo arquitect\u00f3nico. Este es el c\u00f3mo y el por qu\u00e9 nos referimos a <em>pueblos mayas <\/em>por ejemplo, reconociendo con esta expresi\u00f3n trazos comunes -el aspecto maya- pero tambi\u00e9n usamos el plural para reconocer su diversidad: por eso hablamos de <em>pueblos <\/em>y no de <em>pueblo<\/em>.<\/p>\n<p>Las culturas como las casas tienen espacios, y cada uno de estos espacios tiene sus particularidades.<\/p>\n<p>Primero est\u00e1n las \u00e1reas comunes. En estas \u00e1reas se encuentra mucho del patrimonio material e inmaterial -usos y costumbres, cocina, lengua, etc.- que llena distinguen -en el doble sentido de identificar frente a los dem\u00e1s y de realzar su dignidad- a quienes habitan esa casa cultural. Las listas de Patrimonio Mundial elaboradas por la UNESCO si bien no son un referente absoluto en la materia, s\u00ed ofrecen una referencia \u00fatil de estos espacios al identificar elementos en la arquitectura, la pintura, la escultura, la literatura, los lugares, la cocina, la lengua, los usos, costumbres, etc. que son, al mismo tiempo, motivo de orgullo para los de casa y causa de admiraci\u00f3n entre los visitantes, vecinos y observadores: patrimonio de valor indiscutible, producido y custodiado por unos para enriquecer la existencia de a todos en la familia humana. Ah\u00ed est\u00e1n, por ejemplo, la ceremonia ritual de los Voladores que practican diversos pueblos originarios en nuestro pa\u00eds, el canto de la pirekua de los pueblos pur\u00e9pechas y las tradiciones de culto a los muertos por mencionar s\u00f3lo algunos ejemplos.<\/p>\n<p>Luego est\u00e1n los espacios privados. Se trata de espacios \u00edntimos reservados en principio s\u00f3lo para los habitantes de la casa cultural. El acceso a ellas es restringido y s\u00f3lo por invitaci\u00f3n. Est\u00e1n ah\u00ed como una ilustraci\u00f3n los reportes que refieren cada determinado tiempo antrop\u00f3logos e investigadores sobre su experiencia, ya como observadores o participantes, en ritos religiosos a los que se les concede acceso de manera excepcional y con frecuencia con reservas. Es en estos espacios donde se genera el tejido que une a los integrantes de esa cultural. La invasi\u00f3n, la manipulaci\u00f3n o la distorsi\u00f3n artificial de los procesos que tienen lugar en este nivel de la identidad cultural provocan fuertes reacciones: la destrucci\u00f3n de sitios culto o la disrupci\u00f3n de procesos sagrados y ser\u00edan ejemplos de las provocaciones que con facilidad pueden derivar en reacciones violentas.<\/p>\n<p>Y finalmente, est\u00e1n los espacios obscuros, en un sentido, los s\u00f3tanos de la cultura. Aqu\u00ed se puede aventurar una hip\u00f3tesis: no existen las culturas violentas, lo que existen son aspectos violentos en las culturas, aspectos que en algunos casos son m\u00e1s numerosos y\/o tienen mayor visibilidad y en otros tienen un perfil m\u00e1s bajo, son m\u00e1s discretos, a veces incluso, son casi secretos y lo que producen no es el orgullo de los espacios abiertos ni la intimidad de los espacios privados, sino rubor y con frecuencia hasta verg\u00fcenza: es aqu\u00ed donde ocurren pr\u00e1cticas como la venta de ni\u00f1os y los matrimonios infantiles en lugares de M\u00e9xico y otras latitudes en pleno siglo XXI, pr\u00e1cticas legitimadas hist\u00f3ricamente por usos y costumbres y que, en esa medida, forman parte de esas culturas y caen en el campo de la responsabilidad de los gestores de ese patrimonio.<\/p>\n<h1 style=\"text-align: center;\">IV<\/h1>\n<p><strong>\u00a0<\/strong>Aqu\u00ed es donde se hacen presente el combate que Octavio Paz sintetizaba como \u201cIdeas y Costumbres\u201d: las costumbres son aquellos aspectos de la cultura que permanecen a trav\u00e9s del tiempo, y que est\u00e1n activas en el presente pero que encuentran sus ra\u00edces en el pasado; y las ideas son las propuestas que vienen a refrescar la realidad y que por su innovaci\u00f3n -sin juzgar de manera prematura sobre su conveniencia- provocan tensi\u00f3n con las costumbres. En un sentido es la configuraci\u00f3n de la dial\u00e9ctica marxista: la <em>tesis <\/em>de las costumbres es confrontada con la <em>ant\u00edtesis <\/em>de las ideas, confrontaci\u00f3n de la que eventualmente resultar\u00e1 una <em>s\u00edntesis <\/em>que en el futuro ser\u00e1 le\u00edda, a su vez, como una nueva <em>tesis <\/em>en un ciclo sin fin.<\/p>\n<p>Esta tensi\u00f3n en el campo de la cultura entre ideas y costumbres se vuelve \u00e1lgida cuando aflora el tema de la violencia, en especial de la depositada en los s\u00f3tanos de la cultura, al ser expuesta a la luz de los marcos actuales de referencia en materia de derechos humanos.<\/p>\n<p>No est\u00e1 de m\u00e1s repetir: nada de esto permite la descalificaci\u00f3n de culturas en general, pero s\u00ed explica los puntos de choque entre <em>aspectos espec\u00edficos <\/em>de culturas particulares frente a principios generales aceptados de culturas compartidas como la de los derechos humanos en concreto, y en un sentido m\u00e1s general, la cultura de paz.<\/p>\n<p>Las evoluciones de los procesos para tratar de solventar estos choques y contradicciones son varios, y en buena medida, constituyen la esencia de muchas de las din\u00e1micas de conflicto actuales que se experimentan en el mundo en todos sus niveles y que tienen en fen\u00f3menos como la migraci\u00f3n -ya sea voluntaria u obligada por cualquier motivo- la integraci\u00f3n y sus problemas, sus veh\u00edculos y arenas principales.<\/p>\n<p>Y aqu\u00ed es importante hacer dos advertencias.<\/p>\n<p>Primero.- El impulso de <em>historias de bronce <\/em>-con sus intentos de fusionar y constituir de manera artificial nuevas culturas- ha demostrado ser un camino peligroso: los mexicanos del norte no se sienten mexicanos del mismo modo en que lo hacen los mexicanos del centro o del sur. Y las capas de la cultura que quedan debajo del barniz homog\u00e9neo del nacionalismo cosm\u00e9tico tarde o temprano afloran a trav\u00e9s de la identidad: <em>soy mexicano, s\u00ed, pero antes, potosino y no cualquiera: de la huasteca<\/em>.<\/p>\n<p>Segundo.- La pol\u00edtica de identidades tampoco ha mostrado ser un camino m\u00e1s seguro. La historia de bronce yugoslava en tiempos de Tito se ahog\u00f3 en sangre ante la beligerancia de la pol\u00edtica de identidades practicada tras su muerte, alimentada desde afuera y activada a trav\u00e9s de las armas por bosnios, croatas, serbios, albaneses\u2026 La construcci\u00f3n social a partir de esta pol\u00edtica de identidades -enfatizando las diferencias que alimentan la paranoia y la histeria en la lectura de los dem\u00e1s- afianza el dogmatismo, la exclusi\u00f3n y el sectarismo militante que imposibilitan una interacci\u00f3n cultural constructiva, creativa, concreta, aceptable y perdurable -todos, elementos clave fundamentales de la cultura de paz- y ya no se diga la protecci\u00f3n del patrimonio material e inmaterial de todos los involucrados.<\/p>\n<h1 style=\"text-align: center;\">V<\/h1>\n<p><strong>\u00a0<\/strong>Las ideolog\u00edas militantes que fracturan a la sociedad en lugar de unirla -como si el humanismo pudiera ser practicado por segmentos de raza, clase, g\u00e9nero, generaci\u00f3n, nacionalidad o cultura- requieren atenci\u00f3n, pero esta atenci\u00f3n no puede seguir la misma senda de la polarizaci\u00f3n, la descalificaci\u00f3n y el combate con miras a una eventual derrota. \u00bfPor qu\u00e9? Porque estas opciones ya se han intentado sin mucho resultado, y por ello, hay que explorar otro camino no buscando resultados finales, \u00fanicos, est\u00e1ticos y absolutos sino transformaciones, graduales, en varios niveles y por medios pac\u00edficos.<\/p>\n<p>Desde el fin de la Guerra Fr\u00eda los conflictos violentos se construyen en torno a las diferencias culturales de los participantes en eso que Mary Kaldor ha llamado las \u201cNuevas Guerras\u201d. Otros autores han utilizado otras expresiones para el mismo fen\u00f3meno, entre ellas, el de \u201cGuerras Degeneradas\u201d. En esta nueva l\u00f3gica de la violencia armada, el patrimonio como testigo, depositario y trasportador de cultura ha dejado de ser un da\u00f1o colateral del horror de la guerra para convertirse en un objetivo militar en s\u00ed mismo. Tragedias como la destrucci\u00f3n del puente de Mostar en Bosnia-Herzegovina en 1993 en medio de los combates entre facciones, o el saqueo -diez a\u00f1os despu\u00e9s, durante la invasi\u00f3n estadounidense- del Museo de Bagdad -que ten\u00eda bajo su resguardo algunos de los artefactos culturales m\u00e1s antiguos de la historia de la humanidad- son llamados de emergencia que indican la necesidad de acci\u00f3n, s\u00ed, pero tambi\u00e9n de imaginaci\u00f3n.<\/p>\n<p>Si la premisa es que el patrimonio debe ser protegido de la violencia, sea esta natural o antropog\u00e9nica, en cualquiera de sus formas, entonces se sigue que esta protecci\u00f3n pasa necesariamente por la protecci\u00f3n de los custodios, es decir, de las personas y las sociedades que lo albergan y que le dan sentido: el patrimonio vivo. Y si esta es la premisa entonces para cumplir la misi\u00f3n tres ideas de amplio espectro pueden ser exploradas.<\/p>\n<p><strong>Primero <\/strong>&#8211; Si bien es cierto que la tolerancia es necesaria en situaciones tensas y a veces hasta desesperadas, no es suficiente si lo que se busca es una aproximaci\u00f3n profunda de largo alcance. \u00bfPor qu\u00e9? Porque la tolerancia no acepta, sino que soporta; tolerar al otro no es aceptarlo sino resistir su existencia. La alternativa es la exploraci\u00f3n a trav\u00e9s de los prismas de una curiosidad sana para identificar puntos en com\u00fan y tambi\u00e9n diferencias. Los hallazgos vinculantes ser\u00e1n reconocidos, y las diferencias, en la medida en la que no lastimen, ser\u00e1n celebradas por su aportaci\u00f3n a la riqueza y la diversidad.<\/p>\n<p><strong>Segundo &#8211;<\/strong> Si la humanidad como realidad vinculante ha de tener futuro, ese futuro necesariamente ser\u00e1 cosmopolita. Nadie expres\u00f3 de forma m\u00e1s clara el significado de este concepto que el Ej\u00e9rcito Zapatista de Liberaci\u00f3n Nacional cuando se\u00f1al\u00f3 que en su agenda estaba la construcci\u00f3n de \u201cUn mundo en el que quepan muchos mundos\u201d; muchos mundos con todo lo que implica: las personas, sus culturas y patrimonios.<\/p>\n<p><strong>Tercero &#8211;<\/strong> \u00bfY qu\u00e9 hacer con las incompatibilidades? \u00bfqu\u00e9 hacer con las diferencias que parecen insalvables por la raz\u00f3n que sea y que en su seno contienen las semillas de la confrontaci\u00f3n, de la violencia y la destrucci\u00f3n de personas, culturas y patrimonios? La respuesta para ambas preguntas es la misma: educaci\u00f3n en la empat\u00eda para evitar el prejuicio y el miedo; desarrollo de habilidades hacer frente al reto de la diferencia a trav\u00e9s del uso activo de la no violencia en la transformaci\u00f3n pac\u00edfica de conflictos y el ejercicio de la creatividad en la tarea de construir una cultura de paz como casa com\u00fan, en la que no existen reservas en el derecho de admisi\u00f3n.<\/p>\n<p><em>__________________________________________________<\/em><\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px;\"><em><a href=\"https:\/\/www.transcend.org\/tms\/wp-content\/uploads\/2025\/01\/fernando.montiel_t.jpg\" ><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignleft wp-image-285690 size-full\" src=\"https:\/\/www.transcend.org\/tms\/wp-content\/uploads\/2025\/01\/fernando.montiel_t-e1737443130506.jpg\" alt=\"\" width=\"100\" height=\"100\" \/><\/a> Fernando Montiel T.: Representante de <\/em><a href=\"https:\/\/www.transcend.org\/\" >TRANSCEND<\/a><em> para Am\u00e9rica Latina. Profesor en la C\u00e1tedra UNESCO en \u00c9tica y Derechos Humanos del Tecnol\u00f3gico de Monterrey, Campus Ciudad de M\u00e9xico y en la Maestr\u00eda en Estudios de Paz en la Universidad de Basilea (Suiza).\u00a0 Autor del libro <\/em>La Violencia Experta: Notas sobre el narcotr\u00e1fico en M\u00e9xico y algunas ideas para la paz<em> (TUP, 2012). Correo: <a href=\"fernando.montiel.t@gmail.com\">fernando.montiel.t@gmail.com<\/a><\/em><\/p>\n<p><a target=\"_blank\" href=\"https:\/\/www.academia.edu\/126904017\/Patrimonio_y_Educaci%C3%B3n_para_la_Paz?email_work_card=title\" >Go to Original &#8211; academia.edu<\/a><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Hablar de patrimonio es hablar de todo aquello con lo que se cuenta, y en este sentido, el tema obliga tambi\u00e9n a considerar todo lo que se perdi\u00f3, ya por descuido, por saqueo o por destrucci\u00f3n, y en esa l\u00ednea de pensamiento no hay carencia de ejemplos en la historia y la geograf\u00eda.<\/p>\n","protected":false},"author":4,"featured_media":285690,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[46],"tags":[443,258,432,126],"class_list":["post-285689","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-original-languages","tag-culture-of-peace","tag-education","tag-education-for-peace","tag-violence"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.transcend.org\/tms\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/285689","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.transcend.org\/tms\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.transcend.org\/tms\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.transcend.org\/tms\/wp-json\/wp\/v2\/users\/4"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.transcend.org\/tms\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=285689"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/www.transcend.org\/tms\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/285689\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":285695,"href":"https:\/\/www.transcend.org\/tms\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/285689\/revisions\/285695"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.transcend.org\/tms\/wp-json\/wp\/v2\/media\/285690"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.transcend.org\/tms\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=285689"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.transcend.org\/tms\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=285689"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.transcend.org\/tms\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=285689"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}