{"id":3085,"date":"2009-11-10T00:00:00","date_gmt":"2009-11-10T00:00:00","guid":{"rendered":"http:\/\/localhost\/wordpress\/2009\/11\/spanish-la-mala-influencia-de-obama\/"},"modified":"2009-11-10T00:00:00","modified_gmt":"2009-11-10T00:00:00","slug":"spanish-la-mala-influencia-de-obama","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.transcend.org\/tms\/2009\/11\/spanish-la-mala-influencia-de-obama\/","title":{"rendered":"(SPANISH) LA MALA INFLUENCIA DE OBAMA"},"content":{"rendered":"<p>Estados Unidos ha tenido una similar influencia corruptora como nuevo integrante del Consejo de Derechos Humanos de Naciones Unidas. Su primera gran prueba fue el valiente informe del juez Richard Goldstone sobre la masacre en Gaza perpetrada por Israel, que conclu&iacute;a que el ej&eacute;rcito israel&iacute; y Hamas hab&iacute;an cometido cr&iacute;menes de guerra. En vez de demostrar su compromiso con la legislaci&oacute;n internacional, Estados Unidos us&oacute; su influencia para manchar el informe y decir que era &quot;profundamente defectuoso&quot;<\/p>\n<p>De todas las explicaciones acerca del Premio Nobel de Barack Obama, el que son&oacute; m&aacute;s verdadero provino del presidente franc&eacute;s Nicolas Sarkozy. Imprime el sello del retorno de Estados Unidos al coraz&oacute;n de los pueblos del mundo. En otras palabras, &eacute;sta fue la manera en que Europa le dijo a Estados Unidos, de nuevo te amamos, algo as&iacute; como esas extra&ntilde;as ceremonias de renovaci&oacute;n de votos que celebran las parejas luego de sobrevivir a una mala racha. <\/p>\n<p>Ahora que Europa y Estados Unidos est&aacute;n oficialmente re-unidos, parece que vale la pena preguntar: &iquest;Necesariamente eso es algo bueno? El Comit&eacute; del Nobel, que otorg&oacute; el premio porque Obama adopt&oacute; la diplomacia multilateral, evidentemente est&aacute; convencido de que el compromiso estadunidense en el escenario mundial implica un triunfo de la paz y la justicia. No estoy tan segura. Luego de nueve meses en la administraci&oacute;n, es evidente el historial de Obama como jugador global. Una y otra vez, los negociadores estadunidenses han elegido no fortalecer las leyes internacionales y los protocolos, sino m&aacute;s bien debilitarlos, muchas veces han encabezado a otros pa&iacute;ses ricos en una carrera hacia abajo.<\/p>\n<p>Comencemos donde hay m&aacute;s en riesgo: el cambio clim&aacute;tico. Durante los a&ntilde;os de Bush, los pol&iacute;ticos europeos se diferenciaron de Estados Unidos al expresar un inquebrantable compromiso con el Protocolo de Kyoto. As&iacute;, mientras Estados Unidos incrementaba sus emisiones de carbono en 20 por ciento de los niveles de 1990, los pa&iacute;ses de la Uni&oacute;n Europea redujeron los suyos en 2 por ciento. Nada estelar, pero claramente un caso en el cual la separaci&oacute;n con respecto a Estados Unidos aport&oacute; beneficios tangibles para el planeta.<\/p>\n<p>Adel&aacute;ntele en moci&oacute;n r&aacute;pida hasta las negociaciones clim&aacute;ticas donde hab&iacute;a mucho en riesgo, que acaban de culminar en Bangkok. Se supon&iacute;a que las pl&aacute;ticas llevar&iacute;an a un acuerdo en Copenhague en diciembre, que fortalecer&iacute;a significativamente el Protocolo de Kyoto. En vez, Estados Unidos, la Uni&oacute;n Europea y el resto de los pa&iacute;ses desarrollados formaron un solo bloque que llamaba a abandonar Kyoto y remplazarlo. Ah&iacute; donde Kyoto pon&iacute;a claras y vinculantes metas para reducir las emisiones, el plan estadunidense establecer&iacute;a que cada pa&iacute;s decida cu&aacute;nto reducir, luego someta sus planes a un monitoreo internacional (con nada m&aacute;s que buenos deseos para asegurar que todo esto mantenga la temperatura por debajo de niveles catastr&oacute;ficos). Y ah&iacute; donde Kyoto claramente asignaba el peso de la responsabilidad sobre los pa&iacute;ses ricos que crearon la crisis clim&aacute;tica, el nuevo plan trata por igual a todos los pa&iacute;ses.<\/p>\n<p>Este tipo de propuestas d&eacute;biles no sorprend&iacute;an del todo viniendo de Estados Unidos. Lo que resultaba escandaloso era la repentina unidad del mundo rico alrededor de este plan, incluyendo a muchos pa&iacute;ses que antes hab&iacute;an cantado alabanzas a Kyoto. Y hab&iacute;a m&aacute;s traiciones: la Uni&oacute;n Europea, que hab&iacute;a anunciado que gastar&iacute;a de 19 mil millones a 35 mil millones de d&oacute;lares al a&ntilde;o para ayudar a los pa&iacute;ses en desarrollo a adaptarse al cambio clim&aacute;tico, lleg&oacute; a Bangkok con una oferta mucho menor, una que se asemejaba m&aacute;s al compromiso estadunidense de&#8230; nada. Antonio Hill, de Oxfam, resumi&oacute; as&iacute; las negociaciones: Cuando son&oacute; el disparo de salida, se volvi&oacute; una carrera por llegar hasta abajo, con los pa&iacute;ses ricos debilitando los compromisos existentes bajo el marco internacional.<\/p>\n<p>No es la primera vez que un retorno tan celebrado a la mesa de negociaciones acaba con la mesa volcada, con las leyes y las convenciones internacionales, que se ganaron con mucho esfuerzo, esparcidas por el suelo. Estados Unidos jug&oacute; un papel similar en la Conferencia sobre Racismo de Naciones Unidas que tuvo lugar en Ginebra, en abril. Luego de lograr que se suprimiera todo tipo de cosas del texto de negociaci&oacute;n -ninguna referencia a Israel o los palestinos, nada acerca de las compensaciones a los esclavos, etc&eacute;tera-, la administraci&oacute;n de Obama de todos modos decidi&oacute; boicotearlo, bajo el argumento de que el nuevo texto reafirmaba el documento adoptado en 2001 en Durban, Sud&aacute;frica.<\/p>\n<p>Fue una excusa pobre, pero hab&iacute;a cierta l&oacute;gica en ella, ya que Estados Unidos nunca firm&oacute; el texto original de 2001. Lo que no tuvo l&oacute;gica fue la ola de retiros del mundo rico, en imitaci&oacute;n a Estados Unidos. En un lapso de 48 horas del anuncio estadunidense, Italia, Australia, Alemania, Holanda, Nueva Zelanda y Polonia se hab&iacute;an retirado. A diferencia de Estados Unidos, todos estos gobiernos hab&iacute;an firmado la declaraci&oacute;n de 2001, as&iacute; que no hab&iacute;a raz&oacute;n alguna para objetar un documento que lo reafirmaba. No importaba. Al igual que con las negociaciones del cambio clim&aacute;tico, alinearse con Obama, con su impecable reputaci&oacute;n, era una manera f&aacute;cil de evitar agobiantes obligaciones internacionales y, a la vez, aparentar ser progresista, un servicio que Estados Unidos nunca pudo ofrecer durante los a&ntilde;os de Bush.<\/p>\n<p>Estados Unidos ha tenido una similar influencia corruptora como nuevo integrante del Consejo de Derechos Humanos de Naciones Unidas. Su primera gran prueba fue el valiente informe del juez Richard Goldstone sobre la masacre en Gaza perpetrada por Israel, que conclu&iacute;a que el ej&eacute;rcito israel&iacute; y Hamas hab&iacute;an cometido cr&iacute;menes de guerra. En vez de demostrar su compromiso con la legislaci&oacute;n internacional, Estados Unidos us&oacute; su influencia para manchar el informe y decir que era profundamente defectuoso y presionar a la Autoridad Nacional Palestina para que retirara una resoluci&oacute;n que apoyaba el informe. (La ANP, que en casa enfrent&oacute; una furiosa reacci&oacute;n por haber cedido ante la presi&oacute;n estadunidense, podr&iacute;a presentar una nueva versi&oacute;n.)<\/p>\n<p>Y luego est&aacute;n las cumbres del G-20, los m&aacute;s destacados compromisos multilaterales de Obama. Cuando se llev&oacute; a cabo una en Londres, parec&iacute;a que iba a haber alg&uacute;n tipo de intento coordinado internacional para controlar a los especuladores financieros y evasores de impuestos trasnacionales. Sarkozy hasta prometi&oacute; abandonar la cumbre si no lograba plantear serios compromisos reguladores. Pero la administraci&oacute;n Obama no ten&iacute;a inter&eacute;s alguno en un aut&eacute;ntico multilateralismo, en vez, abog&oacute; por que los pa&iacute;ses presentaran (o no) sus propios planes y por esperar lo mejor; parecido a su imprudente plan de cambio clim&aacute;tico. Sarkozy, sobra decirlo, no abandon&oacute; ning&uacute;n lugar, s&oacute;lo se encamin&oacute; hacia la sesi&oacute;n fotogr&aacute;fica para tomarse la foto con Obama.<\/p>\n<p>Claro que Obama ha hecho algunas buenas movidas en el escenario mundial: no respaldar al gobierno golpista en Honduras, apoyar una Agencia de Mujeres de Naciones Unidas&#8230; Pero ha emergido un patr&oacute;n evidente: en &aacute;reas en las cuales otras naciones pr&oacute;speras se tambaleaban entre una acci&oacute;n basada en principios y la negligencia, las intervenciones de Estados Unidos las han inclinado hacia la negligencia. Si &eacute;sta es la nueva era del multilateralismo, no es ning&uacute;n premio.<\/p>\n<p>_________________________<\/p>\n<p><em>Este art&iacute;culo fue publicado en <\/em>The Nation<em>.<\/em><br \/><a target=\"_blank\" href=\"http:\/\/www.telesurtv.net\/noticias\/opinion\/1456\/la-mala-influencia-de-obama\/\" ><br \/>GO TO ORIGINAL &#8211;&nbsp; TELESUR<\/a><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Estados Unidos ha tenido una similar influencia corruptora como nuevo integrante del Consejo de Derechos Humanos de Naciones Unidas. Su primera gran prueba fue el valiente informe del juez Richard Goldstone sobre la masacre en Gaza perpetrada por Israel, que conclu&iacute;a que el ej&eacute;rcito israel&iacute; y Hamas hab&iacute;an cometido cr&iacute;menes de guerra. 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