{"id":59377,"date":"2015-06-22T12:00:43","date_gmt":"2015-06-22T11:00:43","guid":{"rendered":"https:\/\/www.transcend.org\/tms\/?p=59377"},"modified":"2015-06-08T17:11:40","modified_gmt":"2015-06-08T16:11:40","slug":"espanol-la-era-de-las-grandes-trasformaciones","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.transcend.org\/tms\/2015\/06\/espanol-la-era-de-las-grandes-trasformaciones\/","title":{"rendered":"(Castellano) La era de las grandes trasformaciones"},"content":{"rendered":"<div id=\"attachment_43416\" style=\"width: 160px\" class=\"wp-caption alignleft\"><a href=\"https:\/\/www.transcend.org\/tms\/wp-content\/uploads\/2014\/05\/Leonardo_Boff_Wilson-Dias_Abr_0.gif\" ><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" aria-describedby=\"caption-attachment-43416\" class=\"size-thumbnail wp-image-43416\" src=\"https:\/\/www.transcend.org\/tms\/wp-content\/uploads\/2014\/05\/Leonardo_Boff_Wilson-Dias_Abr_0-150x150.gif\" alt=\"Leonardo Boff\" width=\"150\" height=\"150\" \/><\/a><p id=\"caption-attachment-43416\" class=\"wp-caption-text\">Leonardo Boff<\/p><\/div>\n<p><em>Vivimos en la era de las Grandes Trasformaciones. Entre tantas, destaco apenas dos: la primera en el campo de la econom\u00eda y la segunda en el campo de la conciencia.<\/em><\/p>\n<p><strong><em>La primera en la econom\u00eda<\/em><\/strong><strong>:<\/strong> empez\u00f3 a partir de 1834 cuando se consolid\u00f3 la revoluci\u00f3n industrial en Inglaterra. Consiste en el paso de una <em>econom\u00eda<\/em> de mercado a una <em>sociedad<\/em> de mercado. El mercado ha existido siempre en la historia de la humanidad, pero nunca una sociedad solo de mercado. Esto quiere decir que la econom\u00eda es lo que cuenta, todo lo dem\u00e1s debe servirla.<\/p>\n<p>El mercado que predomina se rige por la competici\u00f3n y no por la cooperaci\u00f3n. Lo que se busca es el beneficio econ\u00f3mico individual o corporativo y no el bien com\u00fan de toda una sociedad. Generalmente este beneficio se alcanza a costa de la devastaci\u00f3n de la naturaleza y de la creaci\u00f3n perversa de desigualdades sociales.<\/p>\n<p>Se dice que el mercado debe ser libre y el estado es visto como su gran traba. La misi\u00f3n de este, en realidad, es ordenar con leyes y normas la sociedad, tambi\u00e9n el campo econ\u00f3mico y coordinar la b\u00fasqueda del bien. La Gran Transformaci\u00f3n postula un Estado m\u00ednimo, limitado pr\u00e1cticamente a los asuntos ligados a la infraestructura de la sociedad, al fisco y a la seguridad. Todo lo dem\u00e1s pertenece y es regulado por el mercado.<\/p>\n<p>Todo puede ser llevado al mercado, como el agua potable, las semillas, los alimentos y hasta los \u00f3rganos humanos. Esta mercantilizaci\u00f3n ha penetrado en todos los sectores de la sociedad: en la salud, la educaci\u00f3n, el deporte, el mundo de las artes y del entretenimiento y hasta en los grupos importantes de las religiones y de las Iglesias con sus programas de TV y de radio.<\/p>\n<p>Esta forma de organizar la sociedad \u00fanicamente en torno a los intereses econ\u00f3micos del mercado ha escindido a la humanidad de arriba abajo: se ha creado un foso enorme entre los pocos ricos y los muchos pobres. Predomina una perversa <em>injusticia social<\/em>.<\/p>\n<p>Simult\u00e1neamente se ha creado tambi\u00e9n una inicua <em>injusticia ecol\u00f3gica<\/em>. En el af\u00e1n de acumular han sido explotados de forma predatoria bienes y recursos de la naturaleza, sin ninguna limitaci\u00f3n ni ning\u00fan respeto. Lo que se busca es un enriquecimiento cada vez mayor para consumir m\u00e1s intensamente.<\/p>\n<p>Esta voracidad ha encontrado el l\u00edmite de la propia Tierra. Esta ya no tiene todos los bienes y servicios suficientes y renovables. No es un ba\u00fal sin fondo. Tal hecho dificulta si no impide la reproducci\u00f3n del sistema productivista\/capitalista. Es su crisis.<\/p>\n<p>Esa Transformaci\u00f3n, por su l\u00f3gica interna, se est\u00e1 volviendo biocida, ecocida y geocida. La vida corre peligro y la Tierra puede no querernos m\u00e1s sobre ella, porque somos demasiado destructivos.<\/p>\n<p><strong><em>La segunda Gran Transformaci\u00f3n<\/em><\/strong> se est\u00e1 dando en el campo de la conciencia. A medida que crecen los da\u00f1os a la naturaleza que afectan a la calidad de vida, crece simult\u00e1neamente la conciencia de que tales da\u00f1os se deben en un 90% a la actividad irresponsable e irracional de los seres humanos, m\u00e1s espec\u00edficamente a la de aquellas \u00e9lites de poder econ\u00f3mico pol\u00edtico, cultural y medi\u00e1tico que se constituyen en grandes corporaciones multilaterales y que han asumido los rumbos del mundo.<\/p>\n<p>Tenemos que hacer con urgencia alguna cosa que interrumpa esta trayectoria hacia el precipicio. El primer estudio global sobre el estado de la Tierra se hizo en 1972 y revel\u00f3 que la Tierra est\u00e1 enferma. La causa principal es el tipo de desarrollo que las sociedades han asumido, que acaba sobrepasando los l\u00edmites de soportabilidad de la naturaleza y de la Tierra. Tenemos que producir, s\u00ed, para alimentar a la humanidad, pero de otra manera, respetando los ritmos de la naturaleza y sus l\u00edmites, permitiendo que ella descanse y se rehaga. A eso se lo llam\u00f3 desarrollo humano sostenible y no solamente crecimiento material, medido por el PIB.<\/p>\n<p>En nombre de esta conciencia y de esta urgencia, surgi\u00f3 el principio responsabilidad (Hans Jonas), el <em>principio cuidado<\/em> (Boff y otros), el <em>principio sostenibilidad<\/em> (Informe Brundland), el <em>principio cooperaci\u00f3n<\/em> (Heisenberg\/Wilson\/Swimme), el <em>principio prevenci\u00f3n\/precauci\u00f3n<\/em> (Carta de R\u00edo de Janeiro de 1992 de la ONU), el <em>principio compasi\u00f3n<\/em> (Schoppenhauer\/Dalai Lama) y el <em>principio Tierra<\/em> (Lovelock y Evo Morales), entendida \u00e9sta como un superorganismo vivo, siempre apto para producir vida.<\/p>\n<p>La reflexi\u00f3n ecol\u00f3gica se ha vuelto compleja. No se puede reducir solamente a la preservaci\u00f3n del medio ambiente. La totalidad del sistema mundo est\u00e1 en juego. As\u00ed ha surgido una ecolog\u00eda <em>ambiental<\/em> que tiene como meta la calidad de vida; una ecolog\u00eda <em>social<\/em> que busca un modo de vida sostenible (producci\u00f3n, distribuci\u00f3n, consumo y tratamiento de los residuos); una ecolog\u00eda <em>mental<\/em> que se propone criticar prejuicios y visiones del mundo hostiles a la vida y formular un <em>nuevo dise\u00f1o<\/em> de civilizaci\u00f3n, a base de principios y valores para una nueva forma de habitar la Casa Com\u00fan; y finalmente una ecolog\u00eda <em>integral<\/em> que se da cuenta de que la Tierra es parte de un universo en evoluci\u00f3n y que debemos vivir en armon\u00eda con el Todo, uno, complejo y cargado de prop\u00f3sito. De esto resulta la paz.<\/p>\n<p>Entonces se vuelve claro que la ecolog\u00eda m\u00e1s que una t\u00e9cnica de administraci\u00f3n de bienes y servicios escasos es un arte, una nueva forma de relaci\u00f3n con la naturaleza y con la Tierra.<\/p>\n<p>Por todas partes del mundo han surgido movimientos, instituciones, organismos, ONGs, centros de investigaci\u00f3n que se proponen cuidar la Tierra, especialmente los seres vivos.<\/p>\n<p>Si la conciencia del cuidado y de nuestra responsabilidad colectiva por la Tierra y por nuestra civilizaci\u00f3n triunfa, seguramente tendremos futuro todav\u00eda.<\/p>\n<p>__________________________<\/p>\n<p><em>Leonardo<\/em><em> Boff es te\u00f3logo brasile\u00f1o, escritor y profesor universitario, exponente de la Teolog\u00eda de la Liberaci\u00f3n en Brasil. Fue miembro de la Orden de los Frailes Menores, m\u00e1s com\u00fanmente conocido como Franciscanos. Es respetado por su historial de defensa de causas sociales y debatir cuestiones ambientales.<\/em><\/p>\n<p><a target=\"_blank\" href=\"http:\/\/www.servicioskoinonia.org\/boff\/articulo.php?num=704\" >Go to Original \u2013 servicioskoinonia.org<\/a><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Vivimos en la era de las Grandes Trasformaciones. Entre tantas, destaco apenas dos: la primera en el campo de la econom\u00eda y la segunda en el campo de la conciencia.<\/p>\n","protected":false},"author":4,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[46],"tags":[],"class_list":["post-59377","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-original-languages"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.transcend.org\/tms\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/59377","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.transcend.org\/tms\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.transcend.org\/tms\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.transcend.org\/tms\/wp-json\/wp\/v2\/users\/4"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.transcend.org\/tms\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=59377"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.transcend.org\/tms\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/59377\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.transcend.org\/tms\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=59377"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.transcend.org\/tms\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=59377"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.transcend.org\/tms\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=59377"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}