{"id":79183,"date":"2016-09-12T12:00:14","date_gmt":"2016-09-12T11:00:14","guid":{"rendered":"https:\/\/www.transcend.org\/tms\/?p=79183"},"modified":"2016-09-10T08:08:26","modified_gmt":"2016-09-10T07:08:26","slug":"castellano-las-bajas-jubilaciones-en-chile","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.transcend.org\/tms\/2016\/09\/castellano-las-bajas-jubilaciones-en-chile\/","title":{"rendered":"(Castellano) Las Bajas Jubilaciones en Chile"},"content":{"rendered":"<p><a href=\"https:\/\/www.transcend.org\/tms\/wp-content\/uploads\/2016\/06\/howard-richards.jpg\" ><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignleft size-full wp-image-75476\" src=\"https:\/\/www.transcend.org\/tms\/wp-content\/uploads\/2016\/06\/howard-richards.jpg\" alt=\"howard richards\" width=\"100\" height=\"140\" \/><\/a><em>\u201cNuestro mayor problema pol\u00edtico es la falta de imaginaci\u00f3n\u201d.<\/em><br \/>\n<em>&#8212;<\/em>Michel Foucault<\/p>\n<p>En Chile hay marchas multitudinarias contra su ins\u00f3lito sistema para financiar las jubilaciones. Contra las \u201cAFP\u201d Asociaciones de Fondo Previsional.<\/p>\n<p>En 1981 durante la dictadura de 1973-1990 un gobierno <em>de facto <\/em>realiz\u00f3 en materia de pensiones un experimento neoliberal.\u00a0\u00a0 Seg\u00fan las luces de las teor\u00edas neoliberales el resultado debe haber sido genial.\u00a0\u00a0 \u00a0Las AFP iban a capitalizar la industria y a la vez asegurar para la masa trabajadora una vida digna en su tercera edad.<\/p>\n<p>Armados con una teor\u00eda cient\u00edfica dudable, y armado con metralletas y tanques indudables, y con el respaldo temible de una polic\u00eda secreta capaz de hacer desaparecer a cualquiera; el gobierno <em>de facto<\/em> se apoder\u00f3 de los fondos que los trabajadores ten\u00edan depositados en el antiguo sistema de \u201ccajas\u201d sin la \u00a0autorizaci\u00f3n de sus due\u00f1os. \u00a0Sus ahorros fueron obligatoriamente traspasados a entidades nuevas: las AFP.<\/p>\n<p>Las AFP eran y son entidades privadas. Compiten entre s\u00ed para atraer fondos. Los trabajadores (considerando como \u201ctrabajadores\u201d todos quienes cotizan anticipando su vejez) forzosamente tuvieron que poner su dinero en una u otra AFP. Pudieron elegir cu\u00e1l. El objetivo de la competencia fue bajar los costos de administraci\u00f3n y subir la rentabilidad de las inversiones.<\/p>\n<p>Los costos de administraci\u00f3n de los fondos de hecho ascendieron a casi 5% antes de una reforma en 2008, y aun despu\u00e9s de aquella reforma suelen ser dos o tres veces el costo de administraci\u00f3n de fondos similares en Suecia (0,41%).\u00a0 La rentabilidad de las cuentas de las personas que ahorran ha sido \u00ednfima, menos que la tasa de inflaci\u00f3n.\u00a0 (Siendo en promedio la tasa de retorno interno 3,0% para mujeres y 3,1% para hombres.)<\/p>\n<p>Las AFP invierten los fondos fundamentalmente en la bolsa de valores de Santiago, en instrumentos de deuda corporativa y en empresas de seguros que a su vez hacen inversiones. De esta manera el dinero de los trabajadores sirvi\u00f3 para capitalizar grandes empresas nacionales que estaban en1981 fuertemente descapitalizadas o inexistentes.<\/p>\n<p>El trabajador cotizante financi\u00f3 la viga maestra del milagro econ\u00f3mico chileno. Fue un milagro que privatiz\u00f3 (a menudo a precios viles) la L\u00ednea A\u00e9rea Nacional, el Banco del Estado, el complejo sider\u00fargico de Huachipato, y la mayor\u00eda de las otras grandes industrias que hab\u00edan nacidos en el sector p\u00fablico y\/o con el apoyo p\u00fablico de la Corporaci\u00f3n de Fomento (CORFO). Fue un milagro que ha ganado para Chile la distinci\u00f3n de ser el pa\u00eds m\u00e1s desigual de todos los pa\u00edses de la OCDE (siendo los Estados Unidos el segundo m\u00e1s desigual, y Dinamarca el menos desigual).<\/p>\n<p>La generosidad obligatoria de los trabajadores aport\u00f3 a la base que permiti\u00f3 la construcci\u00f3n de una pir\u00e1mide social en cuya c\u00faspide se sit\u00faan algunos miembros del club exclusivo de los m\u00e1s ricos de mundo. Son chilenos capaces de tratar de igual a igual en Davos con los Bill Gates, los George Soros, y los Carlos Slim.<\/p>\n<p>Fue un milagro que hasta el d\u00eda de hoy deja a las mayor\u00edas a la zaga, percibiendo sueldos pobres en un pa\u00eds rico. Hay excepciones. Una excepci\u00f3n es el caso de los trabajadores sindicalizados de la miner\u00eda.<\/p>\n<p>Lo que es peor, m\u00e1s de 80% de los chilenos perciben jubilaciones a todas luces insuficientes para vivir. La mitad de las mujeres se jubilan con menos de 43 mil pesos mensuales (USD 64). Vale decir se jubilan con nada. La mitad de los hombres jubilados perciben menos de 112 mil pesos, lo que vale decir se jubilan con casi nada. Por eso el gobierno se encuentra obligado a compensar a los ancianos indigentes con varias formas de apoyo suplementario.<\/p>\n<p>Por el socorro (muy necesario, pero necesariamente muy limitado) que brinda el gobierno a quienes trabajan toda la vida sin acumular medios que les permiten terminar sus d\u00edas con dignidad, la generosidad obligatoria de quienes pagan impuestos se suma a la generosidad obligatoria de quienes cotizan.<\/p>\n<p>Seg\u00fan estudios del Centro de Estudios Nacionales de Desarrollo Alternativo, todos los meses el sistema AFP recibe unos 500 mil millones de pesos de los trabajadores cotizantes. Todos los meses reparte 200 mil millones a los jubilados. La mayor parte de los otros 300 mil millones termina en la bolsa o en las empresas de seguros.<\/p>\n<p>Con los antecedentes susodichos se puede comprender la furia de las hasta ahora 2 millones de personas -en un pa\u00eds con una poblaci\u00f3n total de 18 millones- quienes han desfilado en las calles exigiendo el fin del sistema AFP. A la luz de una historia nacional, que tiene que haber dejado huellas profundas de terror todav\u00eda restantes, es probable que hayan permanecido en las veredas otros igualmente furiosos quienes hasta ahora no se han atrevido a sumarse a las manifestaciones.<\/p>\n<p>Veamos ahora la otra cara de la moneda. La intelectualidad y los medios de comunicaci\u00f3n masiva de la derecha y del centro esgrimen poderosos reparos a los enjuiciamientos contra las AFP que surgen del pueblo. El prefacio a sus reparos posee un gran encanto retorico, lo que hace su argumento a\u00fan m\u00e1s potente.<\/p>\n<p>El prefacio a la defensa de las AFP es que en principio los gobiernos deben resistir la tentaci\u00f3n de ceder ante la voz de la calle. Este prefacio encanta al lector y al televidente porque quien no crea la voz de la calle sino crea un argumento que ostenta ser el consenso de los expertos, es por el simple hecho de creerlo, promovido. Es promovido al rengl\u00f3n superior de los expertos, o por lo menos al rengl\u00f3n superior de los buenos ciudadanos quienes respetan a los expertos.<\/p>\n<p>Simplificando, pero no exagerando, el argumento parte de la base que el factor principal que determina que las jubilaciones son bajas no es el sistema AFP. El factor principal es que los sueldos son bajos. Cotizando 12,5% sobre la base de un sueldo magro durante la vida laboral siempre va a producir una jubilaci\u00f3n magra. Segundo paso del argumento: Para subir los sueldos hay que subir la productividad. Tercer paso: Para subir la productividad hay que invertir m\u00e1s y no menos. Conclusi\u00f3n: Terminar con las AFP es un paso atr\u00e1s. No es un paso adelante. Un sistema de reparto directo del dinero de los trabajadores j\u00f3venes a los ex trabajadores de la tercera edad (recomendada por la experta polaca Leukadia Oreziak, una voz disidente en el coro de las voces de los expertos) sin pasar por el tramo intermedio de invertir dinero en las empresas, resta capital donde hay que sumar capital.<\/p>\n<p>Este argumento, mejor dicho, este tipo de argumento, requiere para ser v\u00e1lido una premisa clave com\u00fan. Es una premisa com\u00fan que tiene el estatus de postulado inconsciente del paradigma dominante. No es una premisa improvisada en Chile para defender las AFP. Es cantada en todas partes en la letra del himno internacional de la modernidad. La creen casi todos los expertos. La creen casi todos los pol\u00edticos. En lo que se podr\u00eda llamar la conciencia colectiva de la \u00e9poca nuestra est\u00e1 instalada a un nivel profundo donde ni siquiera es articulada, ni menos cuestionada.<\/p>\n<p>La premisa clave es que el bienestar de todos depende de la inversi\u00f3n; depende de lo que la economista Maril\u00fa Trautmann llama \u201cacumular para acumular.\u201d A estas alturas de la historia los principales medios de comunicaci\u00f3n de masas, que son medios que hablan con la voz de los inversionistas porque sus due\u00f1os son inversionistas, ya durante casi tres siglos han venido transmitiendo mensajes al p\u00fablico que subentienden que la producci\u00f3n depende de la rentabilidad de la inversi\u00f3n. El bienestar a su vez depende de la producci\u00f3n.<\/p>\n<p>En el siglo veintiuno, este paradigma ya no es un postulado consciente. Ha llegado a conformar el subconsciente colectivo. Los medios de comunicaci\u00f3n masiva (MCM) repiten sin cesar lo que sus lectores y sus televidentes ya asumen sin pensar. Presuponen sin necesidad de decirlo que la primera cosa que cualquier gobierno tiene que hacer, antes de cualquier otra cosa, es complacer a los inversionistas. Si invertimos, todo va bien. Hay empleo, hay abastecimiento, hay crecimiento y por lo tanto hay disminuci\u00f3n de la pobreza, hay ingresos imponibles para llenar las arcas del fisco. Si no invertimos todo va mal. Sube la frustraci\u00f3n de la gente, la desesperaci\u00f3n, hasta sube la delincuencia. La voz de los MCM coincide con la voz de los expertos. Ambos coinciden con lo que el p\u00fablico durante siglos se ha acostumbrado a o\u00edr.<\/p>\n<p>Las evaluaciones que merecen las AFP, las distintas reformas propuestas a las AFP, y los distintos reemplazos propuestos para armar otro sistema de jubilaci\u00f3n distinto de las AFP, dependen en gran parte de si estamos\u00a0 listos para desenterrar esta premisa profunda de\u00a0 las fundamentaciones de las pol\u00edticas p\u00fablicas actuales. Depende de si somos capaces de subirla a la luz del d\u00eda y examinarla.<\/p>\n<p>Cuando la defensa de las AFP reza que hay que subir la productividad para poder subir los sueldos uno no sabe si hay que re\u00edr a carcajadas o llorar a cangilones. \u00a0A nivel mundial, durante los 40 a\u00f1os (m\u00e1s o menos) de los experimentos neoliberales, la hip\u00f3tesis de que mayor productividad conduce a mayores sueldos no se ha verificado. Al contrario, los beneficios del crecimiento econ\u00f3mico han sido capturados por minor\u00edas. A nivel chileno no hay mejor prueba que los 36 a\u00f1os del experimento de las AFP. Las AFP iban a capitalizar la industria y a la vez asegurar para la masa trabajadora una vida digna en su tercera edad. Efectivamente se confirm\u00f3 la primera parte, pero no se confirm\u00f3 la segunda.<\/p>\n<p>Pero en fin de cuentas, aunque nos riamos, aunque lloremos, a pesar de sus tonter\u00edas la defensa de las AFP tiene en su premisa clave una base s\u00f3lida. Aunque el crecimiento productivo no sea ninguna garant\u00eda de la justa repartici\u00f3n, sigue siendo cierto que si no hay producci\u00f3n no hay nada para repartir. Si es cierto tambi\u00e9n \u2013aqu\u00ed est\u00e1 la premisa clave\u2014que sin inversi\u00f3n no hay producci\u00f3n, entonces inevitablemente es preciso complacer a los inversionistas cueste lo que cueste. \u00a0Sean lo que sean los principios econ\u00f3micos generales, de hecho, tal como est\u00e1 organizada la econom\u00eda chilena hoy en d\u00eda, los inversionistas capturan los ahorros de los trabajadores por el intermedio de las AFP. Es su manera de funcionar. Tal como est\u00e1 organizada, de otra manera no funciona.<\/p>\n<p>Los partidarios de suprimir las AFP tenemos que convencer a quienes tienen la responsabilidad de tomar las decisiones que la econom\u00eda chilena puede funcionar sin las AFP, en circunstancias que, por diversas razones, entre ellas el bajo precio del cobre, a estas alturas apenas funciona con las AFP.<\/p>\n<p>Aqu\u00ed cabe la propuesta de una gran AFP estatal. Se sigue alimentando las empresas con capital. Se cuenta con el poder del estado para inclinar el reparto de los beneficios m\u00e1s a favor de los ciudadanos de la tercera edad.<\/p>\n<p>Sus cr\u00edticos denuncian que una AFP estatal va a subir el monto de las jubilaciones menos que un sistema de reparto, o sea menos que un sistema de solidaridad entre trabajadores activos y trabajadores jubilados. Parece ser cierto. Pero hay m\u00e1s. Aun con un sistema de reparto nadie espera poder subir las jubilaciones m\u00e1s que al doble de sus montos actuales. 64 por 2 son 128. 112 por 2 son 224.<\/p>\n<p>Hay m\u00e1s todav\u00eda. No es solamente el caso que los sueldos de las mayor\u00edas son miserables. No es solamente el caso que las jubilaciones son insuficientes para vivir. Tambi\u00e9n falta dinero para cumplir con la promesa de educaci\u00f3n universitaria gratuita. Tambi\u00e9n el estado se encuentra incapaz de financiar m\u00e1s que el 70% de los presupuestos de los hospitales p\u00fablicos, pretextando la fantas\u00eda de que van a cobrar el otro 30% a los pacientes. El resultado es que est\u00e1n permanentemente en d\u00e9ficit, a veces sin medicamentos y otros insumos necesarios. Los proveedores ya no les f\u00edan. Exigen efectivo. No tienen efectivo.<\/p>\n<p>En fin, Mefist\u00f3feles ofrece a Chile dos opciones: (1) O una econom\u00eda con niveles escandalosos de desigualdad y niveles tr\u00e1gicos de exclusi\u00f3n. (2) O una econom\u00eda que no funciona.<\/p>\n<p>Algunos creemos que la aut\u00e9ntica solidaridad es capaz de ampliar la gama de las opciones, siempre y cuando seamos capaces examinar la premisa clave. A fin de examinarla y luego revisarla, es preciso <em>verla.<\/em><\/p>\n<p>No se trata de ver otros hechos. <em>Se trata de ver los mismos hechos de otra forma.<\/em><\/p>\n<p>Se puede poner unas gafas que enfocan la necesidad de transformar la realidad cuando otros con igual raz\u00f3n enfocan la necesidad de aceptar la realidad. Quienes ven la <em>problematique <\/em>seg\u00fan el esp\u00edritu y no seg\u00fan la ley \u2013para invocar un s\u00edmil de San Pablo\u2014hablan de otra manera porque ven de otra manera. Hablan distinto porque ven distinto. En sus ojos los mismos hechos tienen otra forma. Ven un pato donde otros ven un conejo. Es el mismo monito. El mismo mundo. El mismo Chile. Para los unos es un conejo. Para los otros es un pato.<\/p>\n<p>Dicen quienes ven el conejo que hay que complacer a los inversionistas. Hay que atraerlos para que vengan. Hay que complacer a los que ya est\u00e1n para que no se vayan. P\u00edo p\u00edo p\u00edo.<\/p>\n<p>Dicen los que ven el pato que hay que profundizar la democracia. <em>El hecho que tenemos que complacer a los inversionistas antes de hacer cualquier otra cosa es el problema. No es la soluci\u00f3n. <\/em>P\u00edo p\u00edo p\u00edo.<\/p>\n<p>Primero \u201clos patos\u201d ven que hoy en d\u00eda sin ning\u00fan cambio, gran parte de la producci\u00f3n de bienes y servicios no depende de la rentabilidad de grandes inversiones con fines de lucro en el sector privado. Ya existen una serie de otras din\u00e1micas. Hay por ejemplo en todas partes lo que el economista Jos\u00e9 Lu\u00eds Coraggio llama la econom\u00eda popular. Son los miles de peque\u00f1os emprendedores que no acumulan. Trabajan para vivir. El gasfiter del barrio. La panader\u00eda de la esquina. Segundo, los patos est\u00e1n alertas para ver las oportunidades para hacer gobernable la econom\u00eda por fomentar el pluralismo, por captar rentas, por negociar pactos favorables a las mayor\u00edas, y por colaborar en forma constructiva con el empresariado. Este segundo punto se trata con mayor detenci\u00f3n en una de las lecturas recomendadas (Razeto 2015).<\/p>\n<p>Mientras tanto, mientras siga sin soluci\u00f3n el problema de las jubilaciones bajas, y mientras siga demorando la transformaci\u00f3n de una realidad que no puede funcionar sin explotar y excluir, los ancianos indigentes siguen deambulando por las calles hasta que ya no puedan levantarse de sus lechos porque ya no son ambulatorios. Seg\u00fan la l\u00f3gica fr\u00eda del mercado no deben existir porque su dinero no alcanza para comprar el m\u00ednimo necesario para sostener la vida. Siguen existiendo porque hay otra l\u00f3gica que es la l\u00f3gica c\u00e1lida de la solidaridad. Hay hijos y nietos leales quienes cuidan a sus madres y padres, a sus abuelitas y a sus abuelitos. Hay amistades. Hay congregaciones religiosas, hogares sin fines de lucro, y voluntarios. Hay el mismo personal del Servicio Nacional de Salud. Siendo ellos mismos sobrecargados de trabajo y mal pagados, a menudo obligados a trabajar dos turnos para ganar suficiente para mantener a sus hijos, igual atienden a los ancianos indigentes con entereza y compromiso.<\/p>\n<p>La apuesta de la econom\u00eda social y solidaria es que la misma l\u00f3gica c\u00e1lida que rescata a los victimas del sistema es capaz de transformar el sistema.<\/p>\n<p><strong>Lecturas Recomendadas:<\/strong><\/p>\n<p>Fernando Atria (2013), <em>Neoliberalismo con Rostro Humano. <\/em>Santiago: Catalonia<\/p>\n<p>Comisi\u00f3n Asesora Presidencial Sobre el Sistema de Pensiones (2015),<em> Informe Final. <\/em>Santiago: Gobierno de Chile<a target=\"_blank\" href=\"http:\/\/www.comision-pensiones.cl\" >www.comision-pensiones.cl<\/a><\/p>\n<p>Manuel Antonio Garret\u00f3n (compilador) (2016), <em>La Gran Ruptura<\/em><em>: Institucionalidad Pol\u00edtica y Actores Sociales en el Chile del Siglo XXI.<\/em> Santiago: LOM<\/p>\n<p>Ra\u00fal Gonz\u00e1lez y Howard Richards (compiladores) (2012), <em>Hacia otras Econom\u00edas. <\/em>Santiago: Academia de Humanismo Cristiano<a target=\"_blank\" href=\"http:\/\/www.repensar.cl\" >www.repensar.cl<\/a><\/p>\n<p>Luis Razeto (compilador) (2015) <em>Repensar la Pol\u00edtica en un Mundo Complejo. <\/em>Santiago: Universitas Nueva Civilizaci\u00f3n. repensar.cl\/wp-content\/uploads\/2015\/11\/Los-pol\u00edticos-12.pdf<\/p>\n<p>_____________________________________________<\/p>\n<p><em>Howard Richards es miembro de la <\/em><a href=\"https:\/\/www.transcend.org\/\" >Red TRANSCEND para la Paz, el Desarrollo y el Medio Ambiente<\/a><em>. \u00c9l naci\u00f3 en Pasadena, California, pero desde 1966 ha vivido en Chile cuando no ense\u00f1a en otros lugares. Profesor de la Paz y Estudios Globales Em\u00e9rito, Earlham College, una escuela en Richmond Indiana afiliada a la Sociedad de los Amigos (Cu\u00e1queros) conocido por sus compromisos de paz y justicia social. Stanford Law School, maestr\u00eda y doctorado en Filosof\u00eda por la Universidad de California en Santa B\u00e1rbara, Certificado Avanzado en Educaci\u00f3n-Oxford, PhD en Planeamiento de la Educaci\u00f3n de la Universidad de Toronto. Libros:<\/em> Dilemmas of Social Democracies<em> con Joanna Swanger,\u00a0<\/em>Gandhi and the Future of Economics<em> con Joanna Swanger, <\/em>The Nurturing of Time Future, Understanding the Global Economy <em>(disponible como e-books),<\/em> The Evaluation of Cultural Action <em>(no es un libro electr\u00f3nico).<\/em> Hacia Otras Econom\u00edas <em>con<\/em> <em>Ra\u00fal Gonz\u00e1lez, descarga gratuita disponible en <a href=\"..\/..\/..\/..\/..\/..\/..\/..\/AppData\/Local\/Temp\/www.repensar.el\">www.repensar.el<\/a>. <\/em>Solidaridad, Participaci\u00f3n, Transparencia: Conversaciones Sobre el socialismo en Rosario, Argentina. <em>Disponible gratis en el lahoradelaetica blogspot<\/em>.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u201cNuestro mayor problema pol\u00edtico es la falta de imaginaci\u00f3n\u201d. &#8211;Michel Foucault ~ La apuesta de la econom\u00eda social y solidaria es que la misma l\u00f3gica c\u00e1lida que rescata a los victimas del sistema es capaz de transformar el sistema.<\/p>\n","protected":false},"author":4,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[46],"tags":[],"class_list":["post-79183","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-original-languages"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.transcend.org\/tms\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/79183","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.transcend.org\/tms\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.transcend.org\/tms\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.transcend.org\/tms\/wp-json\/wp\/v2\/users\/4"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.transcend.org\/tms\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=79183"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.transcend.org\/tms\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/79183\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.transcend.org\/tms\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=79183"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.transcend.org\/tms\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=79183"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.transcend.org\/tms\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=79183"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}