{"id":79760,"date":"2016-09-19T12:00:05","date_gmt":"2016-09-19T11:00:05","guid":{"rendered":"https:\/\/www.transcend.org\/tms\/?p=79760"},"modified":"2016-09-16T19:38:36","modified_gmt":"2016-09-16T18:38:36","slug":"castellano-cartografia-de-la-lucha-de-clases-en-america-latina-y-el-caribe-posneoliberalismo-vs-capitalismo-offshore","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.transcend.org\/tms\/2016\/09\/castellano-cartografia-de-la-lucha-de-clases-en-america-latina-y-el-caribe-posneoliberalismo-vs-capitalismo-offshore\/","title":{"rendered":"(Castellano) Cartograf\u00eda de la lucha de clases en Am\u00e9rica Latina y el Caribe: Posneoliberalismo vs. Capitalismo offshore"},"content":{"rendered":"<p><a href=\"https:\/\/www.transcend.org\/tms\/wp-content\/uploads\/2016\/09\/Posneoliberalismo-vs.-Capitalismo-offshore.jpg\" ><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignleft size-full wp-image-79761\" src=\"https:\/\/www.transcend.org\/tms\/wp-content\/uploads\/2016\/09\/Posneoliberalismo-vs.-Capitalismo-offshore.jpg\" alt=\"posneoliberalismo-vs-capitalismo-offshore\" width=\"178\" height=\"178\" srcset=\"https:\/\/www.transcend.org\/tms\/wp-content\/uploads\/2016\/09\/Posneoliberalismo-vs.-Capitalismo-offshore.jpg 178w, https:\/\/www.transcend.org\/tms\/wp-content\/uploads\/2016\/09\/Posneoliberalismo-vs.-Capitalismo-offshore-150x150.jpg 150w\" sizes=\"auto, (max-width: 178px) 100vw, 178px\" \/><\/a><em>13 septiembre 2016 &#8211; <\/em>Desde noviembre de 2015 han ocurrido sucesos excepcionales que cambian el panorama geopol\u00edtico y la cartograf\u00eda de la lucha de clases en nuestra Am\u00e9rica. Con este trabajo pretendemos abordarlos, haciendo previamente un repaso de las etapas del ciclo posneoliberal que abri\u00f3 una nueva etapa en nuestra regi\u00f3n, al tiempo que intentamos un an\u00e1lisis sobre los acontecimientos de los \u00faltimos meses, que nos\u00a0sit\u00faan en un punto de inflexi\u00f3n y marcan enormes desaf\u00edos para los pueblos. Nos referimos centralmente al avance pol\u00edtico de las fuerzas de derecha, avances expresados en el plano electoral y judicial que han logrado desalojar a dos gobiernos progresistas y estrat\u00e9gicos\u00a0dado su peso pol\u00edtico y econ\u00f3mico como Argentina y Brasil, y que han ganado elecciones en Bolivia y Venezuela, modificando la correlaci\u00f3n de fuerzas subjetivas y objetivas en la regi\u00f3n.<\/p>\n<p>Nuestra Am\u00e9rica se encuentra entonces en un punto de bifurcaci\u00f3n, una guerra de posiciones entre las fuerzas sociales y pol\u00edticas que protagonizan y conducen (o condujeron) el ciclo progresista posneoliberal, y aquellas que apuestan desesperadamente por la restauraci\u00f3n neoliberal en forma de capitalismo offshore, un capitalismo que muestra la agudizaci\u00f3n de algunas tendencias que podr\u00edan indicar una modificaci\u00f3n del ciclo capitalista dentro de su fase ya iniciada de descomposici\u00f3n[1].<\/p>\n<p>El momento pol\u00edtico nos deja una derecha que ha acumulado fuerza en el plano electoral y solo necesita ganar las elecciones (y a veces como en Brasil, ni siquiera eso), mientras que la izquierda necesita ganar, pero sobre todo estar en la calle y reactualizar el proyecto pol\u00edtico anti-neoliberal.<\/p>\n<p>No es momento de lamentar los reveses pol\u00edticos sufridos por la izquierda, sino de reflexionar sobre las nuevas formas de contrarrestar la ofensiva del capitalismo offshore contra los pueblos de Am\u00e9rica Latina y el Caribe, de retomar la ofensiva que nos lleve a otro momento de acumulaci\u00f3n pol\u00edtica y social, que abra otra etapa del ciclo progresista. Pero tambi\u00e9n es necesario ejercer la cr\u00edtica y a la autocr\u00edtica para rectificar a tiempo en el caso del n\u00facleo duro del cambio de \u00e9poca progresista (Venezuela, Bolivia y Ecuador) y para construir algo diferente en aquellos pa\u00edses en los que los pueblos hemos pasado a la oposici\u00f3n y resistencia.<\/p>\n<p>Para pensar el momento actual es necesario comprender las diversas etapas que ha mostrado el ciclo progresista que convirti\u00f3 a Am\u00e9rica Latina y el Caribe en la \u00fanica regi\u00f3n del mundo donde se comenz\u00f3 a construir una alternativa al sistema capitalista o al menos a sus patrones de acumulaci\u00f3n m\u00e1s agresivos desarrollados por medio de las pol\u00edticas neoliberales.<\/p>\n<p>Fase previa, o acumulaci\u00f3n originaria del ciclo progresista (1989-1998): Las resistencias al neoliberalismo.<\/p>\n<p>Ca\u00eda el muro de Berl\u00edn, se desintegraba el proyecto hist\u00f3rico de la izquierda comunista mientras las fracciones m\u00e1s concentradas del capital arrasaban con las conquistas hist\u00f3ricas de las y los trabajadores y los pueblos. Sin embargo, al tiempo que nos dec\u00edan que hab\u00eda llegado el fin de la historia y de la lucha de clases, en el Sur del mundo comenzaba a germinar una resistencia al neoliberalismo todav\u00eda embrionaria durante el Caracazo (1989) y ya m\u00e1s organizada en el levantamiento zapatista (1994), as\u00ed como otros procesos de resistencia contras las consecuencias de las pol\u00edticas neoliberales primero y de lucha contra esas mismas pol\u00edticas despu\u00e9s.<\/p>\n<p><strong>1\u00aa fase del ciclo progresista (1998-2003): La irrupci\u00f3n heroica del posneoliberalismo nacional-popular.<\/strong><\/p>\n<p>La potencia plebeya de resistencia al neoliberalismo se transforma en proyectos pol\u00edticos que apuestan no ya por la resistencia, sino por la toma del poder, o al menos de los gobiernos como primer paso. Ello se da por dentro de las formas constitucionales o institucionales vigentes, como parte de una estrategia que se teje dentro de un per\u00edodo contrarrevolucionario abierto luego de la derrota de las fuerzas revolucionarias plasmadas con las dictaduras c\u00edvico-militares de mediados de los 70.<\/p>\n<p>La destrucci\u00f3n social del neoliberalismo y la crisis provocada por la p\u00e9rdida de hegemon\u00eda de las \u00e9lites pol\u00edticas y econ\u00f3micas, dejan un vac\u00edo pol\u00edtico que es aprovechado por los proyectos nacional-populares para llegar a los gobiernos. El Comandante Ch\u00e1vez en Venezuela (1998), Lula en Brasil (2002) y N\u00e9stor Kirchner en Argentina (2003) abren el camino para el cambio de \u00e9poca en Am\u00e9rica Latina y el Caribe.<\/p>\n<p>Al final de esta primera fase se refuerza la disposici\u00f3n de lucha desde abajo y desde arribay la construcci\u00f3n heroica del posneoliberalismo con la derrota infligida por el pueblo de Venezuela al golpe de estado contrarrevolucionario de abril de 2002.<\/p>\n<p><strong>2\u00aa fase del ciclo progresista (2004-2006): Pico de acumulaci\u00f3n pol\u00edtica<\/strong><\/p>\n<p>A Ch\u00e1vez, Lula y Kirchner se les suman Evo Morales en Bolivia (2005) y Rafael Correa (2006), al mismo tiempo que se derrotaba el proyecto imperial conocido como ALCA en noviembre de 2005, poco despu\u00e9s de que los gobiernos revolucionarios de Cuba y Venezuela, con Ch\u00e1vez y Fidel como arquitectos de la integraci\u00f3n, impulsaran en diciembre de 2004 el ALBA, y nacieran, tambi\u00e9n en ese periodo de 2 a\u00f1os, valiosos instrumentos al servicio de la liberaci\u00f3n de los pueblos como teleSUR o la Red de Intelectuales en Defensa de la Humanidad.<\/p>\n<p>Se producen algunos \u201cgolpes de tim\u00f3n\u201d claves que muestran el cambio de rumbo en los escenarios pol\u00edticos nacionales, como las nacionalizaciones de los hidrocarburos en Bolivia, asambleas constituyentes en Bolivia o Ecuador, o el pedido de perd\u00f3n por parte del estado argentino por los cr\u00edmenes de lesa humanidad cometidos por la \u00faltima dictadura c\u00edvico-militar.<\/p>\n<p>Al auge del antiimperialismo en la regi\u00f3n, se suma la afirmaci\u00f3n del car\u00e1cter socialista de la Revoluci\u00f3n Bolivariana. En este horizonte del Socialismo del Siglo XXI se alinean la Revoluci\u00f3n Democr\u00e1tica y Cultural de Bolivia y la Revoluci\u00f3n Ciudadana del Ecuador con el socialismo comunitario y el \u201cbuen vivir\u201d como horizontes de \u00e9poca.<\/p>\n<p><strong>3\u00aa fase del ciclo progresista (2007-2012): La estabilizaci\u00f3n del proyecto posneoliberal<\/strong><\/p>\n<p>Al n\u00facleo duro de gobiernos progresistas se suma Centroam\u00e9rica con la llegada de los sandinistas al gobierno nacional en Nicaragua (2007, aunque Daniel Ortega gana las elecciones en noviembre de 2006) y del Frente Farabundo Mart\u00ed para la Liberaci\u00f3n Nacional en El Salvador (2009). Tambi\u00e9n constituyen un avance en la correlaci\u00f3n de fuerzas pol\u00edticas favorable a los pueblos la llegada al gobierno de Fernando Lugo en Paraguay (2008) y el viraje hacia posiciones progresistas del gobierno de Mel Zelaya en Honduras.<\/p>\n<p>En esta fase son derrotados gracias a la movilizaci\u00f3n popular los intentos de golpe de estado en el n\u00facleo duro bolivariano, Bolivia (2008) y Ecuador (2010), aunque no logran ser frenados los golpes a los gobiernos populares en Honduras en 2009 (cuando se incorpora al ALBA) y Paraguay en 2012, inaugurando la nueva estrategia de \u201cgolpes blandos\u201d de la derecha, perpetrados desde las propias instituciones del estado liberal.<\/p>\n<p>Estas piedras en el camino de la construcci\u00f3n progresista y revolucionaria de Nuestra Am\u00e9rica tienes su contracara en las nuevas constituciones aprobadas en refer\u00e9ndum que consolidan la refundaci\u00f3n de los Estados posneoliberales en Bolivia y Ecuador (con el antecedente de Venezuela en 1999). Se logra cristalizar en los nuevos textos constitucionales el cambio en las correlaciones de fuerzas sociales y pol\u00edticas a favor de los pueblos.<\/p>\n<p>Al mismo tiempo, Am\u00e9rica Latina y el Caribe entran de lleno en la transici\u00f3n al mundo multipolar, con una presencia cada vez mayor en la regi\u00f3n de Rusia y sobre todo China, adem\u00e1s del nacimiento, en junio de 2009, de los BRIC (Brasil, Rusia, India y China, a los que despu\u00e9s se sumar\u00eda en abril de 2011 Sud\u00e1frica), que contrarrestan la hegemon\u00eda yanqui en su tradicional patio trasero y generan condiciones para un desarrollo econ\u00f3mico end\u00f3geno con mayores grados de soberan\u00eda.<\/p>\n<p><strong>4\u00aa fase del ciclo progresista (2013-2016): reflujo y crisis<\/strong><\/p>\n<p>La muerte del Comandante Ch\u00e1vez (marzo 2013) abre de manera simb\u00f3lica una etapa de reflujo, de crisis en el bloque nacional-popular que se traduce en un pico de desacumulaci\u00f3n pol\u00edtica y social que culmina con tres derrotas electorales para la izquierda y los proyectos nacional populares o el progresismo (de distinto signo, pero derrotas al fin y al cabo) en Argentina (octubre de 2015, el \u00fanico gobierno de izquierda y\/o nacional-popular perdido en las urnas desde 1998), Venezuela (diciembre de 2015) y Bolivia (febrero 2016), adem\u00e1s de un golpe pol\u00edtico-institucional-medi\u00e1tico contra el gobierno brasile\u00f1o de Dilma Rousseff (mayo de 2016).<\/p>\n<p>Esta fase deja un debate no saldado para la izquierda y es el del Estado. Dec\u00eda Ren\u00e9 Zavaleta Mercado (1983), soci\u00f3logo marxista boliviano, que la historia de las masas es una historia que se hace contra el Estado. Pues el Estado hist\u00f3ricamente expresa las relaciones de dominaci\u00f3n y aunque aparenta estar por encima de los intereses de las distintas clases y arbitrarlos produce los instrumentos institucionales necesarios para la reproducci\u00f3n de la clase dominante. Por ello tambi\u00e9n afirma Jorge Via\u00f1a (2006) que la historia de las masas es siempre una historia que se hace contra el Estado, y por lo tanto todo Estado niega a las masas en \u00faltima instancia, aunque pretenda expresarlas. Probablemente esto es m\u00e1s claro en los procesos del segundo anillo progresista, y nos ayuda a entender parcialmente lo sucedido en Argentina o Brasil.<\/p>\n<p>Sin embargo, en el caso de los procesos que se han planteado cuestionar el poder de la clase dominante y al sistema mismo, el Estado se constituye como \u201cEstado de transici\u00f3n\u201d, casi como un \u201cLeviat\u00e1n a contramano\u201d, tal como lo denomina Miguel Mazzeo (2014), pues expresa nuevas correlaciones de fuerza que permean las instituciones, modifican las reglas de juego y se proponen apuntalar la construcci\u00f3n de poder popular.<\/p>\n<p>En la dial\u00e9ctica contradictoria de las transiciones, la l\u00f3gica de la inercia estatal obstaculiza, al tiempo que potencia las experiencias populares autogestionarias. Es un Estado que se reforma a s\u00ed mismo, por ejemplo, mediante las reformas constitucionales del n\u00facleo duro bolivariano, lo que no sucedi\u00f3 en ninguno de los pa\u00edses del segundo anillo progresista, en los cuales ese viejo monstruo y sus l\u00f3gicas de arbitrio bajo envolturas sumamente democr\u00e1ticas favorecieron la reconstituci\u00f3n de la iniciativa cultural, econ\u00f3mica, institucional, comunicacional de las fuerzas restauradoras del orden neoliberal.<\/p>\n<p>Al tiempo que las fuerzas pol\u00edticas que condujeron los gobiernos populares de este segundo anillo priorizaron la lucha desde arriba desvalorizando la auto organizaci\u00f3n popular, salvo en los momentos de agudizaci\u00f3n del enfrentamiento en que intentan apelar a la movilizaci\u00f3n de las masas. En cambio, en el primer anillo se apela constantemente a la lucha desde abajo como reaseguro del proceso revolucionario y como senda de construcci\u00f3n del socialismo.<\/p>\n<p><strong>5\u00aa fase del ciclo progresista (2016- ): Guerra de posiciones entre el Posneoliberalismo y el Capitalismo Offshore<\/strong><\/p>\n<p>Si bien hemos entrado en una fase de crisis del ciclo progresista, no se puede hablar de su fin. En primer y evidente lugar porque es destacar que, si bien la clase dominante ha logrado desalojar del gobierno y del aparato del Estado a algunos gobiernos populares mediante elecciones (Argentina) o mediante maniobras leguleyas y judiciales (Brasil), no han ca\u00eddo los gobiernos populares del n\u00facleo duro del cambio de \u00e9poca progresista: Bolivia, Ecuador, y Venezuela. Aunque hayan perdido dos procesos electorales parciales y, sobre todo en Venezuela, se hayan agudizado las contradicciones, el enfrentamiento y la polarizaci\u00f3n social, no se ha detenido la construcci\u00f3n revolucionaria expresada fundamentalmente en las comunas[2], con el apoyo del Estado Revolucionario.<\/p>\n<p>Los tres proyectos que se plantearon ir m\u00e1s all\u00e1 de las relaciones capitalistas en el largo plazo son los que est\u00e1n en pie, lo que indica que la batalla estrat\u00e9gica de nuestro tiempo es la defensa de esos procesos.<\/p>\n<p>La fase en la que entra el ciclo progresista se caracteriza entonces por una guerra de posiciones en la que la izquierda debe hacer un buen diagn\u00f3stico y balance del breve ciclo de derrotas electorales, de lo sucedido en Brasil, y en general del reflujo en la capacidad de resistencia y movilizaci\u00f3n pol\u00edtica de las fuerzas de izquierda en el continente.<\/p>\n<p>Pero, \u00bfcu\u00e1les son las caracter\u00edsticas de esta nueva etapa del ciclo progresista? \u00bfQu\u00e9 caracter\u00edsticas se delinean en el Capitalismo Offshore del siglo XXI?<\/p>\n<p><strong>Nueva derecha: <\/strong>Esta nueva derecha es una derecha sin proyecto. Hasta el momento ninguno de los gobernantes de derecha ha conseguido materializar un proyecto pol\u00edtico anti-posneoliberal que haya cuajado. Ni Uribe en Colombia, ni Pi\u00f1era en Chile, ni Pe\u00f1a Nieto en M\u00e9xico. No hay proyecto, pero si hay construcci\u00f3n del discurso aprovech\u00e1ndose de las debilidades y errores cometidos por los gobiernos de izquierda. Macri como gerente de la Argentina es la gran prueba de fuego para la derecha offshore. Esta derecha avanza hasta donde puede con el objetivo de maximizar la explotaci\u00f3n del trabajo y la concentraci\u00f3n de riqueza, y retrocede en la medida en que se mella su legitimidad y potencia electoral.<\/p>\n<p>\u00bfPor qu\u00e9 es nueva? Es nueva porque tiene un discurso -tambi\u00e9n testeado por encuestas y consultoras- m\u00e1s modernizador hacia afuera: aunque, en el caso de Argentina, defienda a genocidas y torturadores de las dictaduras c\u00edvico-militares[3], tienen un discurso sobre los derechos humanos. Aunque en su fuero interno sean conservadores y retr\u00f3grados (como se muestra en diversas declaraciones) aceptan -o al menos no cuestionan por ahora- derechos civiles como por ejemplo la ley de matrimonio igualitario y otras. No se presentan tan abiertamente como en el pasado con la cruz y la espada en la mano, sino que apelan como instrumento disciplinador a la despolitizaci\u00f3n de las masas. De ah\u00ed los globitos de colores utilizados en las campa\u00f1as electorales en vez de banderas y consignas.<\/p>\n<p><strong>Nueva estructura de clases sociales:<\/strong> Los gobiernos progresistas redistribuyeron la riqueza sin politizaci\u00f3n social (afirmaci\u00f3n que se cumple en menor medida en el n\u00facleo duro bolivariano, pero que tambi\u00e9n explica parte de los problemas que viven estos procesos). Las clases medias de origen popular no encontraron otra alternativa al elevar sus niveles de renta y consumo que el american way of life, o cultura del shopping. El ciclo progresista no logr\u00f3 derrotar la hegemon\u00eda del capitalismo en el plano cultural, y una vez que las clases populares alcanzan niveles de consumo que hasta hace poco pertenec\u00edan a otras clases sociales, acaban interiorizando las preferencias pol\u00edticas de estas otras clases sociales. La clase vuelve por tanto al centro de la disputa pol\u00edtica en esta nueva fase del ciclo progresista, pero sin que la alternativa posneoliberal se haya transformado en una alternativa anticapitalista o socialista.<\/p>\n<p><strong>Nuevas v\u00edas de restauraci\u00f3n\u00a0hegem\u00f3nica del capital o de la fuerza social-pol\u00edtica de la oligarqu\u00edafinanciera:<\/strong> Los golpes en Honduras, Paraguay y Brasil demuestran, como afirman Flax y Romano (2016), que \u201cel dise\u00f1o institucional de nuestros sistemas pol\u00edticos formalmente democr\u00e1ticos y representativos sigue siendo permeable a la capacidad de dominio de las minor\u00edas privilegiadas: ya no parece ni necesario ni adecuado usar la fuerza para quitarle el poder del Estado a gobiernos que resultan inc\u00f3modos\u201d.<\/p>\n<p>Tampoco fue necesario usar la violencia organizada o la insurrecci\u00f3n armada del pueblo para quitarle los gobiernos a los neoliberales de los 90 y principios de los 2000. Las fuerzas social-pol\u00edticas que lograron expresar los procesos de resistencias y luchas del ciclo de la rebeli\u00f3n de los 90 llegaron a los gobiernos por medio de los votos. Es decir que en esos momentos de crisis org\u00e1nicas o de hegemon\u00eda, la oligarqu\u00eda financiera pierde el comando de los aparatos estatales y el r\u00e9gimen democr\u00e1tico burgu\u00e9s permite el ascenso de gobiernos populares, as\u00ed como ahora por esa v\u00eda llegan los gobiernos restauradores o de derecha. Nuestras revoluciones o reformas pac\u00edficas, y por ello graduales e inconclusas, pueden verse atrapadas en la trampa de las elecciones democr\u00e1ticas y la libre expresi\u00f3n. Es el dilema de construir el socialismo dentro de las formas de un capitalismo democr\u00e1tico[4] y en un solo pa\u00eds.<\/p>\n<p>A los golpes tradicionales se le suman los llamados golpes suaves, con la intervenci\u00f3n imperialista de ONGs que buscan impulsar \u201cprimaveras latinoamericanas\u201d, canalizando fondos de USAID, NED o el Departamento de Estado, en muchos casos (como el boliviano) de la mano de fundaciones de derecha como la Konrad Adenauer alemana.<\/p>\n<p><strong>Profundizaci\u00f3n del parasitismo financiero:<\/strong> Como muestra Jorge Beinstein, se refuerza la tendencia a la financiarizaci\u00f3n, tendencia que se ven\u00eda expresando desde inicio del milenio, que muestra un estancamiento inestable entre 2009 y 2013, y aunque luego de 2014 se desinfla, en diciembre de 2015 casi triplicaba los derivados globales de 1998[5].Se puede confirmar por tanto como est\u00e1n intr\u00ednsecamente ligados la profundizaci\u00f3n de la financiarizaci\u00f3n de la econom\u00eda, con la decadencia y descomposici\u00f3n del sistema en su conjunto.<\/p>\n<p>Por otro lado, Beinstein agrega que \u201cla financiarizaci\u00f3n integral de la econom\u00eda hace que su contracci\u00f3n comprima, reduzca el espacio de desarrollo de la econom\u00eda real\u201d (Beinstein, 2016: p. 3). Esto afecta sin duda aquellos espacios a los cuales las experiencias posneoliberales destinaban parte de su producci\u00f3n para obtener divisas con las cuales financiar, a su vez, el desarrollo end\u00f3geno.<\/p>\n<p><strong>Nuevo terrorismo medi\u00e1tico: <\/strong>La Guerra de IV Generaci\u00f3n conducida por el imperialismo tiene un papel crucial en esta nueva fase del ciclo progresista. En muchos casos los medios de comunicaci\u00f3n masivos en manos privadas complementan a los partidos pol\u00edticos de derecha, sustituy\u00e9ndolos directamente cuando estos est\u00e1n muy desacreditados, viniendo a cumplir su mismo rol de ariete contra los gobiernos de izquierda, construyendo matrices de opini\u00f3n que rotan sobre la corrupci\u00f3n, narcotr\u00e1fico, inseguridad ciudadana o incapacidad pol\u00edtica como elementos centrales. As\u00ed el estado mayor conjunto de la oligarqu\u00eda financiera est\u00e1 constituido por los agentes del imperialismo y las corporaciones empresarias y medi\u00e1ticas.<\/p>\n<p>La lucha de clases tiene una expresi\u00f3n fundamental en el espacio p\u00fablico medi\u00e1tico, especialmente las redes sociales, que se convierten en un campo de batalla como hemos podido observar durante las campa\u00f1as electorales en Argentina, Venezuela y Bolivia, as\u00ed como legitimando el golpe mafioso de Temer y el conjunto de la derecha en Brasil.<\/p>\n<p>Ya lo dej\u00f3 escrito Gene Sharp, uno de los ide\u00f3logos del golpe suave: &#8220;La naturaleza de la guerra en el siglo XXI ha cambiado (&#8230;) Nosotros combatimos con armas psicol\u00f3gicas, sociales, econ\u00f3micas y pol\u00edticas[6]\u201d. Es por ello que es imposible entender esta nueva fase del ciclo progresista sin analizar el rol de los grandes medios de comunicaci\u00f3n como arma psicol\u00f3gica del Capitalismo Offshore. El lobo se viste con piel de cordero.<\/p>\n<p><strong>Nueva intelectualidad<\/strong>: De forma complementaria a los medios de comunicaci\u00f3n, la derecha ha ido construyendo una lumpenburgues\u00eda intelectual necesaria para construir su relato, para fragmentar al pueblo y convertirlo en individuos \u201cciudadanos\u201d consumidores, difuminando la lucha de clases y amortiguando las medidas de shock de la nueva derecha. Son las y los herederos del posmodernismo y el new age que suavizaron o disfrazaron el ef\u00edmero triunfo ideol\u00f3gico del capital luego de la ca\u00edda del campo socialista con el relato sobre el fin de los grandes relatos totalizadores, valga la redundancia. Actualmente logran captar partes de la juventud con nuevas formas de rebeld\u00eda light que no apuntan a cuestionar las contradicciones ni injusticias estructurales del sistema.<\/p>\n<p><strong>Nuevas formas de destrucci\u00f3n capitalista: <\/strong>los sujetos de la restauraci\u00f3n neoliberal no operan u operaron s\u00f3lo en los pa\u00edses con gobiernos progresistas. Donde la izquierda es oposici\u00f3n se producen horrores inimaginables, la desaparici\u00f3n de los 43 estudiantes de Ayotzinapa en M\u00e9xico, la desaparici\u00f3n selectiva de militantes y referentes populares en Colombia, o el asesinato de la dirigente ind\u00edgena hondure\u00f1a Berta C\u00e1ceres son algunos entre los muchos ejemplos de las cuotas de destrucci\u00f3n humana, social y de bienes comunes a las que el capitalismo puede llegar con tal de mantener o elevar la tasa de ganancia. Si bien ello constituye una lucha hist\u00f3rica del capital -para contrarrestar la tendencia inevitable a la baja de la tasa de ganancia-\u00a0 el horror que producen encuentra nuevos laberintos.<\/p>\n<p><strong>Nuevas formas de desintegraci\u00f3n y de imperialismo:<\/strong> 10 a\u00f1os despu\u00e9s de la derrota del \u00c1rea de Libre Comercio para las Am\u00e9ricas (ALCA), la Alianza del Pac\u00edfico (AP) asoma como un peligro que buscar desgastar y erosionar los instrumentos de la integraci\u00f3n latinoamericana, peligro aun mayor que el ALCA si cabe en la medida en que la AP incursiona tambi\u00e9n en el \u00e1mbito de la integraci\u00f3n pol\u00edtica y no solo la econ\u00f3mica del libre comercio. La AP es una herramienta de desintegraci\u00f3n complementaria al Acuerdo Estrat\u00e9gico Trans-Pac\u00edfico de Asociaci\u00f3n Econ\u00f3mica (TPP), que est\u00e9 ya s\u00ed con la presencia de los Estados Unidos, adem\u00e1s de contar con un inicio con Chile como doble pivote entre la AP y el TPP, busca frenar la creciente influencia geopol\u00edtica de China.<\/p>\n<p><strong>Nueva geopol\u00edtica continental:<\/strong> Sin embargo, hay motivos para la esperanza, el mundo multipolar ya est\u00e1 aqu\u00ed y Nuestra Am\u00e9rica juega un papel central en \u00e9l. El declive de la hegemon\u00eda estadounidense, junto con el rol cada vez m\u00e1s ambicioso de China Rusia en el tablero geopol\u00edtico genera condiciones m\u00e1s favorables para la lucha por la independencia y la soberan\u00eda. Am\u00e9rica Latina se convierte en un referente en cuanto a zona de paz con el avance del fin del conflicto armado en Colombia. La Paz con justicia social y participaci\u00f3n pol\u00edtica de la insurgencia no es un hecho, pero si un horizonte visible que nos anima a seguir caminando. La rectificaci\u00f3n de Estados Unidos restableciendo las relaciones con Cuba, que deber\u00edan llevar a una normalizaci\u00f3n de las mismas una vez que se levante el bloqueo contra la Isla, o la entrada de Bolivia como miembro no permanente del Consejo de Seguridad de Naciones Unidas, son elementos que permiten visualizar un nuevo tablero geopol\u00edtico en el que librar esta guerra de posiciones contra el Capitalismo Offshore. En este sentido la batalla estrat\u00e9gica pasa por defender las posiciones de avanzada conquistadas: los gobiernos revolucionarios.<\/p>\n<p><strong>\u00bfQu\u00e9 hacer?<\/strong><\/p>\n<p>Debemos hacernos la misma pregunta que se hac\u00eda Lenin en 1902, acerca de cu\u00e1l es la estrategia que debe guiar a las izquierdas latinoamericanas y caribe\u00f1as en este momento hist\u00f3rico, en esta coyuntura pol\u00edtica que nos ha tocado vivir.<\/p>\n<p>Pero para ello, como nos muestra \u00c1lvaro Garc\u00eda Linera (2016), nos es m\u00e1s \u00fatil el Lenin que ya hab\u00eda hecho la revoluci\u00f3n y gobernado, el Lenin que en 1921 hac\u00eda autocr\u00edtica y escrib\u00eda: \u201cCometimos el error de querer emprender el paso inmediato a la producci\u00f3n y distribuci\u00f3n comunistas. Es inevitable pasar de la t\u00e1ctica del asalto directo a la del asedio, gradualidad, rodear\u201d.<\/p>\n<p>Lo cierto es que entramos en un nuevo periodo de luchas defensivas, y si entendemos la historia, como nos ense\u00f1\u00f3 Marx, por oleadas, las revoluciones tambi\u00e9n tienen momentos ascendentes y descendentes. En ese sentido es necesario volver a acumular pol\u00edtica y socialmente para una segunda oleada que necesariamente tiene que nacer desde el n\u00facleo duro bolivariano, Bolivia, Venezuela, Cuba, Ecuador, acompa\u00f1ados por Nicaragua y El Salvador.<\/p>\n<p>Por ello, decimos una vez m\u00e1s que la estrategia fundamental de las luchas de los pueblos en este punto de inflexi\u00f3n en el que nos encontramos pasa por defender esas experiencias diversas mediante las que se desarrolla la revoluci\u00f3n en dicho n\u00facleo duro. Debemos tratar de crear un escudo protector para que puedan seguir creciendo las experiencias de construcci\u00f3n de poder popular que constituyen la revoluci\u00f3n silenciosa y menos conocida de las bases revolucionarias, al tiempo que el entendimiento de que solo manteniendo los gobiernos revolucionarios pueden continuar esas construcciones, aun con todos los sacrificios que los procesos revolucionarios implican.<\/p>\n<p>Volviendo a Lenin, el revolucionario ruso afirmaba que la base para la construcci\u00f3n del socialismo era \u201csoviets + electricidad\u201d. En ese sentido, el programa pol\u00edtico que debemos construir en esta nueva etapa del ciclo progresista pasa por una f\u00f3rmula similar. Nuestros soviets son el poder popular, la formaci\u00f3n pol\u00edtica, la creaci\u00f3n de nuevos liderazgos y de una \u00e9tica revolucionaria incorruptible. Y nuestra electricidad es la eficiencia y t\u00e9cnica en resolver caminos productivos alternativos a los que nos marcan los capitalismos parasitarios y dependientes que apunten a resolver necesidades inmediatas de nuestros pueblos, y en construir nuevas formas y medios de comunicaci\u00f3n si queremos romper la hegemon\u00eda del capitalismo en el \u00e1mbito cultural.<\/p>\n<p>Por \u00faltimo, retomar la senda revolucionaria de la cr\u00edtica y la autocr\u00edtica constructiva, genuina y desde adentro, nos dar\u00e1 la fuerza para retomar la iniciativa popular, rectificando a tiempo en el n\u00facleo duro nuestroamericano, y repensando los modos de organizaci\u00f3n y luchas populares en aquellos territorios en los que hemos pasado a la resistencia y defensiva de nuestras hist\u00f3ricas conquistas.<\/p>\n<p><strong>BIBLIOGRAF\u00cdA<\/strong>:<\/p>\n<p>H\u00e1ndal, Schafik (1990), \u201cPCS: 60 A\u00f1os J\u00f3venes en la Lucha por la Democracia y el Socialismo\u201d, disponible en https:\/\/www.marxists.org\/espanol\/handal\/1990\/001.htm<\/p>\n<p>Zavaleta Mercado, Ren\u00e9 (1983). \u201cCuatro conceptos de democracia\u201d (La Paz: Juventud)<\/p>\n<p>Via\u00f1a, Jorge (2006), \u201cCrisis estatal y democracia en Bolivia 2000 &#8211; 2006: un estudio de fondo\u201d, disponible en http:\/\/www.rebelion.org\/noticias\/2006\/9\/37843.pdf<\/p>\n<p>Mazzeo, Miguel (2014) \u201cDesde adentro, desde abajo\u201d, pr\u00f3logo a Teruggi, Marco (2015) Lo que Ch\u00e1vez sembr\u00f3. Testimonios desde el socialismo comunal (Bs. As.: Ed. Sudestada)<\/p>\n<p>Flax, Sabrina; Romano, Silvina; Vollenweider, Camila (2016), \u201cGolpes Siglo XXI: Nuevas estrategias para viejos prop\u00f3sitos. Los casos de Honduras, Paraguay Brasil\u201d, disponible en http:\/\/www.celag.org\/golpes-siglo-xxi-nuevas-estrategias-para-viejos-propositos-los-casos-de-honduras-paraguay-brasil-por-sabrina-flax-silvina-romano-y-camila-vollenweider<\/p>\n<p>Bor\u00f3n (2000) Tras el B\u00faho de Minerva. Mercado contra democracia en el capitalismo de fin de siglo (Buenos Aires: Fondo de Cultura Econ\u00f3mica)<\/p>\n<p>Garc\u00eda linera, \u00c1lvaro (2016) Conferencia magistral: \u201cDel estado y la revoluci\u00f3n al estado de la revoluci\u00f3n en Lenin\u201d, disponible en https:\/\/www.youtube.com\/watch?v=2Elvk2NlPMk<\/p>\n<p>[1]Hemos explicado en el cap\u00edtulo 2 las caracter\u00edsticas que adquiere el capitalismo en las \u00faltimas d\u00e9cadas, caracter\u00edsticas que muestran el inicio de una fase de descomposici\u00f3n del sistema de acumulaci\u00f3n de capital, tendencia de largo plazo que no impide su desarrollo deforme. Se debe tomar en cuenta que descomposici\u00f3n no es sin\u00f3nimo de desaparici\u00f3n, sino que remite a la dificultad de reproducci\u00f3n en las relaciones que son propias, proceso que puede durar todav\u00eda siglos.<\/p>\n<p>[2]En la actualidad (julio 2016) existen 1.567 Comunas que agrupan a 46.118 Consejos Comunales seg\u00fan el contador de comunas que publica el Ministerio del Poder Popular para las Comunas y los Movimientos Sociales. Se puede visitar en http:\/\/consulta.mpcomunas.gob.ve\/index.php. Estos n\u00fameros fueron obtenidos en la entrada a la p\u00e1gina del 5 de julio de 2016, pero son modificados permanentemente a medida que crece la cantidad de comunas y consejos comunales.<\/p>\n<p>[3]Los v\u00ednculos con las dictaduras c\u00edvico-militares son directos en algunos casos, como los lazos econ\u00f3micos de la familia empresarial de Macri que se enriqueci\u00f3 como contratista del estado junto a los grupos econ\u00f3micos que formaron parte de la llamada \u201cpatria financiera\u201d. Adem\u00e1s, es visible la participaci\u00f3n de militantes defensores de los genocidas en los actos de la nueva derecha en Argentina y entre los diputados que votaron a favor el impeachment en Brasil.<\/p>\n<p>[4]Utilizamos el concepto de \u201ccapitalismo democr\u00e1tico\u201d pues como explicaba Atilio Bor\u00f3n la expresi\u00f3n \u201cdemocracia capitalista\u201d es una expresi\u00f3n equ\u00edvoca porque supone que en dicha forma estatal lo esencial es el componente democr\u00e1tico mientras que el car\u00e1cter capitalista es apenas una tonalidad que modifica de modo accesorio al funcionamiento de la democracia. Las democracias en el capitalismo contempor\u00e1neo son &#8216;capitalismos democr\u00e1ticos&#8217;, en donde lo esencial es el car\u00e1cter capitalista de una formaci\u00f3n social y su expresi\u00f3n pol\u00edtica, y lo accesorio, prescindible, descartable es la democracia. Lo primero, el capitalismo, recordaba von Hayek, es una necesidad; la democracia, en cambio, es una conveniencia, siempre y cuando no altere el funcionamiento de aquel. (Bor\u00f3n, 2000: 161-164).<\/p>\n<p>[5]\u201cEn diciembre de 1998 los derivados globales llegaban a unos 80 billones de d\u00f3lares equivalentes a 2,5 veces el Producto Bruto Global de ese a\u00f1o, en diciembre de 2003 alcanzaban los 200 billones de d\u00f3lares (5,3 veces el PBG) y a mediados de 2008, en plena euforia financiera, saltaron a 680 billones (11 veces el PBG), la recesi\u00f3n de 2009 los hizo caer: para mediados de ese a\u00f1o hab\u00edan bajado a 590 billones (9,5 veces el PBG). Se hab\u00eda acabado la euforia especulativa y a partir de all\u00ed las cifras nominales se estancaron o subieron muy poco reduciendo su importancia respecto del Producto Bruto Global: en diciembre de 2013 rondaban los 710 billones (9,3 veces el PBG) y luego se produjo el gran desinfle: 610 billones en diciembre de 2014 (7,9 veces el PBG) para caer en diciembre de 2015 a 490 billones (6,2 veces el PBG)\u201d.<\/p>\n<p>[6]Citado en http:\/\/www.telesurtv.net\/news\/Latinoamerica-sigue-siendo-el-blanco-de-los-golpes-blandos-20150822-0012.html<\/p>\n<p><em>___________________________________<\/em><\/p>\n<p><em>El presente texto es el ep\u00edlogo del libro<\/em> Desde abajo, desde arriba. De la resistencia a los gobiernos populares: escenarios y horizontes del cambio de \u00e9poca en Am\u00e9rica Latina, <em>de inminente publicaci\u00f3n por la Editorial Caminos de La Habana, Cuba.<\/em><\/p>\n<p><a target=\"_blank\" href=\"http:\/\/www.telesurtv.net\/bloggers\/Cartografia-de-la-lucha-de-clases-en-America-Latina-y-el-Caribe-Posneoliberalismo-vs.-Capitalismo-offshore-20160913-0003.html?utm_source=planisys&amp;utm_medium=NewsletterEspa%C3%B1ol&amp;utm_campaign=NewsletterEspa%C3%B1ol&amp;utm_content=37&amp;#\" >Go to Original \u2013 telesurtv.net<\/a><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Desde noviembre de 2015 han ocurrido sucesos excepcionales que cambian el panorama geopol\u00edtico y la cartograf\u00eda de la lucha de clases en nuestra Am\u00e9rica. Con este trabajo pretendemos abordarlos, haciendo previamente un repaso de las etapas del ciclo posneoliberal que abri\u00f3 una nueva etapa en nuestra regi\u00f3n, al tiempo que intentamos un an\u00e1lisis sobre los acontecimientos de los \u00faltimos meses, que nos sit\u00faan en un punto de inflexi\u00f3n y marcan enormes desaf\u00edos para los pueblos.<\/p>\n","protected":false},"author":4,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[46],"tags":[],"class_list":["post-79760","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-original-languages"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.transcend.org\/tms\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/79760","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.transcend.org\/tms\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.transcend.org\/tms\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.transcend.org\/tms\/wp-json\/wp\/v2\/users\/4"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.transcend.org\/tms\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=79760"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.transcend.org\/tms\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/79760\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.transcend.org\/tms\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=79760"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.transcend.org\/tms\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=79760"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.transcend.org\/tms\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=79760"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}