(Castellano) En defensa del individuo humano

IN ORIGINAL LANGUAGES, 17 Dec 2018

Robert Burrowes, Ph.D. | Pressenza – TRANSCEND Media Service

(Imagen de Magaly Navarrete)

12 diciembre 2018Mientras ya es muy tarde en el ciclo de vida del homo sapiens,  ahora con la extinción a punto de enviarnos al registro fósil de la Tierra – ver “¿Se extinguirán los humanos en el 2026?” – me gustaría hacer un discurso tardío sobre la importancia del individuo humano y por qué es tan importante nutrir la singularidad de cada individuo, incluso si ya es probablemente demasiado tarde.

“¿Por qué escribes sobre esto?” podría preguntar usted, añadiendo que muchas personas aceptan que cada uno de nosotros es único, importante y merece las oportunidades y el apoyo necesario para vivir una vida plena de acuerdo con nuestra propia cultura y elecciones. Son sólo los sexistas, los racistas, los fanáticos (religiosos y de otro tipo), la clase alta, los gobiernos, las corporaciones, los miembros de la élite global y algunas otras categorías de personas, así como muchas organizaciones, particularmente las que son violentas, las que no lo aceptan.

Bueno, desearía que esto fuera verdad. Pero me preocupa la abrumadora evidencia que sugiere que no es así. De hecho, de mis propias observaciones e investigaciones, no veo virtualmente ninguna evidencia de que alguien realmente trabaje para nutrir activamente la singularidad de los seres humanos individuales. El propósito de la socialización es aterrorizar al niño para que entregue su individualidad única con la finalidad de que se convierta en alguien semejante a todos los demás.

Por supuesto, usted podría contrarrestar mi afirmación señalando que la socialización es necesaria para hacer que el niño encaje en su sociedad, pero una vez que lo haya hecho, ellos pueden tomar ciertas decisiones por sí mismos. Esto se aplica particularmente una vez que el individuo es un adolescente o un adulto cuando, por ejemplo, puede elegir sus propias asignaturas escolares (de la gama ofrecida), su trabajo (de las opciones de empleo disponibles), decidir por quién votará para gobernarlo (de una selección limitada de individuos y partidos políticos) si vive en una “democracia” y, si trabajan lo suficiente en un empleo socialmente aprobado y, por lo tanto, acumulan suficiente riqueza mientras viven en una sociedad industrial relativamente rica, también pueden elegir los alimentos, la ropa, la vivienda, el entretenimiento y las opciones de viaje que van a consumir.

Huelga decir que a los niños ni siquiera les ofrecemos esta parodia de “libertad”, ya sea que vivan en un país empobrecido donde muchas de estas oportunidades no están disponibles o incluso que vivan en un país rico e industrializado. Bajo la interminable amenaza de violencia (generalmente denominada “castigo” para ocultarnos que estamos utilizando la violencia) por parte de padres, maestros, figuras religiosas y adultos en general, se coacciona a los niños para que hagan lo que creemos que son sus “mejores beneficios”, tal como los definimos. No escuchamos a los niños para que nos digan lo que necesitan para recorrer su propio y único camino de vida.

Usted podría argumentar que los niños no tienen esta capacidad de decirnos lo que necesitan. Pero esta no es mi experiencia y me pregunto si es realmente la suya. La mayoría de los padres están dispuestos a quejarse del enorme esfuerzo (es decir, de la violencia) que supone “entrenar a un niño para que haga lo que se le dice”; es decir, obedecer las órdenes de todos los adultos en todos los contextos.

Pero debido a que cada adulto, cuando era niño, fue aterrorizado y aceptó inconscientemente la importancia de la obediencia, sólo el individuo más raro llega a un punto en la vida en el que es capaz de reflexionar conscientemente sobre su propia infancia y hacer preguntas fundamentales al respecto. Preguntas como estas: “¿Por qué creo que la obediencia es tan importante? ¿Y lo es?”, “¿Es aterrorizar a un niño para que obedezca realmente la mejor manera de criarlo?” y “¿Qué pasaría si escuchara al niño y dejara que me guiara en el apoyo que necesita para convertirse en su propio Ser único?”.

Trágicamente, es la más sagrada de las instituciones -la escuela- que yo llamo “prisión para niños”, donde se produce gran parte del daño. Diseñada para aterrorizar a los niños para que obedezcan y se conformen, sobre la base de que “una sola talla sirve para todos”, la escuela destruye las capacidades físicas, sensoriales, intelectuales y emocionales de los niños, produciendo individuos con una capacidad casi nula de sentir algo profundo, pensar creativamente y comportarse poderosamente con integridad.

Es decir, tomamos al bebé con dones únicos en el momento del nacimiento y lo convertimos en un individuo que tiene múltiples discapacidades de por vida, física, sensorial, intelectual y emocionalmente. Para más información y una explicación más completa con enlaces a la documentación de referencia, véase “¿Queremos escuela o educación?”.

Por supuesto, esto conviene a los gobiernos y a las corporaciones que quieren grandes cantidades de mano de obra barata para trabajar como soldados, en una fábrica o en uno de los otros trabajos peligrosos y/o sin sentido que califican como “empleo” en la economía moderna. Pero antes de que usted llegue a la conclusión de que sólo el empleo de la clase obrera está en esta categoría, sólo el más raro de los profesionales, en cualquier industria, tiene la capacidad de sentir profundamente, pensar de manera genuinamente creativa (a diferencia de lo que ocurre dentro de los estrechos parámetros de su profesión) y actuar poderosamente con integridad. En resumen, aquellos que trabajan de 8 a 5, cinco días (o más) a la semana, haciendo lo que otros les enseñaron a hacer en la universidad o en otro lugar, simplemente están siendo mejor recompensados por entregar su alma cuando eran niños.

Pero, desafortunadamente, no es la escuela la que hace el mayor daño. Todos los niños en el hogar donde desarrollan su infancia experimentan una violencia extensa, “invisible” y “totalmente invisible”, y muchos también experimentan una violencia “visible”. Esto se explica exhaustivamente en “¿Por qué la violencia?” y “Psicología del valor y psicología del temor: Principios y Práctica”.

El resultado inevitable de esta violencia es que el niño o niña suprime su conciencia de los sentimientos que le habrían guiado a comportarse de manera más funcional en todas y cada una de las circunstancias de su vida (incluyendo si debe o no asistir a la escuela). Además, una consecuencia de suprimir su conciencia de estos sentimientos es que el niño se queda con un legado (inconsciente) de miedo, odio a sí mismo e impotencia, precisamente porque han sido aterrorizados para suprimir su propia voluntad y obedecer la voluntad de otro.

Pero debido a que estos sentimientos de miedo, odio a sí mismo e impotencia son muy desagradables de sentir, y al niño nunca se le ha dado la oportunidad y el apoyo para concentrarse en sentirlos, el niño aprenderá inconscientemente a proyectar su miedo, odio a sí mismo e impotencia como miedo, odio y deseo de ejercer control sobre los individuos dentro de “grupos legitimados de víctimas”. Para breves explicaciones de estos fenómenos en contextos particulares, ver, por ejemplo,  “Islamofobia: ¿Por qué hay tanta gente tan asustada?”, “¿Por qué todos esos racistas están tan aterrorizados?”, “Entendiendo el odio a uno mismo en los asuntos mundiales” y “¿Por qué la mayoría de seres humanos tienen tan poco poder?”.

Así que para cuando el niño es forzado a asistir a la escuela -no hay opciones libres al respecto, como habrá notado, con la educación en el hogar (a un programa de estudios impuesto externamente) sólo marginalmente menos violenta- ellos ya han sido aterrorizados en la sumisión, haciendo lo que han aprendido es lo menos aterrador y, esperemos, que también obteniendo la aprobación de los adultos.

Por lo tanto, prácticamente todos los niños son totalmente incapaces de percibir el mundo claramente, analizarlo, tomar decisiones inteligentes y morales sobre cómo responder, y luego comportarse poderosamente al hacerlo. Y una década de escuela, más o menos, se asegura de que sólo el más raro de los individuos sobreviva para alcanzar alguna versión de su potencial evolutivo, lo que requería un ambiente social nutriente, no aterrador.

En resumen, esta persona no es un individuo con un sentido inquebrantable de su propia autoestima que, como resultado, valora inherentemente el valor de todos los demás. Es simplemente una persona que ha sido aterrorizada dentro de la conformidad por los adultos significativos en su vida con un conjunto de normas localizadas.

En el peor de los casos, el resultado es un adulto que está tan desprovisto de un Ser que se identifica con otros individuos similar e igualmente dañados que luego ataca violentamente a personas de “grupos legitimados de víctimas”. Véase, por ejemplo, “¿Qué es Identidad Generacional?”. Este individuo podría ser un líder político prominente que hace la guerra contra otros grupos nacionales que son “diferentes”, podría ser un ejecutivo corporativo que explota a personas en otras partes del mundo que son “diferentes” o podría ser una persona “ordinaria” que hostiga con abusos a alguien en su vecindario porque es “diferente”.

Pero el resultado más común es aquellos que simplemente están demasiado asustados e impotentes para responder de manera significativa a la violencia en nuestro mundo y, en particular, al asalto a la biósfera de la Tierra que amenaza con la extinción.

Y así, en este momento de la historia de la humanidad, es extraordinariamente difícil conseguir que el ser humano típico centre su atención en la realidad (incluyendo la realidad militar, económica y ecológica), que observe astutamente los fenómenos presentados, que analice la evidencia en relación con ella, que diseñe (o busque) una estrategia reflexiva para resolver cualquier problema o conflicto que haya surgido sin recurrir a la violencia, y que luego se comporte de manera apropiada, poderosa y con integridad en respuesta.

Por lo tanto, en lugar de nutrir emocional e intelectualmente a individuos ingeniosos y resistentes que estén comprometidos con el mundo y sean capaces de identificar y lidiar poderosamente con problemas y conflictos desde el principio para que no se salgan de control, ahora nos enfrentamos a una lucha desesperada para evitar nuestra propia extinción, ya que la mayoría de la gente sigue viviendo en el engaño de que tenemos un marco de tiempo de “fin de siglo”. Ver “¿Extincion Humana para el 2026? Una última estrategia para luchar por la supervivencia humana”. ¿Qué tan inteligente es eso?

Entonces, ¿podemos salir de este lío?

No lo sé y, francamente, lo dudo. Pero si quiere ser parte del esfuerzo para intentarlo, considere la posibilidad de hacer “Mi promesa a los niños”, que requiere particularmente la capacidad de escuchar profundamente a los niños – ver “Nisteling: El arte de escuchar de forma profunda” – para que empecemos a nutrir a cada niño para que se convierta en el individuo extraordinariamente poderoso que se construye en su potencial genético.

Y no tenemos que conformarnos con mejorar la forma en que nos relacionamos con los niños. Podemos mejorar nuestra propia funcionalidad y acceder a nuestra conciencia y coraje también. ¿Cómo? Vea “Poniendo los Sentimientos Primero”‘.

Si usted está siguiendo la evidencia en relación a la inminente extinción de los seres humanos – ver artículos arriba – en lugar de la basura publicada en los medios corporativos, y quiere responder poderosamente, considere unirse a aquellos que participan en “El Proyecto Árbol de Fuego para salvar la vida en la Tierra”.

También puede firmar el compromiso en línea de “La Carta de los Pueblos para la Creación de un Mundo No Violento” y/o participar en una campaña no violenta enfocada estratégicamente sobre un tema crucial relacionado con la conservación de la biósfera. Ver Estrategia de Campaña No Violenta.

Entonces, ¿qué tan importante es el individuo humano? En el contexto de la vida en la Tierra en el momento actual, simplemente respondo con: “¿Qué es más importante?”

No podemos hacer nada con respecto a nuestro destino si no valoramos, por encima de todo, al individuo humano y su potencial. Incluyendo el nuestro. Este potencial es difícil de cultivar; se destruye fácilmente.

Pero, como Mohandas K. Gandhi observó una vez en una de sus muchas y memorables líneas: “El individuo es la única consideración suprema”.

Y recuerde, si el desafío de honrar al individuo humano y de actuar poderosamente usted mismo (como parte vital de nuestra estrategia para evitar la extinción humana) suena intimidante, Gandhi también señaló que: “Cualquier cosa que haga puede parecer insignificante para usted, pero lo más importante es que lo haga”.

En esencia, el fundamento de cualquier estrategia para la supervivencia humana debe ser un individuo poderoso. Es este individuo quien movilizará a algunos de los que lo rodean simplemente tomando sus propias decisiones de comportamiento para mejorar su vida, consciente y valientemente.

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Robert Burrowes, Ph.D. es miembro de la Red TRANSCEND para la Paz, el Desarrollo y el Medio Ambiente y tiene un compromiso de vida para entender y poner fin a la violencia humana. Se ha realizado una amplia investigación desde 1966 en un esfuerzo para entender por qué los seres humanos son violentos y ha sido un activista por la noviolencia desde 1981. Es autor de Why Violence? Websites: (Charter)  (Flame Tree Project)  (Songs of Nonviolence) (Nonviolent Campaign Strategy) (Nonviolent Defense/Liberation Strategy) (Robert J. Burrowes) (Feelings First) Email: flametree@riseup.net

Traducido del inglés por María Cristina Sánchez

Este artículo también está disponible en: Inglés

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